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Pasaje 1º
Escrito por javierrmartinezm (
Era una tarde que llegaba a su fin, de pronto las luces comenzaban a encenderse en la ciudad. Un día más de trabajo. Mi corazón necesitaba un descanso. Me decidí a prepararme un taza de café como era lo habitual. Acto seguido prendí el ordenador, y sin hacer nada el mensajero se conectó. Sentado frente al monitor, comencé a leer la lista. Había más gente conectada inclusive de la que había visto en todo el día. Por ende proseguí tomándome un sorbo y al finalizar de leer la lista, no sentí la necesidad de hablar con nadie.
Miré entonces el resumen de las noticias en la página del diario local. Revisé la cuenta de correo para ver si había alguna novedad, aunque no, solo algunas cartas cadena, algunas presentaciones y publicidad. Habré demorado digamos unos veinte minutos. Veinte minutos, sí. Tiempo suficiente como para Gabriel haya hecho su usual "Holis". Para recibir ese molesto zumbido de Patri. Para que alguna especie de virus que son tan comunes estas semanas quisiera colarse entre en mi escritorio. ¡Nada! Era como si todo el mundo se hubiera bloqueado. Como si el tiempo hubiera dejado de correr dejando mudo a todos menos a mi. Aún no tenía la necesidad de conversar, así que no me vi obligado a iniciar alguna conversación. Pues proseguí a mirar las fotos de mis vacaciones en la playa y ver aquellos video que había logrado capturar con el celular. "Mmmm... Cuanta edición que le falta a esto", "Tantas pavadas filmé", "A eso está interesante, Romina, que linda que veía.", "Ah pero la tengo en la cuenta del chat, vamos a hablarle." Fue así que motivado por mi pasión veraniega, me decidí a buscarla entre mis contactos e iniciar una platica. Una plática acerca de lo que fuese, con tal de hablar con ella. Así que le escribí simplemente "Hola como andás¿?". En mi interior era como si un pequeño enanito saltase apoyando sus pies en mi estomago y golpease suavemente con su cabeza mi corazón. "¿Porqué tarda tanto?", "¿Estará enfrente de la PC?", "¿Porqué no cuelgan el cartelito de ausente?". ¡Nada! "¿Tendré conexión?", "Bueno navegar, navega", "A ver vamos a charlar con el molesto de Juanpi, este plomazo seguro que se cuelga hablando, y hablando, y hablando". Transcurrió un minuto, o sea 60 segundos. Había tenido tiempo más que suficiente como para demostrar alguna señal de vida. "Esto no me está gustando nada - Me dije adentro mío, y enojado me repetía - ¡Hoy se le dio a todo el mundo por ignorarme!" Pues entonces me decidí a hacer algo que no hacía desde que era un novato en la comunicación internauta. Me decidí a realizar lo muchos piensan y nunca hacen. Lo que muchos valientes se jactan, pero pocos vuelven a repetir. Esta con dirección y viento en popa para cambiar mi estado. Pronto ese escudo que había reprogramado por defecto pasaría a la normalidad. En pocos instantes sería uno más, otro cibernauta común y corriente. Ya no habría algún aspecto misterioso o atractivo en mí, sino que voluntariamente me desposeería de mi rótulo de "No disponible". ¡Nada! Algo comenzaba a alarmarme, ya hasta como que sentía tanta necesidad de hablar que inclusive estaba dispuesto a tomar el teléfono fijo y llamar aunque sea a un número erróneo. Así que empecé a pensar, y uno por uno la lista de los ciento setenta y nueve contactos sería destino un mismo mensaje. Un pedido de solidaridad, para contribuir a alejar la soledad ajena. "Hola como andas¿? :D" Estaba seguro, estaba convencido de que al menos alguien por simple cortesía respondería. Quizás alguno se vería afectado y cambiaría su estado a "ausente". Los minutos trascurrieron y mi taza de café se vació. Me urgía la necesidad de ir al baño. Al responder al llamado de la naturaleza en esa habitación silenciosa, meditaba. Estaba bajo la plena certeza de que cuando volvería tendría la barra de tareas llena con una lista de nombres de gente a la cual no había visto pero que igual hablaba. Cual si fueran entes, esas personas se habían vuelto parte de mi presente. Con ellos conversaba de mis rutinas y expresaba mis opiniones. Con algunos hasta habíamos intercambiado pensamientos y emocionas. Por fin, finalicé mi breve escala en el tocador. Hice correr el agua, me lavé las manos y salí hacia el corredor que me devolvería al pasillo. Entonces observe con una extraña sensación de sorpresa y espanto el monitor. Continuaba igual que cuando lo había dejado. Pero antes de pensar que el servidor principal andaba mal, vi como alguien se conectaba. Toda sospecha se fue, la conexión andaba normalmente. Era la gente que no me prestaba atención, o peor aún, no me quería hablar. Como acto de reflejo me dispuse a probar suerte con este último en ingresar. Pero finalmente no halle respuesta. ¿Qué otra cosa podría intentar? Escoge el próximo pasaje
Hasta aquí llega lo escrito para esta línea narrativa de la historia. Si lo deseas puedes contribuir escribiendo el próximo pasaje.
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