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María Portillo
Escrito por cuartoalbero (
Al poco rato, Marcos, el tío de Adán, llegó en uno de sus todoterrenos. Se bajó, sonrrió y se dirijió hacia donde estaba su sobrino. Desde donde estaban Adán, Álvaro y Marcos, se podían oír perfectamente los gritos desoladores de las pocas familias que habían podido sobrevivir a aquella catástrofe. Para favor de Adán y los suyos, pero para desgracia de los demás, las casas de detrás y de ambos lados del instituto también se habían visto afectadas.
-¿Cuántos crees que habrán quedado vivos? -dijo Adán cargando su arma-. Tengo ganas de irme pronto a casa. -Tranquilo, chaval, con todo el C4 y estas amiguitas -dijo Álvaro señalando las armas- segurísimo que acabamos pronto. -Seguro que lo hacemos si dejamos de decir tonterias aquí escondidos y nos vamos ya -les interrumpió el tio de Adán mientras se ponía una de las pistolas en el tobillo derecho. Y los tres encapuchados se dirigieron hacia lo que quedaba de instituto. De repente, una voz muy conocida para Adán y Álvaro les gritó por detrás: -Si creíais que no sabía lo que planeabais, es que no me conocéis bien... Escoge el próximo pasaje
Versión
1 Escrito por cuartoalbero (
-¡No os volváis y tirad las armas! -gritó alguien tras los tres encapuchados.
Marcos, el tío de Adán, giró levemente la cabeza hacia sus compañeros y asintió de una manera casi imperceptible para las personas que los habían hecho ... Leer mas
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