|
Bajando el telón
Escrito por Javier valladolid (
![]() Acto III
Escena I Narrador: Ya me siento mejor. Estos minutitos me han recompuesto y se me ha pasado la resaca. Narradora: Normal, llevas tres horas descansando. Narrador: Si, parece que fue hace cinco minutos cuando me he ido entre bastidores a descansar. Narrador: Los nervios del ensayo. ¿Podemos narrar ahora ambos? Narradora: Está bien. Al fin y al cabo me toca cerrar. Ya es hora de que se habrá el telón y veamos a Ataulfo como le va. (Se despiden entre sí muy lentamente todo mientras saltan a intentar tocar lo más alto del telón de forma muy lenta antes de que este se cierre) Escena II Narradores: Ataulfo se encuentra bajando a saltitos por un cancho pasándoselo en grande. Una zona de escalada es lo que acaba de descender con lentitud para no tener ningún traspiés y se ha vuelto a quedar solo. Herbi: ¿Qué tal por la cima? Veo que te has quedado solo de nuevo. Ataulfo: En la cima bien. Tapándome del viento mientras contemplaba el maravilloso paisaje ante mí. Hablé con mis compañeros y descansé un ratico con ellos comentando el disfrute del camino. Luego han empezado a caminar para volver al refugio a comer en el bar y me han dejado solo... ¿Y tú quien eres? Apareces de repente bebiendo vino en esa bota y con un zurrón de queso y un bastón. Bill el bota: Con tu memoria habría que colar un despertador en el oído de un elefante para que resoplase y con el resoplido empezara a reaccionar. Me llamo Bill el bota y soy el caminante omnisciente que creaste. Ataulfo: El de ese mundo en que toda la humanidad era omnisciente. Era un mundo feliz en el que no había conflictos y todo era perfecto. Bill el bota: ¡Como que todo era perfecto! Yo no quería ser así. Mis deseos, miedos e ilusiones eran sabidas por todos. No había secretos para nadie ni nada que hacer ni aprender. Estaba muy bien conocer cada secreto del universo en apariencia; el pasado, el presente, el futuro y el continuo pero no había nada más que elegir... Grungofcri waknaiu mueve letras: ¿Era para tanto? Yo habría deseado tener eso mientras movía la información y la trataba como materia pululante que iba a las cabezas de la gente. Me llamo Grungofcri waknaiu Mueve Letras y me creaste como antecedente mítico de los omniscientes junto a mi doble, la creadora de brechas espaciales que salvaban a la gente de sí mismas. Bill el bota: Que estímulos vivir en una continua rutina sin ninguna sorpresa ni poder cometer errores. Tu utopía se quedó en nada pues trataste de aplicar un remiendo a tu propio fracaso y a como te sentías pero entre líneas... Ataulfo: Entre líneas era una vida horrible. Con intransigentes luchas de poder con resultado determinado y aceptado antes de realizarse pues ya se conoce cada posibilidad. Nada nuevo hay pues se sabe todo lo conocido. ¡Que he hecho! Grungofcri waknaiu mueve letras y Bill el bota: Tampoco es para tanto. Solo acuérdate de acabar el mito que nos relaciona entre sí enseñándonos a nosotros mismos y que dan más trasfondo en el punto de los personajes que nos interpretan. Actores que nos estáis interpretando, -Grungofcri- acordaos de los pequeños detalles como que en mi lengua el presente se llama continuo porque sabemos que ninguna acción está realizándose en presente, en pasado o en futuro desde que comienza hasta que se acaba mientras la percibe de manera inmediata sino que confluye en los tres ámbitos como un continuo. Bill: Y en mi caso haced creíble que lo sepa todo sin rebelar mis secretos aunque solo pueda saber lo que se me pide que sepa de manera concreta y algo entre líneas. Ataulfo: Haré lo que me decís. Ahora me percato de lo que pasa aquí mientras bajo ésta montaña con pluma estilográfica y papel o lápiz tal vez. Yo no puedo crear un personaje verdaderamente omnisciente puesto que no lo sé todo y me he dado cuenta de que yo también soy un personaje basado en otro de una serie llamada Rains. Me interpreto a mi mismo o me interpretan. ¿Quién me interpretará? Si me interpretan como a los demás no