Lucas. El interrogatorio
Escrito por terceroalbero (Desconectado Offline), el 10 de abril de 2008
Ahí estaba Jesús, con su pierna rodeada de unas sucias vendas que parecían haber sido sacadas de una camiseta rota. Tenía un extraño color rojo oscuro por lo que todavía estaba húmeda y con un poco de sangre reseca por algunas partes. A su lado, Vicente sostenía una mochila que Jesús le había dado diciéndole que más tarde la necesitarían. Vicente, dejándose convencer, ni siquiera había mirado en ella. Entraron en la tumba por otra entrada. Más tarde se dieron cuenta de que parecía más una cueva, pero eso no importa.
-¿Dónde está? -al momento todos se apartaron y dejaron ver a Jonathan ya con un ojo morado de la paliza que le estaba dando Dani.

Entre Dani y Vicente lo sujetaron. Jesús ordenó que lo tumbaran y Jonathan cayó al suelo casi al instante. Jesús se agachó con cuidado y se puso a escasos centímetros de él. Jonathan tenía los ojos desorbitados, sudaba incansablemente y la expresión de su cara contenía tanto terror como desesperación. Jesús le pidió la maleta a Vicente y en el momento que se la daba Jonatan intentó escapar, pero sólo pudo arrastrarse unos pocos metros. Apenas sin darse cuenta, Alejandro y Dani lo seguían agarrando. Jesús empezó a abrir la mochila. Todos comprendieron lo que iba a hacer, ya sabían por qué Jonatan no dejaba de temblar. Pero todos estaban de acuerdo en que debían hacerlo, así siempre se consigue la verdad. Unas tenazas, unas pinzas, un martillo, agujas y hasta un sacacorchos. Todavía quedaban cosas por sacar pero la tortura iba a empezar.
-Te lo suplico, no me hagas nada. Te lo contaré todo. De verdad, no te mentiré -dijo a punto de explotar.
-Tranquilo, lo de que me lo vas a decir todo ya lo sé. Pero yo me voy a asegurar de que lo que digas sea verdad.
-No, por favor, te lo… ¡¡¡Aaaaaarrgg!!!

Un grito de insoportable dolor se extendió hasta límites insospechables, pero excepto los que estaba allí nadie lo oyó. Vicente le había clavado un dedo con una puntilla a uno de los maderos que había desperdigados por el suelo. Por debajo del dedo la madera se había teñido un poco. Jesús le separó el dedo de la madera y con uno de los alicates cogió parte del pellejo que colgaba.
-Dicen que algunos animales pueden vivir sin piel durante varias horas. Vamos a comprobarlo -Jesús tiró y arrancó un gran trozo de piel que llegaba hasta casi la muñeca.Sangre,calor y cierto sabor metalico. De la mano empezó a sudar sangre, más era insignificante como para que se desangrara. Entre sollozos e incesantes convulsiones de dolor y miedo Jonatan empezó a cantar.
-Yo, pa-pa-Pablo y Goliat somos los culpables de todo, pero yo no tengo ningún motivo para hacerlo. A mí sólo me pagan. Estoy desde hace dos años contratado por Goliat. Él me paga y me da una casa y entre los dos pensábamos conseguir vengarnos de todo el dolor que nos causaron los responsables del Proyecto. Si buscáis en Internet, lo encontraréis por “Proyecto JN nº 265”. Soy el único de una serie de clones que logró sobrevivir. Se supone que los profesores del instituto casi todos eran antiguos investigadores. Intentaron crearnos descerebrados usando ciert!!Aaaaaarrgg!!.
-Eso no me interesa -gruñó Jesús, todavía le dolía la pierna-. Cuéntanos por qué matasteis a Lucas y qué planeáis hacer.
-Jejejeje- rió entrecortadamente Jonatan. Jesús sacó un mechero, cogió una de las puntillas con los alicates. Mientras tanto, Alejandro echaba hacia atrás la cabeza de Jonatan-. Cuando esta puntilla entre en tu ojo lo hará hervir hasta un punto en el que tu globo ocular explotará y quedarás ciego para siempre.

La puntilla penetró en el ojo. Al principio, apenas sintió dolor. Apenas un segundo después, la temperatura subió y un extraño líquido purpúreo manchó su camiseta tras la pequeña explosión. Lo mismo ocurrió con el otro ojo. Al cabo de unos minutos, ya lo sabían casi todo. Todos coincidieron en que para ciertas cosas Jesús trabajaba muy bien.

-Es demasiado tarde. Pablo ya ha puesto la bomba. Mañana no existirá nada de esta ciudad. Ni siquiera las plantas crecerán y los descendientes de los pocos supervivientes serán unos desgraciados mutantes.

Le cortaron los dedos de las manos y la lengua. Ya no podría contar nada a nadie. Lo dejaron allí tirado y llamaron a la policía diciendo que Pablo Macías había secuestrado allí a un niño. En seguida se dispusieron a ir a detener a Pablo. Cogieron el coche de Miriam, que acababa de cumplir los dieciocho. Su padre se lo había regalado por sus excelentísimas notas. Ya iban de camino del instituto.

 

Escoge el próximo pasaje
Versión
1
div
Escrito por terceroalbero (Desconectado Offline), el 11 de abril de 2008
· Leído 46 veces · Sin comentarios · 6 pasajes debajo
-Miriam, arranca -gritaron todos. -Joé, esto no arranca -respondió. Ale, que estaba encima de Dani, que a su vez estaba encima de Zuheila, fue a ver si él lo podía solucionar, pero no podía. Luego Dani, Vicente y Jesús, que se ... Leer mas


 
Volver al
Pasaje 30º

 
Comentarios
Esta bastante bien. Pero creo que has cerrado demasiados cabos, aunque mejor directo que irnos para los cerros de Úbeda.

Vicente
Escrito: 4 meses atrás
Me mola salvo por las faltas ortográficas y lo de la cueva, por que dejé claro que lo colocamos contra una pared, aún asi, mola: que malo soy.

Jesús.
Escrito: 4 meses atrás
Impresionante, Lucas. ¡¡¡Este tío me da miedo!!!


El Profe.
Escrito: 4 meses atrás
Te gustaría comentar aquí
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios
Obtén tu cuenta gratis | Ingresa
Leído 43 veces
Privacidad: Semi-Pública
Rating
Puntaje: Sin votos
Ideas
Personajes
Argumento
Comparte esta historia
LINK:
Para enviar por mensajería instantánea o e-mail.
HTML:
Para pegar en tu blog, foro o espacio web.
 
Tu cuenta
Ingreso
Obtén tu cuenta gratis
 
 
 
Mensaje


Exito


Error


Aviso