Encuentro añorado
Escrito por Javier valladolid (Desconectado Offline), el 18 de septiembre de 2008
Encuentro añorado
Yu Lee no pensó más en el bibliotecario, conocido en sus sueños como Fígaro, y siguió, alegre de ir a la ciudad, su inmenso camino. Cruzaron el puente tibetano y se adentraron en las montañas, a miles de kilómetros de altitud, donde habitaban los espíritus, dioses, jetis y lamas; gentes extraordinarias que abandonaron a los dioses en su búsqueda de la iluminación. En el caso de su tío, su familia no lo abandonó, aunque renunció a sus ataduras con ella, conviviendo en la misma ciudad.

Por una ocasión, el monje iba a relegarse a la gente corriente. El camino a pie acercaba más la redención de su alma y lo hecho en vidas pasadas no era ya gran cosa. Contempló finalmente la ciudad y se adentró en ella con gran horror.

Miles de personas exánimes estaban sepultadas (Por su propio aire intoxicado) en el suelo, en informes expresiones, por la muerte inesperada, sin vida. La imperialista china había atacado ese territorio, menos avanzado culturalmente y sometido a sistemas políticos atrasados; desde su punto de vista.

Nubes de gas toxico habían cubierto la zona y no estaba claro si se habían disipado. Quizá el gas toxico seguía ahí y estaban en peligro de muerte con sólo respirarlo.

En ese momento, Yu Lee pensó que su karma no era bueno y que tenía muchas maldades realizadas en su vida para impedir que ello no sucediera. En medio de tal desolación, donde las lagrimas no caían por tener un tapón de querer salir todas a la vez, y el universo se hacía más pequeño.

Entonces, contra todas las previsiones, Yu Lee encontró a su hermano. No cejó en su búsqueda ni aquel día y aguantó, sin respirar, meditando, la media hora que duró el ataque. La casualidad propició aquel encuentro. En ultimo termino, ambos salieron de allí y se fueron con su familia.

 

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Escrito por Javier valladolid (Desconectado Offline), el 18 de septiembre de 2008
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Días después, volvió a soñar. Zanatos atacó a Silbárdaga; cuyo poder de ilusionar no servía de nada contra Zanatos. ¿Podría salvarle toda la esencia del mal y de su homologo oculto? Entonces Yu Lee despertó de nuevo”. Y Fígaro, el ... Leer mas


 
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