|
UN ENCUENTRO INESPERADO CON UNA MANADA DE YUHUS...
Escrito por Giussy (
Por encima de su cabeza se tambaleaba un viejo palo carcomido. Lo asió con fuerza y amenazó a la hormiga, pero la hormiga se tragó su única arma, aunque, pensándolo mejor, todavía le quedaba otra arma más potente: su ingeni. dio dos pasos hacia atrás para recuperar el aliento y comenzó a decir: ohm, ohm... y la hormiga se comenzó a quedar quieta, con unos ojos enormes e hinchados de venas azules, le caía una babilla azul de entre sus rojos dientes, sedientos de más sangre. Tenía más pelos de punta sobre la cabeza, como si se ubiese echado laca en su ralo cabello. Sus patas comenzaron a temblar como si tuviese Parkinson y soltó un "pafffff" y se desplomó como un saco de patatas al suelo.
"Jeje", ya sabía yo que esto del dyoga que me enseñó el oso Yogui me sería de alguna utilidad: renunciar a la violencia y usar la hipnosis..., es el mejor de los venenos y consigues que se arrodillen ante ti tus adversarios como esta hormigaz ---que se había quedado con una rodilla levantada a modo de reverencia---.ç Bueno, me iré a descansar a otra cueva, que esta es un poco pestilente, huelo igual que eel sobaco de 100 monos apelmazados. Y, dicho esto, se dirigió hacia la salida de la cueva -"¡Miércoles!"- exclamó- Y se dirigió corriendo hacia la hormiga para cortarle un pelito y se lo metió en su mochila. Ahora sí se podía ir, pero tropezó con un pedazo de hueso más grande que un mamut embarazado. -"¡Caracoles y caracolas!" -exclamó-, esto no puede ser sino de un gran dinosaurio. -"Oh, oh"-se dijo- "o estoy soñando o no sé en qué tiempo vivo". Veamos, voy a hacer memoria" -se dijo-. Ayer estuve en el colegio dando clase de Astronomía y estudiando estrellas azules, rojas y amarillas y su vida. Luego fui al laboratorio de Química para hacer unos experimentos: el de sentir frío y calor a la vez, el de la rueda mágica que gira para un lado, pero en realidad se ve girar por el otro; el del líquido que se vuelve puntiagudo con un imán, ah, sí y el de subirse a un rayo para viajar a la velocidad de la luz, pero... ¿no dijo Einstein que era imposible?. no puede ser, a no ser que... ¡claro!, a no ser que viajar algo más despacio que la luz y entonces... ah, no me acuerdo, sólo recuerdo una explosión que me dejó sordo unos instantes y un resplandor que me cegó mucho tiempo y que los pelos se me pusieron de pie como si me hubiese dado una descarga eléctica, ya no recuerdo más... En estos pensamientos estaba sumido nuestro amiguito cuando, de repente, oyó una especie de marcha militar, de un desfile en el que a cada paso retumbaba el suelo de la cueva y pequeñas piedras ca´ñian sobre Rowy, era como un terremoto feroz. vio a lo lejos unas sombras scomo de cabezas voladoras que se proyectaban sobre la pared de la cueva, en una curva. "¡Miércoles!, ¡tengo que esconderme!.. y se metió en un agujero del hueso. Prom, prom, prom, prom, prom, prom, prom... -se oía-. A Rowy le comenzaron a sudar las manos como mangueras y a castañetear los dientes como los huesos de un esqueleto que tiembla. Y empezó a oír: la la lá, la la lá, lo lo ló, lí, ó , wa chi ní... miró por otro agujerito del hueso y omenzño a ver un rito o algo así sagrado porque todos iban con velas y con una sábana o capa que los cubría el cuerpo y los envolvía como polvorones en su tinta de canela blanca. Parecía una procesión, aquella especie de cabezas que flotaban sobre una capa por debajo de la que se veían cinco palos con pies de cada uno, llevaban un tronco de abeto con huesos clavados a su alrededor. -¡por las barbas de Merlín!, estos deben pensar que estos huesos de cabras son de algún santo o algo así!. prom, prom, prom... la, la , la , l´´i... etc... dijo uno y se oyó: "jkammmmm". Y se pusieron a bailar y dar vueltas alrededor de aquella cosa extraña, al igual que la Tierra da vueltas alrededor del Sol. Luego se pusieron a besar aquello y a moverse de un lado para otro, como si estuvieran escuchando rap o algo así. Rowy no pod´ñia aguantar más la risa y se echó a éír a carcajada limpia. De repente, todo se envolvió de un silencio frío como la oscueridad de la noche y aquellos seres co un ojo de agua, calvos y de cabeza blanca sin orejas y con agujeros, como si fueras altavoces, con unas rayas como de radiador, que hacía n de boca por la que aspiraban y succionaban la comida y con una trenza de putna que terminaba en tres pelos, se acercaron con un ritmo lento, diciendo "jam, jam, jam, ja". rowy se quedó con la boca tan abierta que le llegaba al suelo. Ahora sí que no sabía qué hacer... estaba perdido... uno de aquellos seres tropezó con el huexo dy Rowy gritó: ahw!, y aquello le respondió igual: "ahw". De inmediato, a rowy se le ocurrió una idea, como el hueso dera hueco por dentró pensó que si hablaba por él se asustarían y se creerían que el Dios de la cueva los estaba hablando o algo así, así que gritó a pleno pulmón: "jam, jam, jam, jam..." y a toda la tropa de yuhus se le salieron los ojos de agua como impulsados por muelles de la cara y huyeron con las manos en alto y gritando: "jam, jam, jam", en voz muy aguda y chillona. -"Ayyyy!, me tendré que ir rápido si no quiero encontrarme con más cosas extrañas... -pensó Rowy-. Escoge el próximo pasaje
Versión
1 Escrito por Giussy (
Pero antes, cogeré un ojo de estos para examinarlo en mi laboratorio... Son seres esstos, tan extraños, en ningún libro de ciencia he visto cosa semejante. Se lo metió en un sobre que tenía con burbujitas y luego en la mochila. Salió ... Leer mas
Comentarios
Te gustaría comentar aquí
|
Mensaje |
||
Exito |
||
Error |
||
Aviso |
||