Ojos que no ven corazón que no siente
Escrito por Galloleus el Psiquiatra Mexicano (Desconectado Offline), el 11 de enero de 2010
Ojos que no ven corazón que no siente
Patricio, el padre de Carol no estaba grave, se había infectado de influenza y esas enfermedades respiratorias son serias pero su fuerte constitución más que los medicamentos fueron los que lo llevaron a una evolución favorable... definitivamente acabó de curarse al ver la hermosa presencia de su hija junto a su cama en el hospital. Las madres siempre presumen que intuitivamente pueden darse cuenta del estado emocional de sus hijos, nosotros los padres también, así que luego de incontables besos el amoroso padre le preguntó a Carol sobre Manso, su marido... ella le explicó los motivos por los cuales su pareja no había podido acudir a verlo. No necesitaba que ella le respondiese como estaba la relación porque de inmediato notó desinterés y enfado por parte de Carol al justificar a Manso, más bien por eso le aseveró: "van mal las cosas con ese muchacho", ella le dijo- todo marcha perfecto papá, lo quiero porque es una buena persona, es generoso, trabajador, fiel, amable, servicial, tolerante, es un caballero- "pero", porque hay un "pero" dijo Patricio, "hija, lo que te da Manso debería ser la naturaleza del matrimonio, el fundamento, una relación en la que una mujer pueda sentirse segura y donde hay un espacio para tener hermosos nenes, pero los matrimonios jamás serán divertidos, si se casa uno con la persona más maravillosa del cosmos, las actividades cotidianas obligatorias le dan en la madre a la alegría y espontaneidad de la relación previa de la pareja que era en gran parte el origen de que nos gustase estar con esa persona, solo en esas situaciones podía resultarnos atractiva la relación, el noviazgo son dos pajaritos que se besan amorosamente y se persiguen el uno al otro de rama en rama, de árbol en árbol, el matrimonio son las mismas dos aves compartiendo la misma jaula, los seres son los mismos las circunstancias son definitivamente otras, el matrimonio sea cual sea la sociedad, la cultura, la época: siempre será una jaula".
Ella le dijo que lo sabía pero que no iba por ahí la cosa. Ya ni siquiera se trataba de aquel bebé perdido. Se trataba otra vez de la falta de pasión en su vida, la necesidad de sentir, la necesidad de Dekarne. Explicó que ella no quería fallarle a Manso sencillamente porque no se lo merecía.
Que un padre recomiende a su hija que sea infiel no es cosa de todos los días, Patricio eso hizo, "búscalo" -le dijo-, he sabido que le afectó demasiado tu ausencia, que te buscó frenética y desesperadamente, -yo mismo no le ayudé a dar contigo- aseguró...entonces le explicó a Carol que seguro lo podría encontrar jugando dominó de pareja de Fidel donde siempre... Carol todavía le replicó una reflexión débil sobre si ella debía o no luchar por su matrimonio pero Patricio derramó verdad generosamente: "primero está tu felicidad, el que tu disfrutes tu vida, después reglas morales y sociales como la fidelidad, el matrimonio, el pago al banco y los impuestos tributarios"... "y dime hija: quien le va a decir a Dekarne lo que harás estos días, acaso no sabes que corazón que no ve es corazón que no siente"...
Luego de la alta hospitalaria llegaron a casa del padre... ella se dió un baño y empezó a acicalarse con esmero, estaba emocionada, temblorosa, su padre necesitaba reposo y no pudo llevarle, ella sabía que esa era la hora del juego, el día del descanso de su examante y fue a buscarle...

Cuando llegó al lugar este estaba de espalda, su pelo se había pintado en muy poco tiempo de un matiz blanco, la entrada triunfal de Carol hizo que la mesera soltara la charola de cervezas, Fidel se quedó anonadado con los ojos y la boca abierta mirándole fíjamente, solo alcanzó a balbucear "te buscan" pero lo hizo de tal forma que Dekarne no entendió absolutamente nada. Carol se acercó suavemente y con sus manos le cubrió los ojos mientras ese aroma envolvente que tantas veces impregnó a Dekarne entre sus sábanas se desplazó a las narinas del hombre... era inconfundiblemente Carol, la pasión de su vida, la electricidad en su nervios, su vino predilecto, su sueño inconcluso, su obsesión de siempre, era la mujer de sus suspiros, el fantasma de sus éxtasis, su luz de luna, la adoración de su vientre, la travesura de su piel, la picardía de su excitación...
entonces tomó sus manos con sus manos y las llevó a su boca para besarlas... giró y se puso de pié "señores: Carol, me retiro de el juego", salieron abrazados, entre beso y beso, ambos lloraron de alegría al verse, las manos de Dekarne se encontraron con el anillo de casada de ella pero no preguntó nada, sabía que no tenía derecho alguno de hacerlo, desconocía cuanto le durarían los placeres del reencuentro así que solo se dispuso a disfrutar lo que ella le diera porque en todo caso el estaba en la misma circunstancia...

 

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Escrito por Galloleus el Psiquiatra Mexicano (Desconectado Offline), el 10 de junio de 2010
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Carol y Dekarne se cojieron hasta que se rasparon y descarapelaron por completo el coño y la verga. Hasta que quedaron inconscientes como golpeados por unos vándalos, como sedados tras un intento suicida con varias cajas de benzodiazepinas... ... Leer mas


 
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