CAPITULO 1 - EL DESPERTAR DE AHRIMÁN (desenlace)
Escrito por ReGnuM (Desconectado Offline), el 24 de marzo de 2008
CAPITULO 1 - EL DESPERTAR DE AHRIMÁN (desenlace)
Así fueron los pensamientos de Baerank, y así se dispuso a investigar las instrucciones dadas en los libros, para tratar de buscar la forma en como poder dominar a Ahrimán y no caer presa de su maleficio. Y pasaron los ciclos del año solar, y el hechicero iba trazando su plan. Acumulando protecciones y conjuros que le servirían a posteriori para dominar al ser maligno, iba creándose una armadura protectora como nunca jamas se había forjado. Estaba trabajándose verdaderamente unos hechizos que le permitirían dominar al ser una vez liberado, y pensaba cada uno de los planes que llevaría a cabo. Y así, se hizo una agenda a modo de calendario de eventos.
Había ideado una forma de liberar a la bestia de manera que la iba a dejar parcialmente mermada y así le resultaría más sencillo para controlarla.
El día señalado en el calendario como el día de la liberación, Baerank el Hechicero, se vistió de gala con su túnica de poder, tomó los siete talismanes de los Supremos Poderes, los amuletos de energía y todas las armas, protecciones, conjuros, etc. de los que fue capaz de encontrar y llevar, y realizando el hechizo pertinente consiguió liberar a Ahrimán, rompiendo la jaula de cristal.
El mago oscuro se encontraba altivo y desafiante levitando en medio de la sala, y la figura de Ahrimán había empequeñecido por un instante. Aguardaba esperando lo peor cuando un ser de estatura media, de aspecto humano, que iba desnudo y parecía bastante viejo, a semejanza de Baerank, apareció en la estancia entre las nubes de humo.
Se despejó el aire, y quedaron ambos mirándose fijamente.
—¿Y tú eres Ahrimán? —dijo Baerank con una media sonrisa.
El anciano desnudo, desde abajo, levantó la cabeza. Su cara mostraba una expresión de asombro y mezcla con estupefacción.
—¡Responde! ¿Eres tú Ahrimán? —exclamó el mago.
El anciano no respondió. Miraba hacia todas partes como tratando de entender que sucedía y no prestaba nada de atención al hechicero oscuro.
Baerank desde arriba, hizo aparecer en su mano una bola de fuego pequeña, para captar la atención del anciano. Pero este seguía sin hacerle el mínimo caso. Así que decidió lanzársela. Era un ataque débil que no causaría daños graves al anciano si realmente éste era el ser de Ahrimán del que hablaba el libro, así al menos saldría de dudas, y si no moría captaría la atención del hombre de una vez por todas.
El anciano quedó tan maltrecho y doblado sobre una de las paredes que Baerank creyó haberlo matado. Quizá —pensó— se había excedido en hacer aparecer a la criatura con las facultades tan mermadas que se había pasado. Aunque tras unos segundos el anciano se incorporó, y quedó de rodillas, con los brazos cruzados por delante agarrándose el pecho.
—¡Yo te he liberado y serás mi esclavo! —gritó el mago hacía el anciano mientras descendía de las alturas y se posaba en el suelo.
—¡¡¡Waaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaargh!!!
Con unos destellos azules el anciano saltó hacia Baerank a la velocidad del rayo. Cogiéndolo del cuello empezó a estrangularlo, apretando y sin que se apreciase en su rostro que hacía ningún tipo de esfuerzo. Baerank empezaba a quedarse pálido, y de nada parecían servir las protecciones realizadas, los hechizos, y las armaduras mágicas, y tampoco los codazos, puntapiés y puñetazos. Poco a poco se le fueron las fuerzas, y sentía como le abandonaba la vida en las manos de un anciano decrépito que él mismo había liberado, y se sentía indefenso y estúpido. Quería pedir clemencia, pero no podía hablar.
—Yo.. arghhh... te he liberado... arghhh. —dijo finalmente el mago entre agonías.
El anciano se transformaba otra vez en la criatura que había sido anteriormente mientras había permanecido siendo estatua, y a medida en que a Baerank se le consumía completamente la vitalidad. A la bestia le brillaron los ojos con un fuego azul intenso, mientras se acercaba a decirle algo al oído a Baerank.
—He vuelto.
Y esas fueron las ultimas palabras que oyó Baerank, el Hechicero, antes de morir.

 

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Escrito por ReGnuM (Desconectado Offline), el 24 de marzo de 2008
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Comentarios
Un desenlace sorprendente, divertido en algunos tramos y de esos que dejan el maximo suspense mientras uno espera impaciente ver o imaginarse que pasará despues. Menos mal que no tendré que esperar más allá de los proximos diez segundos.
Escrito: 6 meses atrás
poncho dijo:
no me lo hubiera imaginado nunca genial de verdad
Escrito: 5 meses atrás
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