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El lecho
Escrito por Javier valladolid (
Allora y Sofía comienzan a contemplar aquel lugar del que no parece haber escapatoria salvo dar la vuelta. Al principio no se achantan al reto viendo como la cama parece agrandarse e irse la luz en una tétrica atmósfera con una simpleza sobrecogedora carente de cualquier matiz pero se arman de valor consecuentes con su elección.
Allora inocentemente se ha metido de buenas a primeras en el lecho pero una vez allí ha desconfiado del lugar y su inseguridad sobre no caer en la trampa le ha pesado mucho. Sofía ha entrado después de Allora en un momento de inquietud viendo críticamente que aquella prueba bien puede ser una trampa sin salida de aquel sueño para impedir el avanzar en ese mundo onírico; “no se había visto desde el último sueño la presencia del enemigo invisible la mayor parte del tiempo y no seria raro que su acción irresoluta fuera esa” Le viene a la cabeza esa idea pero su tenacidad puede más en su tira y afloja mental. -¿Porqué tienen que ser el enemigo? ¿Por qué no, mejor, los adversarios con los que uno se enfrenta dialécticamente para ver quien tiene razón para mejorar el mundo? Ah sí, escogieron esta absurda guerra que devasta todo a su paso y mata sin impedir el caminar. –Piensa Allora que pese a su inocencia no ha podido evitar verse afectada por todo lo que está pasando. Todo aquello les viene grande pero no les queda más opción en su paso lento con escasa iluminación tapada por unas cortinas. Tienen mucho cuidado pues la luz se reduce cada vez más y malamente pueden esquivar las telas de araña. Todos sus sentidos están alerta y el calor les agobia aunque a rato surge un frío estremecedor en el último instante de la primera mitad del minuto. ¿Es su imaginación? Tal lugar supone el verse arrinconados por todas las experiencias de su vida mientras vagabundean por su mente. Una araña muerde a Sofía que grita de dolor al sentir un dolor agudo, picante y con escozor que marea. Entonces se recupera y presta atención. -Hola, soy Aracne. Ayudé en la construcción de esta trampa junto con Hefesto y tengo algo que decirte si os lleváis lo que traigo, lo que ya os pertenece aunque no lo admitierais a menudo. –Dice Aracne contenta de que se la preste atención. Ellas aceptan y ella le da un bocadillo de comic con bolitas redondas y blancas bajo el gran bocadillo. También otro más clásico con la cola alargada unida al gran bocadillo. Ellas les habla del lenguaje de la percepción y de todos sus sentidos. Le pregunta a un jerbo excavador de la naturaleza por las bellas mariposas y estas vienen. Unas caen en las telas y en las cuerdas que forman redes que se juntan en triángulos en el espacio de forma irregular. La luz de las estrellas les ilumina con una aparente maravilla. Allora está muy contenta por contemplar las mariposas que le recuerdan a cosas buenas de todo lo vivido a lo largo de su tiempo. Con agilidad esquiva las cuerdas o las usa en su propio beneficio medio trepando por ellas. Cada día ve como su independencia resulta más problemática y guía de Sofía le ayuda a comprender mejor que los riesgos en confiar siempre están presentes pero siempre hay alguien en quien poder confiar y más personas de las que podría parecer aunque no siempre sea fácil. Viendo que el solo hecho de estar en el mundo con su presencia o sin ella transmite algo va comprendiendo que puede ayudar a guiar el camino de otras personas que necesiten su ayuda para tomar decisiones. En eso consiste ser una líder y ve que permanecer siempre en segundo plano no ayuda. Entonces ve como toda esa experiencia onírica y un poco su experiencia vital le llevaron hasta esa faceta aunque pueda escoger si la adopta o no. Sofía por su parte le acompaña siguiendo sus pasos pero haciendo las cosas a su manera cuando le parece necesario. No ceja en muestras de ingenio en medio de la penumbra y descubre, igual que Allora, que hay muchas cosas positivas en ese lugar. Empieza a entender que sentido tienen estos sueños o por lo menos tiene que especular. “Quizás jamás entienda porque la eligieron y vive ahí donde todo es posible y nada es posible, donde todo lo posible y lo imposible se coordina acorde a reglas ininteligibles en su mayor parte” Ahí anda preguntándoselo pues no deja de ver que sus propios deseos vienen y van en el momento en que el camino se hace más largo y más corto a la vez. La cama parece tener una enorme extensión y resulta cada vez más fácil de cruzar menos por el animo al reposo quedándose repanchigado en ella. Las rodillas de Allora y Sofía al principio sufrían muchas molestias con el camino pero luego aprendieron a ponerse de pie en la colcha abombante a medida que apoyan una pierna u otra con los pies descalzos. Ahora se pueden agarrar ya que la cama está bajando la altura de su cama de arriba y empieza a mutar a medida que se acercan hacia el final. Ya no quieren echarse atrás ni se plantean hacerlo ya que no pueden a causa de su voluntad. Al llegar al final la cama parece que les engulle y suben tocando la parte de arriba de un salto. Entonces esa parte de arriba es un portal que les lleva a un bosque con un claro donde caminan. En un lugar del claro ve una avioneta y se suben a ella. Escoge el próximo pasaje
Versión
1 Escrito por Javier valladolid (
14
Fui a la habitación donde mi tío Vitolo tenía su despacho y allí encontré más de lo que esperaba:
Me enteré, al leer por casualidad unos documentos, que esa había sido la casa de campo donde pasaron algunos fines de semana ... Leer mas
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