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Lucas
Escrito por terceroalbero (
Esa vez Pablo tuvo suerte porque era viernes y la mayoría de la policía que ahí trabajaba estaba “apatrullando la ciudad”, pero no todos. Escuchó pasos y como no estaba armado porque se suponía que iba a ser una operación rápida lo primero que vino a su cabeza fue el armario. Pero, como no le daba tiempo, tuvo que agazaparse debajo del escritorio gris del jefe de departamento, Agustín. Tuvo suerte ya que lo primero que hizo Agustín fue colgar la chaqueta en la percha del interior de la puerta del armario y la gorra en el pomo de cristal del armario, mas rara vez solía llevarla. Se sentó y notó algo extraño, algo debajo de la mesa. Al inclinarse a ver …
-¡Aaaaaarrrggg! – Pablo se había visto obligado a retorcerle los testículos como última medida .Salió corriendo como una bala y, en ese momento, el policía al que le había llamado la atención el grito, José María, quedó estampado de la pared de un empujón. Ese momento fue aprovecha por Pablo para arrancarle las llaves del cinturón. Salió y cerró la puerta de la comisaría. Cuando José María salió, él ya había arrancado el coche patrulla y había salido pitando a la velocidad de la luz. Después, Pablo llegó a su casa y llamó a Jonathan. -¿Que pasa? -¿Tú qué crees? ¡Las pruebas, idiota! -Bien, simplemente destrúyelas. Al día siguiente, algunos de los amigos de la clase quedaron para investigar sobre el asunto, dado que Dani, que pasó por el Paraíso, tuvo la sensación de haber visto a Pablo, cosa que tampoco tenía por qué ser rara. Sin embargo, el día anterior estuvo hablando con Jesús sobre la extraña indumentaria que llevaba Pablo y sobre los dias anteriores que había estado faltando. Tras hora y horas de discusión quedaron esa tarde. Primero se lo comunicaron a Vicente, al que no le decían Presi por nada sino por Presidente, ya que él siempre los organizaba, siempre era el representante. Entonces quedaron esa misma tarde casi todos en la biblioteca, cada uno con un ordenador. No descubrieron mucho, apenas nada. Únicamente que el bar de copas del Paraíso había ardido dos noche atrás y esa misma mañana lo único que se había encontrado era una caja de cerillas, un viejo cojo con un tiro en la frente y carbonizado hasta tal límite que era irreconocible, además de cientos de toneladas de escombros. Pero esa noche todos creyeron que en ese momento empezaba el verdadero caso. Algunos se retiraron por miedo, pero nadie volvió a hablar de ello, excepto los pocos que decidieron continuar. Escoge el próximo pasaje
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1 Escrito por terceroalbero (
Los que decidieron seguir investigando debatían acaloradamente sobre cómo debían comenzar la investigación. Después de un tiempo de debate llegaron a la conclusión de que tenían que empezar por descubrir algo más sobre Pablo y Jonathan. ... Leer mas
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