Pasaje 1º
Escrito por Efrain Nuñez Huallpayunca (Desconectado Offline), el 31 de marzo de 2008

Pero, ¿cómo es posible (muchos se preguntarán) que tenga tanta admiración por un cantante que incluso supera (por muy poco) a los propios padres? En la novela que escribí (Espejos Azules), narro cómo poco a poco me influyó, por medio de su música, en mi personalidad. Lo que contaré aquí, no será repetir lo que ya escribí, sino compartir otro pequeño fragmento de mi vida. Todos tenemos nuestros cantantes favoritos. Yo por ejemplo soy fanático de José Luis Perales, Los Iracundos, Raphael, José Luis Rodríguez “El Puma”, Ricky Martin, etc, etc. Pero un poquito más especial para mí, lo es Camilo Sesto, “el ángel del amor”.


Las baladas románticas son hermosas y cuando escuchas la letra de alguna canción sientes que son verdadera poesía. Si bien es cierto que son los compositores los que hacen las letras de las canciones, cierto también es que los cantantes son los que le dan la vida cuando con pasión cantan con una bella melodía y que en instantes uno queda sorprendido, porque se vive el momento. De los muchos temas que me cautivaron, mencionaré la canción Devuélveme mi libertad de Camilo Sesto. Los otros temas y su enorme influencia en mis diferentes etapas de mi vida los conté en mi novela Espejos Azules.

*

Estaba en la academia en 1998 y a la salida me dedicaba a buscar canciones que aun no tenía de Camilo Sesto. En ese momento todavía vendían los cassetes (¿así se escribe?) y preguntaba si tenían el cassete de Camilo Sesto. Generalmente a todos a los que pregunté dijeron que sí tenían, pero al ver la relación de los temas, ya las tenía. Buscaba nuevas canciones. Pero aun nada. Había llegado el día en que busqué más allá de mis límites. Fui a una concurrida avenida donde vendían muchos cassetes de música. “¡Aquí deben vender todas las canciones” -dije-. Pregunté y luego miré las canciones y noté que había una que no poseía en mi colección. “Devuélveme mi libertad, ¡este no lo tengo!” -dije emocionado-. Después: “¡PONGALA!, ¡PONGALA!, ¡PONGALA! -dije desesperado-. El sujeto la puso en la radio y...



♪ ♪ ♪ ♪ ♪ ♪ ♪ ♪ ♪ ♪ ♪ ♪ ♪ ♪ ♪ ♪ ♪ ♪ ♪ ♪


Cuando el amor, vivía entre tú y yo,

abrazábamos la misma ilusión.

Nos atraía lo desconocido

y nos tentaba lo prohibido.


Cuando nos amábamos, el corazón era la única ley,

cada beso nos sabía a miel.

Confundidos por la ignorancia

nos unía sin darle importancia al amor…



Devuélveme mi libertad, mi libertad, mi libertad

Quiero ser libre, libre.




Todo nos unía,

y ahora sólo queda un papel,

un juego de palabras.

Unas cadenas que nos quema la piel

y que hay que pagar, si las queremos romper.




Devuélveme mi libertad, mi libertad, mi libertad

Quiero ser libre, libre.



Me gustó. Pagué y me marché. Ese día escuché el tema por horas, quería memorizarme la letra. Al familiarizarme con la canción, la cantaba de rato en rato. Antes de acostarme coloqué la cinta en la radio para escuchar la música y quedarme dormido.


*


Bellas remembranzas. Me encantaba una amiga muy simpática en la academia y, por eso, al escuchar hoy en día ese tema, la recuerdo.



Efrain Nuñez Huallpayunca

Web: http://espejosazules.blogia.com

E-mail: eslani_24@hotmail.com
- FIN -

 

 
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