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Parón irreflexivo
Escrito por Javier valladolid (
![]() Acto II
Escena I Narradora: Rato después de su marcha atrás, Ataulfo permanece en un valle, comiendo el bocata y ha avanzado varias decenas de metros. Herbi: Un valle inmenso con se muestra ante ti y tu vida tal vez es así. ¿No viste que ese equilibrio de cosas positiva y negativas a lo largo de tu vida estaba ahí? Ataulfo: ¿Qué dices? Mi vida fue un fracaso tras otro acabando en el camino a esta montaña. Niove: Tal vez no sea en balde. Ataulfo: Niove, me empezaba a preguntar donde estabas que tanto rato sin verte… Niove: Tenía cosas que hacer en ese momento. ¿Y tu que tal la comida? Ataulfo: Bastante bien. Se tumba en medio del valle mientras da el sol. Escena II Niove y Ataulfo: Me estoy poniendo a pensar en el hecho de que te pongas /me ponga un abrigo para abrigarme del viento. Herbi: Hay muchas clases de vientos tanto favorables como opuestos tanto físicos como en la vida. Y a veces hay que ponerse el abrigo estando parado para que no te enfríen. Bruto filiolus: De eso te puedo hablar mucho. Tal vez me recuerdes porque tú comenzaste con mi historia aun dejándome la duda sobre su final. La arena era mi mundo más allá de cualquier otra cosa y mi mayor fuerza mi mayor debilidad. Ataulfo: Te recuerdo vagamente. Eras el soldado ejecutor de gladiadores que luchaba como otros muchos para matar al gladiador o al reo condenado. Te creé para mostrar la perspectiva que debían de tener esos antiguos soldados y como una persona podía desarrollar su empatía y humanidad en las circunstancias más adversas. Bruto filiolus: No estoy disconforme con mi papel ya que era lo que mejor me venía pese al dolor de perder a la gente, separándome de ella y el desear que jamás apareciera un gladiador o reo buen luchador motivado como aquel que acabo con mis compañeros. Ahora el sentir pena y empatía durante los grandes combates me sale caro en el corazón porque me importa quien tengo delante; su sentencia, sobrevivir y las posibilidades que cierro con acabar cada combate con uno de los dos muerto. Y sin un final todavía. Ataulfo: Escribiré el final. Lo prometo. Escena III Herbi: Cruzas el río que no sabes a donde lleva y pasas paralelo a él siguiendo tu camino. ¿Acaso está cambiando algo realmente en cuanto a tu vida? Ataulfo: No entiendo que pretendes decir. Mi vida no ha cambiado mucho pero está empezando a cambiar con éstas conversaciones. Niove: ¡Hay que ver! ¿No te das cuenta? A veces no me explico como pudiste crearme. Has pasado por la vida, no viéndote arrastrado por las circunstancias, sino pasando de eso para seguir de forma automática lo que las circunstancias te deparaban sin saber a donde te diriges ni en la más mínima predicción. Es demasiada incertidumbre para vivir. Ataulfo: Esto me recuerda a la obra teatral de Luigi Pirandello de Seis Personajes en Busca de Autor. Los personajes en conflicto con su creador independientes completamente una vez los ha creado y a la vez vinculados a él con la fuerza de la imaginación, buscando un autor que les dote de actividad para existir. Jean uña en punta: ¿Te refieres al libro que tienes abierto en una mano, leyéndolo mientras caminas? Nadie te critica por crearnos ni te da las gracias ni teme que nos mates. No te tenemos miedo y personalmente no temo a nada. Es solo que no te tenemos demasiada simpatía porque nos relegaste al olvido tras crearnos a causa de tu fracaso. Yo era una pirata que creaste hace mucho para recordar o quizás vivir lo que era esforzarse por sobrevivir. Ataulfo: Jean uña en punta, el tiempo en el olvido no te ha causado estragos. Severa, desconfiada, un pelín maquiavelista, violenta, carismática, poco piadosa, independiente, leal con quienes puedes confiar y con buen corazón oculto en la aparente indiferencia a la empatía. Tal fuerza y poder no dejaban de darme mucho juego y fascinación pero las circunstancias de la vida me hicieron olvidar a uno de mis personajes favoritos. Jean uña en punta: Aunque suene tópico no estoy disconforme con como soy como personaje. Lucho por sobrevivir en un mundo hostil al que estoy adaptada pero vivo muchas aventuras encontrándome a mi misma junto a mis intentos de cambiar de vida aunque sufrir un poco menos no estaría mal. Percibo claramente tu intención de mejorarme como personaje acabando por salir de aquella vida con fortuna y riqueza sin que me maten pero como no escribas nuevas aventuras no podré volver para recuperar mi barco demostrando que valgo más que lo que aquellos hombres piensan, de manera acorde con el pensamiento de la época, mientras me encuentro en el fondo del mar supuestamente ahogada. Ataulfo: Mañana mismo me pondré a ello con gran ilusión. Jean uña en punta: Te tomo la palabra o sentirás mi uña y mi sable. Iba a venir de prestado Yajeira, desde su videojuego un ratito para hablar del equilibrio además de la naturaleza, comentando la anécdota del rescate de Minsc sin emplear ninguno de sus clásicos diálogos por evitarse problemas con derechos de autor y Obelix pidiendo jabalís mientras te entregaba un menir que tratabas de levantar sintiendo que llevabas un gran peso en tu vida como te sientes; pero, tras preverlo Filiolus, se vio que no funcionaría. Ataulfo: Filiolus, también era de mis favoritos y juntamente a tu historia contaré la suya, las dos mañana mismo. Ahora siento que mientras atravieso el valle con los glaciares, metáfora de las situaciones peliagudas que pueden hacer resbalar o sustentarse en nieve; metáfora de los pasos no del todo seguros, siendo como si el tiempo fuera más lento y pasando abrigado con chubasquero para seguir mi camino entre la lluvia de información y más arriba los granizos para acabar donde haya poco aire; fruto de la inspiración, en las cercanías de la cima donde ni el árbol ni la hierba van. (El personaje de Ataulfo comienza a actuar improvisadamente a cámara rápida hacia delante mientras los otros personajes aparecen como estatuas mirándole lo más patidifusos que se puedan imaginar. Después se cierra el telón dando a entender que ha llegado a la cima). Escoge el próximo pasaje
Versión
1 Escrito por Javier valladolid (
Acto III
Escena I
Narrador: Ya me siento mejor. Estos minutitos me han recompuesto y se me ha pasado la resaca.
Narradora: Normal, llevas tres horas descansando.
Narrador: Si, parece que fue hace cinco minutos cuando ... Leer mas
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