Estatuas en el castillo
Escrito por Javier valladolid (Desconectado Offline), el 01 de abril de 2008
Estatuas en el castillo
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La serpentesia vio una figura de un enano en piedra en medio de un pasillo. Examinó la escena y logró ver que no estaban las gorgonas. Localizó entre los cuerpo petrificados de elfos, nallares, trols, ogros, diablillos, nirifuns (Gigantes de diez pies con una amplia estructura, dos brazos con pinzas de cangrejo y cuatro brazos más de aspecto normal, lengua de sapo, piel subcutánea de tritón y humano en lo demás. Son mercenarios navales y marineros. Capaces de ver debajo de las pieles superficiales), arpías, náyades, djinias (Unas genias de cuerpo físico pero de poder seméjate al de los genios con la diferencia de que son libres) y trulds (Seres antropomorfos con muy piel arrugada de tono grisáceo, alas en las manos y boca doble muy dentada capaces de petrificar a quien cojan entre sus alas en un abrazo perpetuo por fosilizarlos irreversiblemente en estado vivo o durante cinco horas si solo lo muerden en el brazo) a David mal herido.

-¿Qué tal estás? –Preguntó la serpentesia por cortesía.

-Me pondré bien en cuanto me tome el antídoto que tengo en mis aposentos. Pero las gorgonas son peores. Irán a por ti y a por todas las gentes del palacio. Logré herir a una de ellas.–Mintió David, consciente de que iban a por el rey, a por un gols y que el único antídoto se destilaba de la sangre de la gorgona que le atacó pues cada gorgona tenía su propio veneno distintivo con su propia sangre como antídoto.

La serpentesia le creyó (Tenía una hermana mentirosa compulsiva que había mentido tantas veces y de cuya tendencia a mentir él se había aprovechado tan a menudo que al final había acabado aprendiendo él igual hasta el punto de que era casi imposible no creerle) y fue en su busca. Se topó con varias gorgonas y se enfrentó con ellas. Las fuerzas humanas y de sus serpientes se unieron en una capacidad de lucha brutal. La serpentesia luchó con furia exacerbada, aumentando esta a cada acometida y a cada herida. El veneno la nutria en vez de debilitarla y el poder de sus ojos hacía dudar a las gorgonas sobre la posibilidad de ganar. Una murió, otra quedó desmayada, otra huyó por donde había venido, otras dos (Una era un macho joven y la otra una hembra entrada en años) se colaron por una ventana para pasar a un balcón y una ultima se fue a los aposentos del rey.

-Y así fue como vencí al mago más poderoso del mundo. –Dijo Nabel cuando la serpentesia llegó.

Grondehrg la siguió y se enfrentó con ella antes de que la viera nadie más salvo Feringero que quedó petrificado. La gorgona murió y la gols clavó su cuerno en sus ojos. Grondehrg le contó lo ocurrido al señor del castillo.
-Gracias, como recompensa por salvarme la vida te daré un nuevo nombre. A partir de ahora te llamaré Sip. Sobre David, no puede ser dado que el veneno de una gorgona solo se cura con la sangre de la gorgona que lo mordió. Mi esbirro Sirp, inmune al veneno de las gorgonas se encargará de devolverlas a su lugar. –Respondió el rey que sabía el enorme prestigio que suponía dar un nuevo nombre a un miembro de la mezquina pero noble raza de los Serpentesios.

La gorgona volvió a acabar con su presa pero David estaba preparado con un hacha de media luna primitivo que había robado de la exposición de armas de tortura en la sala de tortura. Una vez la cabeza de esta quedó separada del tronco y sus ojos recibieron unos tajos profundos, unos sirvientes llegaron para salvar a David que yacía ex anime ya casi dentro del mundo de las sombras con un corte casi absoluto con su realidad corpórea.

David sobrevivió y se fueron todos a sus aposentos llamando a partir de entonces a Grondehrg Sip.

 

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