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En el aeropuerto
Escrito por carlosdu (
Miguel siguió al extraño hombre por la espalda mientras el aeropuerto se adornaba con una atmósfera de película francesa de los años sesenta, la atmósfera era creada principalmente por una canción de Georges Brassens y los abrigos largos de las personas que salían y entraban al aeropuerto con una mirada pasmosa buscando su vuelo o esperando sus maletas a la salida de los hangares.
Miguel se pregunto porqué el no viajaba con maletas, apenas y llevaba un portafolios con los documentos necesarios para su identificación, el deseo de olvidar el pasado era tal que prefirió abandonar su departamento con todas sus pertenencias y escribir una nueva historia en Buenos Aires, ciudad a la que tanto amaba desde que conoció a Alicia. Y no es que ella fuera argentina, sino que ella anhelaba tanto viajar a la capital Argentina, y el odiaba sobremanera no conocer ningún detalle de Buenos Aires que le permitieran hechizar con historias los oídos de aquella dulce mujer que encendió sus brazos y le torno la mirada perdida con tan sólo un par de sonrisas. El hombre que conducía a Miguel se llamaba Caesu y miraba de reojo su caminar aletargado casi al borde del desmayo, no podía creer como un sujeto de complexión tan delgada y enclenque era capaz de transformar su pasividad en una energía salvaje de mil caballos desbocados; sin embargo mantenía su mano en el bolsillo con su arma empuñada para prevenir cualquier explosión de Miguel. Caesu recordaba la carta encontrada en la casa de Alicia, todo era tal y como se había redactado en ella, ¿era posible que el mismo hubiera escrito la crónica de su delito y captura? Hasta ese momento se habían cumplido cabalmente cada uno de los renglones, el había sido encontrado en un café a las hora establecida antes de abordar el avión a Buenos Aires y ahora era conducido a un carro para su interrogatorio; sin embargo la última parte de la carta era críptica, en ella narraba la llegada de Alicia, a pesar de ello Caesu sabía bien que eso era imposible. Ella no podría llegar a la cita prevista a pesar de que Miguel la esperaba, Caesu imagino a Miguel como un árbol enraizado al piso del aeropuerto después de años de espera, mirando pasar las tardes y las noches, deshidratado por los besos y abrazos perdidos y muerto en los entramados de las caminatas de los viajeros. De pronto, y con la mirada incrédula llena de terror Alicia apareció a la entrada del aeropuerto y Caesu feneció ante aquella presencia y ella se acercaba lentamente a ellos. Escoge el próximo pasaje
Hasta aquí llega lo escrito para esta línea narrativa de la historia. Si lo deseas puedes contribuir escribiendo el próximo pasaje.
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