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La continuación (o el Rock y su parte cósmica)
Escrito por modestoh (
La energía primaria liberó a las partículas que se encontraban secuestradas en el cosmos, con la ayuda de las cuerdas de gato y las plantas de la luna, y viajaron con las nubes, por los mundos perdidos que se encontraban en los ojos internos del espíritu mientras los brujos cantaban Blues con acordes celestiales para el consuelo de sus pupilos que absortos contemplaban los lugares sagrados donde los poetas alababan a los dioses de antaño: los protectores de los iniciados danzando alrededor de la hoguera al ritmo de los tambores elaborados con humo y piel de cordero.
En el principio, las cabañas perdidas en la inmensidad del bosque, escondían las almas de los que nunca quisieron ser esclavos; también eran las guaridas del coyote que se transformaba en pájaro y atravesaba el océano para despertar una vez más a los guardianes del sueño. La educación de los monos y los pericos se tomó un largo proceso en que las comunidades del fuego y de la luna pudieron liberar al conejo y las lagartijas de la trampa que sutilmente la serpiente elaboró. Fueron despertados de un largo sueño en que la conciencia se encontraba en la otra esquina del cosmos, esperando al sacerdote junto a sus utensilios para el conjuro, elaborados con el grito y los lamentos de la soledad, para ahuyentar al rastrero reptil hipnotizante; entonces el bosque encantado sirvió también de un refugio ideal para las flores bañadas por los murmullos luminosos de las estrellas convertidos en sonido después de que en la ciudad de los dioses se decretara que la música era el último eslabón para salir de las gravedades oscuras. El Apocalipsis dos veces anunciado en cada mil años terminó de colapsarse, solo quedaban vestigios, ruinas, cenizas y todos cantaban con los versos liberados que se encontraban guarecidos en la caja de cristal, vigilados por las brujas de la madrugada; los espíritus del bosque y del desierto, danzaban felices y próximos, libres de las ataduras nocturnas y de los sortilegios anudados por los cabellos de la luna. En otros lugares en que la nieve simboliza el reto de la nada, el transporte del pensamiento que se ahoga en el propio lamento desesperado del silencio, esperaban ser liberadas de igual manera las eufonías atrapadas en el hilo de metal y las trampas para espantar al vacío. Entre los monjes tibetanos y los brujos, los druidas y los huicholes, se encontraban presentes: el gran señor del desierto, el señor del viento, la dama de la lluvia y la mariposa de las alas doradas viajando solitaria en un cayuco a través del río de los elefantes marinos. El largo aprendizaje en que los alquimistas se hicieron hombres (de conocimiento) al entender los mensajes de las imágenes, dibujadas en las paredes de las ciudades ahogadas por la ambición de los ignorantes, fue una parte importante para que el verso pudiera terminarse. Habían vencido al miedo. La música era la forma de hacer poesía por esos tiempos. La máquina de destrucción no ha podido callar su reclamo. Así nació el Rock. · FIN ·
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