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Pasaje 4º
Escrito por Juzam (
Lilith no pudo evitar darse cuenta de que faltaban algunos libros de las estanterías. Tía Herminia había decidido quedarse algunos días en la casa, hasta que pasase un fuerte temporal que había azotado con lluvias y truenos los últimos días.
Cuando cayó la noche, Lilith se esforzó por controlar el miedo mientras el agua golpeaba las ventanas. De vez en cuando un relámpago lejano ahuyentaba la oscuridad por unos instantes, pero luego ésta se abalanzaba con más fiereza sobre los niños. Aran estaba despierto. Pudo ver sus ojos abiertos cuando los relámpagos invadían la habitación. Él también era capaz de olerlo. Salía de los rincones, del armario, de debajo de la cama, venía de fuera y de dentro de la habitación... Los niños no necesitaron hablar. Haciendo acopio de valor se pusieron en pie, sus calcetines tocaron el frío suelo. Se agarraron de la mano. Sabían que llorar no les sería útil entonces. Los mayores no creerían nada. Las sombras parecían calmarse cuando ellos llegaban y entonces... entonces eran sólo unos niños asustados por la noche. Pero en cuanto se marchaban, la oscuridad reptaba de nuevo, se aferraba pegajosamente a las paredes, a los juguetes, a ellos, y crepitaba. Cogidos de la mano, apretándose mutuamente ese lazo de unión, ese pacto de valentía, salieron de la habitación. Escoge el próximo pasaje
Versión
1 Escrito por kairy_ultra (
Los dos pequeños bajaron las escaleras ágilmente y llegaron al comedor. Vieron una silueta en el sofá y encendieron la luz.
-¡Tía Herminia! –gritaron los dos hermanos al mismo tiempo.
Tía Herminia se despertó sobresaltada, se había ... Leer mas
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