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Extenuada y sumida en mi propio miedo parecía un espectro .
Escrito por Isabel60 (
De pronto en mitad de la calle y con un sol radiante, he vuelto a tener otra de esas crisis que me dejan en una oscuridad absoluta. Mi boca queda seca y mi lengua se rompe a jirones sin poder articular ni siquiera la palabra AYUDA. Me baño en mi propio sudor y el pánico invade todo mi ser. Mis dientes comienzan a danzar pero sin hacer piruetas, solo castañetean del horror y pánico que en esos momentos yo estoy sintiendo. Todo mi esqueleto se descoyunta impidiéndome hacer un leve movimiento con la falange del dedo índice. La sensación que mi mente y cuerpo experimenta es como si la techumbre del cielo se desplomara sobre mí dejándome como una mota de polvo insignificante. De repente me había caído de la vida y estaba como un ñame asustadizo. Me vi languidecer. Era evidente que me desmoroné y quedé tendida en mitad de la calle como exánime. Mi espíritu se separó de mi cuerpo dejándome en la más absoluta soledad.
Poco a poco mi cuerpo fue adquiriendo fuerzas y pude levantarme. Nadie me ayudó. Era evidente que nadie se acercaría para ver que me sucedía. Yo les importaba un bledo. Para los transeúntes era como un zurullo de perro al que esquivan para no tropezar con él. Jamás pensé que estuviéramos tan deshumanizados. No se lo conté a nadie, pensé que dirían que mi ataque de angustia era una nadería. Así, que lo engullí en el silencio de mis palabras esperando que no me volviera a suceder. Describir el ataque de angustia que yo tuve, es como una pesadilla, una alucinación diurna e inefable. Escoge el próximo pasaje
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1 Escrito por Isabel60 (
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