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Jesús
Escrito por terceroalbero (
A la mañana siguiente, los padres de Lucas estaban totalmente fuera de sí: su hijo había desaparecido. Llamaron a la policía para denunciar su desaparición; ayer a las 12:00 su hijo estaba en casa y ahora... sólo Dios sabe dónde.
Los policías fueron al Albero para buscar pistas sobre la desaparición de Lucas y, evidentemente, no detuvieron las clases que tocaban aquel día para interrogar tranquilamente uno a uno. A las 9:30 de la mañana, después de una primera hora de Matemáticas, entró Pablo y se dispuso a comenzar la clase. -¡Buenos días, muchachada! -Estaba sonriente, su plan había funcionado y no quedaba rastro de su actuación. -¿Está Lucas enfermo? -Parece que sí, aunque ayer estaba sano -respondió Vicente, preocupadísimo de la desaparición de su colega. -Sanísimo -corroboró Daniel, también con la cara sombría. -¿Jesús Darío Rivera Rubio? -preguntaron desde la puerta, era José María. -Sí, aquí -respondió un muchacho de la tercera fila. -Ven con nosotros, tenemos algunas preguntas que hacerte. Después del interrogatorio, Jesús estaba descompuesto. Había desaparecido su amigo y estaba furioso, nadie sabía dónde estaba ni qué le podía haber ocurrido. Se dirigió a unas escaleras del fondo para echar un vistazo sobre un árbol altísimo que hay delante de la entrada al instituto... y cuando fue a subir se encontró con otra brigada de policías llevándose un cuerpo en una bolsa negra del Departamento de inglés. No cabía dentro de sí. -¿Qui.. quién es el cadáver de la bolsa? -dijo entre sollozos. -Se llama Juan Antonio Muñoz y alégrate porque este instituto queda totalmente clausurado durante el resto del trimestre. No podéis convivir en un lugar donde se ha cometido un asesinato. Jesús, aún no repuesto del susto, ató cabos. Había muerto un profesor, un alumno lo había visto y lo habían matado. Justo entonces José María y los de homicidios comenzaron a debatir quién tenía la jurisdicción de los casos, porque obviamente estaban conectados. Jesús vio a Vicente bajar por las escaleras para ir a hablar con la policía. Lo detuvo y le dijo: -Tenemos que testificar contra Pablo, hemos de vengar a Lucas y acabar con esto... -No podía contener el llanto. -¿Sí? ¿Sin pruebas? ¿Y si no lo encarcelan? ¿Volvemos al instituto a por pruebas como hizo Lucas porque le tocó en vez de a mí? Debí haber ido yo.... -Arrancó Vicente a llorar desconsoladamente. Él también se sentía impotente y culpable. Jesús no cabía en sí ya, estaba a punto de reventar, acababa de saber que su amigo había sido enviado por Vicente a por pruebas contra Pablo. No le habían dicho nada y en vez de ir todos juntos habían mandado a Lucas para que él corriera el peligro... Sintió ganas de pegarle un puñetazo a Vicente para partirle la cara llorica de culpable. -Pero, ¡¿qué coño haces?! -La nariz no paraba de sangrarle. Un policía los vio y fue a quitar a Jesús de encima de Vicente, quien gritó: -¡Fue Pablo Macías! ¡Él mató a Lucas y a Johnny! ¡Él quemó las pruebas del asesinato del cojo! ¡Él mató al cojo del paraíso! Y él gritó, y cuando gritó sus palabras cortaron el aire como una navaja atravesó el pecho de Lucas. Escoge el próximo pasaje
Versión
1 Escrito por terceroalbero (
Jesús sabía que esto no iba a quedar así, pero, ¿que podía hacer él? Pablo había eliminado todas las pruebas y testigos, entonces, ¿ya nada podía hacerse?, ¿había ganado Pablo?
"Jamás", se dijo a sí mismo. Estuvo reflexionando durante ... Leer mas
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