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El tortuoso camino para que la pasión se transforme en amor.
Escrito por Galloleus el Psiquiatra Mexicano (
Arropada Carol, en medio de sus dos amores (su padre y Dekarne) sintió lo que es que te cargue la chingada. Por más consuelo que se daba entre tabletas de tranquilizantes, ansiolíticos, antidepresivos, vitaminas, guardándose el secreto del ultraje sufrido, estuvo cuatro largos meses encerrada en el departamento sin salir a la calle bajo ningún pretexto, fueron días de desesperación, angustia, pérdida de control, impulsividad, sensación de morir, de perder definitivamente la cordura, de lágrimas de impotencia, de abstinencia psicológica, física, solo quienes fueron adictos y lograron dejar la cocaina o la heroína podrían comprender los sufrimientos de los que estoy hablando ahora, es un infierno, es un trabajo de parto muy prolongado, agónico y al final no darás a luz un ente al que cualquiera vería como para exclamar: mira que hermosa... nada de eso, si bien te va solo alguna persona de todas las que te rodean creerá que te has sobrepuesto a la adicción, la mayor parte de las veces ni uno mismo lo cree...
Carol, reconfortada viendo la convivencia armónica de sus dos amados fue venciendo las tentaciones del veneno albo, sus distracciones eran ver la televisión, leer el periódico, ver películas, escuchar música, darse largos baños de agua fresca en su tina, leer y hacer el amor con la persona de sus anhelos. En las largas horas que pasó junto a su padre le explicó cuanto adoraba a su amante y las cualidades de éste, él le dijo que aceptaba sus elecciones como siempre lo había hecho, que no podía negar que se trataba de un sujeto agradable pero prefería un hombre más joven, soltero y que se dedicase de tiempo completo a ella, claro al paso de las semanas viendo los cuidados desmedidos de Dekarne para su hija a la cual trataba como lo que realmente era, un ser valioso y fundamental en su vida, entonces Patricio acabó viendo con mejores ojos la relación, sentía celos cuando los sorprendía en besos apasionados y palpaba la actitud de hembra abierta experimentada de su hija, pero ella era la niña de sus ojos, ¿cómo iba a atreverse a interferir en su deseos?, no, él no era un padre moralista, ni religioso, lo único que le exigía a su hija era que se alejase para siempre de la droga. Cuando Patricio observaba a Dekarne y percibía las canas de su infiel yerno abrazando a la carne de su carne, si al principio sentía cólera hacia él y deseos de darle de golpes, al final no pudo menos que sentir un poco de envidia por la fortuna de haber conquistado a su hija, a él también, como a cualquier hombre, le hubiese gustado tener a una mujer joven, atractiva y brillante como amante, de hecho, en una sola ocasión la había tenido. Cuando conoció a Liberina le movió el tapete, pero la compleja situación de su hija no le daba margen de tranquila maniobra ni de fuerza para seducir, a fin de cuentas es común que se involucren los padres y madres con los amigos y amigas de los hijos. Pero Patricio tenía la prudencia necesaria para entender que hay personas con las que no te puedes involucrar sexualmente, esto es como el novio de tu amiga, la esposa de tu hermano, la mamá de un amigo de tu hijo, etc... Cuando Patricio consideró que Carol estaba repuesta le dio libertades, para su beneplácito ella no se drogó más, Dekarne estaba feliz, satisfecho sexualmente con su esposa y su amante, en esas condiciones tuvo fuerzas para rechazar a Liberina todas las incontables veces que fue esto necesario, o sea, muchas más de las que se te puede ocurrir... A Carol no se le había olvidado hasta ciero grado el ultraje mediante la negación, aún así en algún momento pensó en demandar a sus agresores en cuanto pudiese hacer acopio de valor, pero no fue necesario, como cosa rara, porque es extraordinario que triunfe el bien sobre el mal en este mundo, alguien se le adelantó, la Pormisoova, el juez y sus con compinches acabaron tras las rejas y seriamente heridos de arma de fuego. Cuando Carol lo leyó en el periódico estaba en su sala y no pudo contener las lagrimas, Dekarne se aproximó a observar porque lloraba, cuando leyó el encabezado no preguntó nada con sus labios porque su cara lo preguntaba todo y el llanto incontenible de Carol entre estremecimientos le daba la respuesta. Tenía ganas de irlos a rematar, no se trata de celos pero a ningún hombre le gusta que se cojan a su mujer, mucho menos que lo hiciesen varios hombres e incluso una horrible mujer. Sus lágrimas se confundieron formando un solo gemir y crujir de dientes, era uno de esos dolores intensos que no requerían rasgarse las vestiduras para que los demás se dieran cuenta… Escoge el próximo pasaje
Versión
1 Escrito por Galloleus el Psiquiatra Mexicano (
Carol quedó embarazada...
-no me ha bajado la regla- le dijo a Dekarne
Que tu amante te diga que espera un hijo tuyo solo puede darte alegría cuando eres ingenuo y crees que de esta forma la podrás retener y controlar más a esa ... Leer mas
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