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EL LOCO
Escrito por Evander (
![]() La baba le va cayendo mientras ríe. Se rasca la cabeza, el traje le aprieta. los niños se ríen de él "¡loco!" le gritan. Se despierta al alba, se viste con ropas que él mismo pinta. Su traje está lleno de colores. Algunos le tiran piedras "¡no te acerques a nuestras casa, loocoo!". Lo primero que hace al salir el sol es prepararse su hatillo. Lo llena de objetos extraños: un reloj que no funciona, un puñado de lentejas secas, hierbas y semillas.
En el pueblo le obligaron a llevar atado a la cintura unos cascabeles y así sabían que era él y no se asustaban. Se pasa el día rondando por el pueblo. Camina y camina, se va a la montaña a coger flores. A veces deja una flor blanca delante de cualquier puerta. Va y viene sin ton ni son. Canta canciones extrañas, baila al son de una música que sólo él oye. A menudo, cuando es el tiempo de la recogida, ayuda a recoger el maíz. Pero no dura mucho: "Yo sólo empiezo", dice el pobre loco. Y se ve a coger flores. No tiene ni un euro y nadie sabía de dónde había salido. Los más viejos del pueblo decían "él siempre ha estado aquí" y se le quedan mirando sorprendidos. Parece no envejecer, no se sabe ni su nombre ni mucho menos su edad, aunque un día dijo tener 300 años. Un día apareció con un perro blanco que nadie supo de que raza era, le seguía a todas las partes, le miraba a la cara y hacía piruetas como si también estuviera escuchando música. Se pensó en echarlos del pueblo a pedradas, pero la gente sentía pena y lástima por él, "el loco es nuestro loco, y al perro hay que echarlo de comer aparte de gracioso que es" decían. ¡Cómo se ríe la gente del pueblo a media tarde viendo al Loco regresar a dormir a la montaña! sacaban las sillas para verlo irse y tropezar. Y el perro detrás, claro. No mira nunca por donde pasa, se distrae al mínimo estímulo y muchas veces los niños le imitan para divertirse. Un día el loco dijo adiós y se fue. Se apartó del camino que llevaba al próximo pueblo, "sigo al Sol" pensó, sin darse cuenta no vio que se dirigía a un precipicio. Tropezó una vez sólo. El perro paró en seco y empezó a ladrar. La caída fue lenta, como si la realidad fuera a cámara lenta y al loco le dio tiempo a ponerse bien el sombrero, a intentar coger el sol con la mano (cosa imposible dada la situación), a hacer ver que nadaba, a abrir su bolsa y dejar salir las semillas, a dar cuerda al reloj. La cabeza del perro era ya una mancha a lo lejos y el ambiente se fue oscureciendo; ahora iba ganando velocidad; se giró pero aun no se veía el suelo y sintió frío. Y como de golpe, le vino la realidad y la consciencia. El entendimiento le entró en la cabeza de repente. "Ahora voy a acabar, y sin saber quien soy, voy a morir" se lamentó. "¡Ya se ve el final!" gritó. Escoge el próximo pasaje
Versión
1 Escrito por montse (
De repente alguién le puso la mano en el hombro con aspecto tranquilizador. Lo cogió en brazos y el loco se desmayó. El personaje misterioso con el loco en brazos desaparecieron en el fondo de un gran bosque. El loco habia perdido ... Leer mas
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