Capitulo IV Gotas entre el fuego
Escrito por Javier valladolid (Desconectado Offline), el 20 de marzo de 2008
La caverna no era muy grande y la situación se empezaba a poner fea . Múltiples gols nos atacaban liderados por un karshars pequeño.

El torsus en forma de gigante trataba de enfrentarse contra el líder pero como esto no es un libro el karshars no luchó él solo contra el torsus sino que luchó junto a sus esbirros con una seguridad casi total de que moriría su adversario. Se sucedió un gran combate en que ni las ilusiones ni los golpes lograron proteger al torsus que se hace enano primero en retirada y luego se transforma en gnomo con el fin de huir.

Eran demasiados para intentar empequeñecerlos o reducirlos a la espagetización además de encontrarse demasiado cerca con el peligro de que le afectara a él también o a sus compañeros de aventuras sin olvidar el peligro de que golpease a las paredes de la cueva.

No podía lanzar unos rayos rojizos por las manos como hizo contra el guardia volador para entrar pues uno de sus compañeros se lo quitó mientras dormía para ponérselo él antes del ataqué sorpresa. Se puso a cubierto en una estalactita junto a sus compañeros.

La elfa lanzaba flechas pero de 200 que tenía le quedaban ya menos de 50. Quien se lo había puesto no lograba manejar esos poderes y rompió algunas cosas. El veneno que expulsaba Ferigneo no parecía afectar mucho a los gols, quienes seguían lanzando dardos. Las llamaradas no las quería usar para no delatar su presencia a su oponente.

El prota había usado las pociones que le quedaban y su plato metálico tenía tantos dardos pegados que no podía albergar más. Bajo esa lluvia de dardos las posibilidades de actuar eran pocas. Los intervalos en que cesaron, fueron para enviar a un atacante sigiloso.

Una vez lograron neutralizarlo con un golpe de yoyó que lo atontó, un mazazo y usaron una soga para atarlo junto a falsear restos de sangre pero no funcionó. Tuvieron que envenenarlo con la serpentesia para que volviera triunfante cuando volvió invisible el gnomo a los demás pero el veneno actuó demasiado rápido.

La tensión se palpaba en el ambiente mientras cada uno preparaba sus armas cuerpo a cuerpo. La elfa portaba su última flecha ya que ni su arco ni su ballesta tenían más. El prota testigo llevaba su daga junto al plato en las manos mientras recuerda como tuvo que lanzar las figurillas de arcilla a un gusano volador como defensa y despiste para herirlo cuando este atacó mientras los demás dormían al pernoctar en un bosque donde los carabeneth brillaban por su ausencia.

En ese momento en que parecía que solo quedaba esperar el fin pues el propio objetivo de salir de allí parecía imposible pues el único ser después del gnomo capaz de encontrar una salida de allí por alguna abertura cerca del techo escogió para sorpresa de todos y de sí mismo otra opción. No había salida alguna pues la entrada estaba atascada.

Cuando el gnomo ya estaba llegando a esa salida, vedada para los demás menos para quien digo, la serpentesia comenzó el ataque contra todos usando el poder de su anillo.
Multitud de enemigos y dardos se convirtieron en arena pero había algo contra lo que el poder del anillo no podía lidiar y era la magia del karshars, quien destruyó el anillo con sus llamas junto al hechizo.

Entonces todos comenzaron a luchar mientras el karshars daba una paliza terrible a la serpentesia que lo hacía lo mejor que podía debilitada por el uso del hechizo; que en otras circunstancias habría tenido muchas más posibilidades de vencerlo. El karshars creó un infierno ilusorio para comenzar con las torturas vengativas pero en ese momento para sorpresa de todos ambos karshars se enfrentaron con sus armas retirándose el oponente ante la victoria casi en tablas del karshars de la compañía. Algo extraño había sucedido. ¿Un solo individuo enfrentándose a una multitud para salvar a los otros y otro que trata de salvarle la vida sin sacar nada a cambio por el hecho de ser de los suyos. Aquello era algo que nadie conocía hasta aquel entonces y que más tarde llamaríamos lealtad.
- FIN -

 

 
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