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Capitulo IX Conejos a lo Roger Rabit pasaje 1
Escrito por Javier valladolid (
![]() En ese momento no sabíamos que hacer con el viaje para derrotar al más fuerte del mundo. Pensamos que teníamos que buscar una forma de ser más fuertes ahora que el más fuerte del grupo había muerto. No queríamos admitirlo pero ese brutal karshars era el único capaz de equiparar las fuerzas para derrotar al más fuerte y que luego acabáramos con él pero había fallecido antes de tiempo. Tal estirada de pata no nos venía bien para nuestros planes y necesitábamos una forma de equiparar fuerzas antes de llevarnos la estima de ser los dominadores del mundo en competencia o sometimiento entre nosotros.
Caminamos camino arriba por el camino de los carabeneth y llegamos a un lugar donde había unos seres de aspecto conejil. No pasaron muchos minutos antes de que encontrara unas zanahorias y se me ocurriera la fabulosa idea de dárselas. Pensaba que sería un buen cebo para esos sumisos conejos pero resultaron ser unos seres llamados Rogerrabitosos, venidos de otros mundos y con ciertas caracteristicas especiales. Eran híbridos entre demonios de cola anaranjada y de punta picuda, liebres y conejos. Muy rápidos, ágiles y prolíficos, carnívoros, con dientes para roer huesos, agresivos, con predilección también por las zanahorias gigantes del tamaño de mano y media. Gastaban mucha energía en digerir tales alimentos, pasando meses sin hacer aparentemente nada en modo invisible antes de digerir toda esa comida pero cuando comían eran insaciables como una marabunta embravecida. El día era lluvioso y predilectamente dado a situaciones de batalla. Los seres famélicos tenían poderes bastante molestos y deseaban devorar a los miembros de la compañía. Comenzaron con un ataque rápido individual contra Sip y fueron bombardeados por una serie de flechas que Xufen lanzaba y de las que se protegía con escudos de aire y nubes. Luego pasaron a un ataque en grupo contra todos. Zuz golpeaba a algunos envenenándolos y a los que intentaban un ataque por la espalda les clavaba el aguijón sin andarse con chiquitas. David dejó en un riachuelo un mensaje en una botella y sacó sus hachas. Golpeó a las criaturas mientras estas le herían el brazo tratando de roérselo. Sirp les golpeó con sus colmillos y les arañó cuanto pudo mientras ellos la golpeaban con sus segundas colas en rápidos ataques con su supervelocidad. Optaron algunos por un ataque de velocidad mayor en metamorfosis de cuerpo espín en un placaje contra Xufen dejándola en el suelo antes de atacarla con movimiento tornado-demonio de tasmania. Xufen sacó su espada corta y se la clavó a uno. A otros tres les hizo trizas con una alabarda en desmembración del torso y a otros cuatro en lanzada hacia atrás. Varios de ellos lanzaron, a modo de dardos, un montón de zanahorias gigantes contra la espalda de Zuz; la cual no sufrió daños por su durísimo caparazón de piedra. Varios intentaron perforarlo pero sin éxito. En ese momento David optó por coger el martillo crea-brechas lanza rayos y echarlo en el suelo; lo que molestó a algunos y también dejó un poco atontado a alguno, además de golpear a alguno para dejarle inconsciente pero acabar arañado y con heridas de mordeduras. Entonces Sirp estaba en un mal momento mientras la estaban curtiendo. En aquel momento apareció sorpresivamente el vampiro pan fóbico en escena en mitad de la noche. Llevaba un garrote endagado y golpeaba a esos seres con un gran terror. Golpeó a uno de forma contundente, enfureciéndole y relajando su animo compasivo. Entonces le cortó el cuello con su daga por accidente. Luego le pinchó con el garrote comprobando que estaba muerto y llamó sin pretenderlo la atención de otros tantos seres más que pasaron de Sip ante la novedad. El vampiro salió corriendo y dio varias vueltas en círculos, perseguido en mitad de la noche por esa multitud. El pánico y su agilidad le hacían correr muy rápido junto a una ligera ventaja por las curvas en circulo. Los demás estaban distraídos y seguían luchando. El vampiro se desprendió del garrote endagado en medio del recorrido y corría que se las pelaba, tanto que el collar mágico que llevaba se levantaba del pecho hasta casi salirse de su cuello por la cabeza. Yo por mi parte estaba luchando con un aro dentado del bamith que matamos y una daga en la otra mano. Con ello me defendía cuando leí el siguiente cartel: Cuidado, Rogerrabitosos hambrientos. No darles zanahorias gigantes. Después de aquello me cabreé aun más por mi estupidez y luché lo mejor que me fue posible; con lanzamiento de palos si era preciso. Entonces los otros miembros de la compañía aprovecharon para lanzar un ataque en efecto distracción. Mi aro dentado se calló al suelo junto al garrote endagado y la arma que me quedó por sacar fue un bastón endagado que encontré tirado en un árbol nueve minutos antes. Aro dentado y garrote endagado. En ese momento los supervivientes, que eran muchos, se nos echaron encima y parecía que la muerte estaba próxima. A partir de ahí el precipitar de nuestra caída en las entrañas de la muerte era inevitable. Aquella imagen final me supuso algo especial. Olvidé como se dice “olvidar” y contemplé un hecho aparentemente fortuito en la vida de todo individuo de previsión moribunda. Apareció una bruja piruja en su escoba y convocó a la luna. La propia oscuridad de la noche jugaba a su favor. Mestizos de humanos y de la especie mezcla de ogros y demonios, tenía una piel verdosa y arrugada; con caracteristicas verrugas. Aspecto decrepito y anciano, había una mayoría abrumadora de mujeres con una forma social reproductiva en la que los hombres eran como los zánganos pero con todas reinas o seducían con alucinaciones a jóvenes nallares. Llevaban un traje de abrigo negro parecido al de los magos de disfraz de carnaval pero más cutre y con un trozo de tela a modo de capota en lugar del gorro azul puntiagudo de cono perfecto. Comían sapos, ranas, culebras, murciélagos, galletas y dulces aunque la antropofagia estaba admitida en momentos de necesidad y bebían brebajes de diferentes hierbas. Sus poderes eran de maldiciones, metamórficos, levitación, ilusionismo, charla con los gatos negros e invocación de la luna llena. ¿Quién podría imaginar que le traía por ahí? Convocó a la luna. Lo siguiente no sé si fue una ilusión o real pero vimos aparecer una luna que se tragó a los rogerrabitosos hambrientos uno por uno, metiéndoselos en los labios y luego en la boca como conejos saltarines. -Soy Avería, la meiga. Yo ya he cumplido salvándoos la vida. Ahora os toca aflojar el oro u os maldigo o convierto en horrendas criaturas. Mi gato protector es testigo de ello. Como intentéis algo os da mala suerte. –Dijo la meiga. Sirp mordió al gato silenciosamente y yo eché en un cuenco de vaso de madera agua a los ojos de la bruja. Ese era su punto débil. Perdió su magia, comenzó a deshacérsele la piel de la cara como si le hubieran echado acido y murió por evaporación del agua de su cuerpo en cuestión de minutos. -No hay discusión que valga. –Dijo Xufen. Y así proseguimos nuestro camino. Escoge el próximo pasaje
Versión
1 Escrito por Javier valladolid (
Quovenim yacía exánime con aspecto de estar carbonizado y el yoyó caído a metros de allí, sin haber sufrido los efectos del fuego. El Qher había huido y un ejercito de carabeneth impedía el paso.
-¿Por qué ha tenido que morir? ... Leer mas
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