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Capitulo V Carabeneth vigilantes
Escrito por Javier valladolid (
La serpentesia estaba entre la vida y la muerte mientras la elfa recurría a los pocos hechizos curativos de que disponía con sus conocimientos.
La gols, a diferencia de los demás, no consideraba útil que la serpentesia sobreviviera pero Ferigneo la convenció a latigazos para que usara su hechizo de telé transporte arenoso (El hechizo de creaba un remolino de arena alrededor de la persona teletransportada que la llevaba a algún lugar entre dos puntos sin estar en ninguno a la vez; es decir, estar en medio de ninguna parte mientras dure el conjuro). Aquí la cultura y la civilización van a la par con el desarrollo intelectual y todo ello rige el conocimiento, dominio e interés por las diferentes parcelas de la magia. Mucho más importantes que las diferencias tecnológicas. -Nos ha sido útil ese anillo después de todo. Los Serpentesios hacen buenos anillos según veo. –Dijo el gigante. -Eso es magia de los míos, tosca, cutre pero eficaz hasta la saciedad. –Dijo Zuz. El gigante no podía hacer mucho por ella pues, viniendo de una cultura de gigantes, no dominaba demasiado las ilusiones ni tampoco sabía manejar la magia curativa sin naturaleza viva cerca de la que extraer energía y se necesitaba a los miembros de la compañía a pleno rendimiento. Nadie salvo la serpentesia delirante había dicho lo extraña de esa conducta impulsiva pero que inexplicablemente surgió por un sentimiento completamente nuevo pero todo el mundo lo pensó. Después de el delirio la serpentesia quedó inconsciente con su subsiguiente teletransporte. Gracias a los duros golpes que Zuz le otorgó al demonio igualaron las tornas con el líder de la compañía pero tales esfuerzos salieron muy caros a todos; en especial a la serpentesias con sus mordiscos con veneno en ocasiones. -Vamos, los obsequios de alhajas y de magias nos esperan. Así tendrás lo que dar a tu primo cuando vayamos allí. –Dijo Xufen. Se adentraron en una de las grutas y encontraron el tesoro. Después de una travesía perdida entre las cuevas con el herido y al llegar afuera la elfa llamó a los teletransportes que vinieron al día siguiente tras una noche fría. Escoge el próximo pasaje
Versión
1 Escrito por Javier valladolid (
En la noche el gnomo comenzó con las curaciones pero el sueño le venció. Entonces Quovenim abrió la puerta de un carabeneth y llevó a la serpiente allí. Cinco minutos después se marchó a otro carabeneth porque, al fin y al cabo, suponiendo ... Leer mas
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