sé bien que hacer salvo preguntarme por quien me creó. Ese autor del que no sé nada salvo que no es omnisciente ni absolutamente todo poderoso ni perfecto porque entonces para que existiría yo y los demás en este mundo de teatro en el que bajo la montaña. Narradores: Mientras baja por nieves, praderas, eras y llanuras ansía llegar a la taberna para contar lo aprendido por muy difícil que sea de asimilar. (Se cierra el telón en ese énfasis a la acción) Escena III Narradores: Todos se reúnen caminando o volando en una tarde de sol estridente pues una tormenta eléctrica no quedaba sonriente. Y dejémonos ya de rimas tontas que quedan mal. Narradora y Narrador: (Al unísono) Vale. Herbi: Parece que al final te has fortalecido aprendiendo de ti mismo, de tu autor, de tu interprete y de lo demás. Ataulfo: Querrás decir nuestros... Pero sí, hoy veinticinco de enero de dos mil ocho he comprendido lo más clave de mí y estoy listo para reunirme con los demás pero hay una que no entiendo. Por qué me habéis ayudado si solo queríais fastidiarme. Personajes: No queríamos fastidiarte. Solo divertirnos un rato a tu costa como castigo por olvidarnos pero te acabamos perdonando y quisimos echarte una mano. Niove: Que yo también estaba molesta por haberme creado de una manera como no quería ser pero ahora me he acostumbrado y gracias a ti he descubierto que puedo ser quien quiera ser en mi historia aunque haya un autor general cuya imaginación sea el motor de las historias de todos y quien sabe si también el tendrá su autor. Lo cierto es que en el punto en que se corta te echaré de menos entre líneas de forma que ni ser normal ni ir a los rincones más lejanos del espacio puedan arreglarlo. Grungofcri: No sé si será su autor pero en mi caso te enviaré las palabras de armonía desde esas notas que escribiste en el olvido de tu conciencia en ese papel. ¿Qué es eso que llevas ahí? Bueno, hasta pronto. (Se ve a Ataulfo tocando un xilófono) Ataulfo: Bill me enseñó entre líneas a dar vida a lo que quiera con mi imaginación ¡Estupenda sinestesia! ¿Que os parece? Sé tocar el xilófono. Bill: No está mal el experimento. Te diría arribaberchi (El vocablo es la versión cutre de la palabra y se usa en castellano para despedirse de alguien que no se quiere volver a ver) pero veo que al despedirme te acabaré echando de menos aunque recuerda que me tienes que otorgar un nuevo conocimiento por descubrir. Un adiós con el corazón bastará. Jean: Mientras navegue por los siete mares me acordaré de ti y lucharé por mi supervivencia en una larga despedida. Has atravesado el río contracorriente y eso es muy a tener en cuenta. Toma ésta daga y este monóculo mientras entre líneas, al contrario que ellos en el mundo de Sofía, me marcho en la armonía preparada para mí. Un nuevo barco abordaré cuando nos encontremos pronto, adiós. Bruto filiolus: Al final nos has ayudado y te hemos ayudado a ti. Luchar contra lo inevitable es tontería y nos vamos a ver tan pronto que el suspiro de la inexistencia o existir algún tiempo lejos de ti no será gran cosa. Alea y vale. Ataulfo: Gracias a todos. No creo que pueda olvidaros, tanto a quienes veré pronto como a quienes no. Una luz me ha iluminado hacía una nueva forma de plantearme la vía en este paisaje feliz. Ahora me reúno con mis compañeros entre líneas y cierro mi olvido también. Vale colega. Eso os digo a cada uno de vosotros que ésta historia me obliga a abandonar. (Mientras cantan adiós con el corazón y los narradores se despiden de él con lenguaje no verbal este se aproxima a la puerta y la va a abrir cuando se cierra el telón) ------------------------------------------------------------------ Narradora: Tras leer los legajos los recogió para dárselos a alguien que los pudiera leer y dejo el azar en su justa medida, recordando quien fue y quien es. Fin Escoge el próximo pasaje
Hasta aquí llega lo escrito para esta línea narrativa de la historia. Si lo deseas puedes contribuir escribiendo el próximo pasaje.
|
Mensaje |
||
Exito |
||
Error |
||
Aviso |
||