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ENCUENTRO EN LA CUEVA
Escrito por Simon Hergueta (
![]() Cuando Larson atravesó la puerta se quedó literalmente sin respiración. La cámara en donde había entrado no era excesivamente grande, pero sus paredes estaban llenas de figuras geométricas talladas en la roca.
En el centro de la pared observó de nuevo el símbolo que llevaba el libro, pero esta vez en unas dimensiones que imponían respeto. En las paredes había candelabros con velas de cera. Se acercó y las empezó a prender para tener una mayor visibilidad. Lo fascinante del lugar le hizo olvidar que se encontraba solo y perdido en las entrañas de la Tierra. En el centro había una mesa de piedra con diferentes figuras. Larson las estudió con atención. Nunca había visto nada igual, parecía un lugar destinado a reuniones secretas. Al final de la cámara había un pasillo y Larson se introdujo por él hasta llegar a otra sala diáfana. En una de las esquinas se encontró algunos grabados que representaban islas, pero no le eran familiares. Golpeó suavemente las paredes; la roca parecía completamente maciza. A lo lejos se escucharon unos pasos. Larson se escondió en el pasillo que daba a la otra sala y esperó en silencio. Los pasos se detuvieron justo en la entrada de la cámara y después, tras unos instantes, se reanudaron. A la luz de las velas, Larson divisó la silueta de una mujer que le era familiar. - ¡Julia! - exclamó, saliendo de su escondite. - ¡Larson ! - dijo Julia llevándose la mano al pecho y respirando entrecortadamente - ¡Me has dado un susto de muerte! - ¿Qué haces aquí? - preguntó Larson. Én ese instante, Julia se quedó sin palabras. - ¿Cómo has llegado hasta aquí? - insistió Larson - ¿Nos has estado siguiendo? - Bueno... pues sí - dijo Julia - lo siento... pensé que estabaís investigando algo... - Hemos tenido un accidente - le cortó Larson. - ¿Qué? Larson le explicó a Julia que Roberto se había caído por el precipicio. - Tenía que haber entrado yo solo, Roberto es muy torpe para estas cosas - dijo culpabilizándose. - ¡Oh Dios mío! - añadió Julia - Deberíamos ir a buscarle. Como era lógico, Larson aceptó la propuesta y en el fondo agradeció la presencia de Julia. Se acercaron al lugar por donde había caído Roberto y alumbraron la zona con la linterna de Julia. No vieron nada y en el lugar en donde se suponía que debía estar Roberto no había ningún rastro de él. - Qué raro - dijo Larson - tendría que estar ahí. Tras inspeccionar el lugar a fondo, decidieron volver a la sala de los grabados. - ¿Qué significa este lugar? - dijo Julia mirando a las paredes. - No lo sé - contestó Larson. - Bueno, ¿Qué vamos a hacer? - exclamó Julia. Larson reflexionó sobre la situación. Roberto se había caído y parecía que la tierra se lo había tragado, había descifrado el jeroglífico, pero ahora no parecía haber nada de interés en aquella gruta, salvo precipicios peligrosos, paredes con grabados que no entendía y además Julia les había seguido en secreto hasta aquí. ¿Por qué lo habría hecho? ¿Sabría ella algo del asesinato de su amigo? ¿Tendría alguna relación? Larson se sentía incómodo y no sólo por el hecho de que Roberto hubiera desaparecido sino porque algo en la mirada de Julia hacía que no terminara de confiar en ella. Entonces, en ese preciso instante, escucharon el sonido más aterrador que habían escuchado en sus vidas. Escoge el próximo pasaje
Versión
1 Escrito por Simon Hergueta (
Julia sintió un escalofrío al escuchar aquel sonido e instintivamente se acercó a Larson. Los dos escucharon en silencio aquellos aterradores sonidos hasta que tras unos segundos interminables, cesaron.
- ¿Qué diablos es eso? - ... Leer mas
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