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Charla medica
Escrito por Javier valladolid (
![]() (22-7-2008) El mundo estaba en serios problemas. Corría el año 2064 cuando una pandemia a nivel mundial estaba exterminando a gran parte de la humanidad. Por desgracia el virus había afectado a la red informática del país y no quedaban ordenadores biomecánicos en todo el país que no estuvieran afectados por el virus, habiendo sido todos los otros modelos de ordenadores sustituidos años antes. Realmente ningún ordenador del mundo fuera de Extremo Oriente y ciertas islas de Oceanía pertenecía a los viejos modelos de tecnología quántica común. (23-7-2008) Resultando ser, esa zona, territorio del emperador Mila Mela Noir; quien se había hecho con armas punteras y un nuevo arsenal nuclear; lo que, añadido a un fuerte ejercito y suerte en la campaña militar, le permitió crear por la fuerza un imperio y rivalizar militarmente con el resto del mundo en una guerra.
-La pandemia sigue cobrándose victimas y no hay forma de investigar. Nuestros telescopios electrónicos están rotos por bombas sónicas de radiofrecuencia y los androides constructores y reparadores precisan de una nueva programación; programación que se creaba en los bioordenadores y que los robots olvidaron por un virus informatico hace años. –Dijo la medico Poe. -Veremos que podemos hacer. No hay que precipitarse. –Dijo Edgar. -Señor. Querría que me hicieran una intervención cerebral para modificar mi metabolismo y ser delgado. –Dijo Alan. -Alan, sabes de sobra que esa intervención no te está permitida como miembro del grupo de control. Recuerda el trato que hizo tu familia por una elevada suma de dinero; tres generaciones. Ese derecho lo recibirán tus hijos y sólo tus hijos. ¡No hay más que hablar!. –Dijo Edgar. (26-7-2008) Alan se fue a su casa. Decidió entrar en la sala catártica para desahogarse. Se trataba de una sala pequeña, cuadrada, con una iluminación bien protegida, unos guantes de boxeo, cuatro pareces recubiertas de bambú pintado de rojo y un casco de electrodos conectados a un reproductor holográfico. La puerta acorazada se cerraba por dentro a través de medios puramente mecánicos y la única forma de entrar o salir era por ella. En ese preciso momento llegó a su mente toda esa frustración mal enfocada y deseos impulsivos. Cogió los guantes de boxeos y comenzó a golpear con toda su energía sobre cada una de las imágenes que se le pasaban por la mente. Expresó todo su dolor reprimido a grito pelado y un cabreo monumental sobre una decisión que otras generaciones anteriores a la suya habían tomado sin que él pudiera pinchar ni cortar por no haber nacido entonces. La agresividad estaba más despierta que nunca en un afán de actividad y alerta, acusado por una reacción neurológica de origen primitiva e instintiva al presenciar el color rojo intenso. Se preguntaba porque había aceptado su abuela tal trato, porque ahora tenía que ser un marginado social y un inadaptado que tenía que hacer un montón de ejercicio para tener una línea saludable. Escoge el próximo pasaje
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1 Escrito por Javier valladolid (
Todo ese dinero no le facilitaba las cosas en lo verdaderamente importante. Con ello no podía comprar bienestar intelectual ni social ni afectivo. Años y años anhelando ser normal no le ayudaban demasiado y las distancias de la gente ... Leer mas
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