|
Jesús, Dani, José Javier, Agu, Alberto, Vicente, Lucas y Ale.
Escrito por terceroalbero (
Eran las ocho de la mañana. Pablo se disponía a asegurarse de que la bomba apaciguara su sed de venganza. Por fin había llegado el momento que tanto tiempo llevaba esperando. Había pasado toda la noche sin dormir, oculto del acecho de la policía. Aún escuchaba el eco de la sirena y todavía esperaba, impaciente, en la puerta del instituto a que llegara Goliat. Éste apareció al cabo de unos instantes. Pablo, subió a la clase de 3º E a pasar lista, y vio que ninguno de los alumnos implicados estaba en clase. Le pidió a un profesor de guardia que se opase de los alumnos, y en menos de un segundo volvió abajo.
El tiempo pasaba rápidamente. Un instante después los alumnos de 3º ESO E llegaban corriendo al instituto. Al acercare, vieron que aunque era tarde un coche que no pertenecía a ningún profesor estaba llegando. Todos los demás alumnos habían entrado apenas unos segundos antes. A ellos, en cambio, les bloquearon la entrada debido a que se retrasaron unos segundos, pues eran las 8:26. ¡demasiado tarde! En vista de que el resultado de esto era recibir un parte, decidieron entrar por la puerta de los aparcamientos de los profesores. Allí vieron que Pablo y Goliat estaban montando guardia delante del aparcamiento. Los alumnos se vieron obligados a dar la vuelta y escalar la valla que daba a la zona del recreo. Entonces todos empezaron a tramar un arriesgado plan. Uno debía correr hacia el exterior para distraer a Pablo y Goliat y entretenerlos el máximo tiempo posible hasta que llegara la policía; mientras, los demás entrarían sigilosamente en Conserjería. Cuando llegaron allí, se encontraron con el profesor Jesús Loza, que los recibió sorprendido. Le contaron la historia y le suplicaron que llamara a la policía. Él les dijo que no, que él mismo se encargaría de todo, y fue al encuentro de Pablo. Pablo y Goliat tenían como rehén a Miriam que, por desgracia, no fue lo suficientemente rápida. En ese momento, vieron a Jesús Loza y al resto de los alumnos aproximarse por la puerta del aparcamiento y, por el otro lado, vieron a la policía. Gracias a las investigaciones del equipo de homicidios habían logrado saber quién era Pablo y, prácticamente, todo sobre él. Se encontraban acorralados. Enseguida corrieron hacia el coche y se refugiaron en él. Entonces Jesús Loza se acercó e intentó entablar conversación con Pablo: -Fuera de aquí -dijo Pablo- si os acercáis la mataré. -Sólo quiero hablar -dijo Jesús Loza intentando tranquilizar la situación-. ¿Por qué estás haciendo esto? -¿Ahora me escuchas? -dijo Pablo-. Después de tantos años sin haberlo hecho, ya es tarde. -¿La vas a matar, como hiciste con mi hija? ¿O acaso piensas tener otro de esos arrebatos de furia? -No, esta vez tengo planeado algo más grande. Os haré pagar a todos todo aquel sufrimiento, por esas horas interminables de castigo y por todas vuestras mezquindades- respondió Pablo. -Llegué a perdonarte que mataras a mi hija. Ahora suéltala a ella, no vuelvas a cometer un error semejante. Sólo conseguirás más dolor. Será peor para todos. Pablo, cansado de la vida, dispuesto a conseguir un objetivo que nunca tendría fin, soltó a Miriam. En ese momento, el cuerpo de Pablo fue abatido por la policía y la sangre inundó el suelo. Había muerto al instante. Goliat, perplejo, activó la bomba. Intentó escapar por detrás del coche de Jesús Loza para después saltar la valla y huir. Al instante los policías dispararon al coche, explosionando así la bomba. Todo era ya inevitable. Unos segundos de silencio agonizador confirmó lo peor. Las paredes del coche se doblaron hacia el interior, Goliat también cayó al suelo, al igual que todo el resto de los compañeros. Todo el oxígeno cercano fue consumido por la explosión y a continuación una gran bola de fuego arrasó con todos los que había a su paso. El instituto, las casas de al lado, los pabellones de la feria, etc. Decenas de peces flotaban entonces en el río, todo estaba muerto… o tal vez no. Tres personas... Tres desafortunados supervivientes salieron bajo los escombros. Escoge el próximo pasaje
Versión
1 Escrito por terceroalbero (
Es la decantación de la historia. Gota a gota. Las mezquindades, las heroicidades de todos los participantes han sido mostradas. Polimórficos: inocentes, crédulos a veces, desconfiados otras, siempre en guardia, cuestionándolo todo. ... Leer mas
|
Mensaje |
||
Exito |
||
Error |
||
Aviso |
||