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El báculo de Sitatunga (2ª parte)
Escrito por Tonny y Montse (
En ese instante, y sin que pudiera dar crédito a lo ocurrido, el animal que yacía en el húmedo suelo de aquella mañana de leyenda desapareció del lugar en el cual se encontraba, al tornar mis ojos al grisáceo cielo que había infundido vida sobre la muerte…Creí sentirme solo, abandonado de la presencia de aquel ser, mas un extraño rastro de intensa luz verde de luminiscencia intermitente y gran contraste entre la intensa niebla, parecía querer mostrarme el sendero hacia alguna respuesta de gran relevancia. Es por ello que monté nuevamente en la extraña bestia que hasta allí me había traído y decidí tomar el camino mostrado entre aquel matorral espinoso. Entonces, sin necesidad de forzar en absoluto al animal, éste pareció verse dirigido por su propio instinto y, poco a poco, fue tomando velocidad hasta desplazarse con la agilidad del viento entre aquella ruta del misterio… Seguidamente, me veía envuelto en una fantasmal nebulosa de difuminado color verdoso tornado de un reconocible campo eléctrico. El animal sobre el que estaba se movía ahora a una velocidad inimaginable…
A partir de ese momento mis recuerdos se vieron interrumpidos, y en su lugar, desperté en el blando suelo de una sombría jungla donde podía oír el crujir de las sonoras ramas de gigantescos árboles que se perdían en el cielo y los lejanos graznidos de extraños seres de la noche… Levantándome del lugar donde me encontraba, me alcé para observar aquel paraje. Al poco, afirmé que el animal que conmigo se encontraba, me había dejado, y me encontraba en la más profunda soledad. , en un mundo frío y cambiante… De este modo, y consciente de la única compañía de la daga que portaba, me adentré en la oscuridad de la selva siguiendo el rastro de vegetación destruida que frente a mí se situaba .Tras mucho caminar, me veía exhausto y derrotado, de modo que caí desplomado en aquella cuna de la muerte. A continuación, y haciendo acopio de todas mis fuerzas, me levanté, y como si de un milagro se tratase, pude contemplar la luminiscencia funesta de aquella luz, que como compañera de mis esfuerzos, me guiaba a un lugar que me resultaba desconocido. Siguiéndola nuevamente, llegué a una llanura de tierra púrpura y entrañas secas, desde donde ondeantes señales de humo podían contemplarse en el horizonte. De esta forma, avancé entusiasmado hasta llegar a un barranco que me impedía continuar mi ruta. Entonces, sintiéndome rendido y pensando que me encontraba frente a mi fin, el báculo de Sitatunga se vio iluminado, y de su interior, una poderosa fuente de poder hizo mella en el cielo, desplazando las nubes para mostrar una inmensa fuente de luz. De aquel cielo abierto, un majestuoso rayo descargó su ira sobre un gran árbol que aguardaba junto al precipicio .Justo entonces, el durmiente cayó desplomado sobre el mismo, quedando colgado al extremo posterior de aquel accidente del terreno .De esta forma, el sendero se abrió ante mí, permitiéndome continuar mi marcha, cayendo el gran árbol al interior de aquella apertura de la tierra una vez hube pasado… Me encontraba seguidamente ante una gran planicie cubierta de árboles de luengas ramas y alargadas hojas que casi acariciaban el suelo. Detrás de ellos y como aparición de lo incesante, el rastro de humo que seguía se volvía presente sobre una pequeña hoguera. Alrededor de ella, oscuras sombras se movían con rapidez… ¡Se trataba de Gerifalte!, y junto a él se situaba Sitatunga con la compañía de algunos hombres… Parecían muy inquietos, intentándo defenderse de una realidad no física que lanzaba a los guerreros con fuerza hacía el duro suelo. Ante esta situación, corrí hacia el grupo al tiempo de volver a iluminarse el báculo del Sitatunga que en ese momento movía los brazos con rapidez. Entonces, y ante mi sorpresa, una gran honda expansiva procedente del báculo hizo que el cielo volviera a teñirse del cálido cian que lo caracterizaba. Mientras tanto, el conjunto de hombres se encontraba en una gran burbuja que los hacía levitar sobre el suelo. Tras aquel momento, la burbuja se rompió dejando caer su contenido con lentitud. A continuación, me dirigí hacia el grupo… Escoge el próximo pasaje
Versión
1 Escrito por Tonny y Montse (
Fue después de abrir lo ojos, cuando empecé a vivir.
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