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    	<title><![CDATA[Historias de pormi en Literativa]]></title>
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    	<description><![CDATA[Una red social de escritura colaborativa para amantes de la literatura. Escribe historias en conjunto con otros autores. Abre tu propia línea narrativa en cualquier punto de la historia y crea un final diferente. Una historia, ilimitados desenlaces.]]></description>
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	<title><![CDATA[La revolución del mundo Parte I]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[pormi]]></name>
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    <div><font color="#999999">Escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/1291/">pormi</a> el 25 de julio de 2010 · <strong>1</strong> pasaje · Leída <strong>2</strong> veces</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">Crawford es una comunidad compuesta de seres elementales, es decir, entes formados de agua, tierra, fuego y aire. Aquí está establecido el templo del viento y es uno de los pocos lugares del mundo en donde nacen estos seres. Sus habitantes viven tranquilamente y se dedican a preservar el equilibrio ecológico de la zona. 
El día que comienza nuestra historia es especial para ellos. En el templo del lugar se está acumulando la Alazanfa o energía universal proveniente de Ogenus (Titán del agua) a través del río subterráneo. Dicha fuerza es concebida a los elementales que nacerán y que ocurre cada doscientos años. Los niños elementales no difieren de los humanos en apariencia, pero son altamente inestables; se requiere de años de enseñanza para que dominen al elemento con los que fueron bendecidos.
 	El templo del aire es dirigido por Siphr, elemental de aire y que hace de jefe de la comunidad. La mayoría de los habitantes se reúnen en las escaleras que conducen a la entrada del lugar sagrado.  	
Como todos saben, hoy es el día más importante de la comunidad en muchos años  grita Siphr que se encuentra en entrada, los elementales reunidos gritan en algazara . Nuestro hermano mayor Ogenus ha traído las bendiciones de Gaia, que representa a nuestra madre tierra; Huitz que en el Sur bendice con su fuego. Quetzatcotal que nos otorga el viento y patrono de nuestro gran templo un grito de la multitud acompaña a cada nombre. Recibiremos a los futuros representantes de nuestra especie  aplausos opacan a la calma que impera la mayor parte del tiempo. Algunos elementales de fuego lanzan a los aires llamaradas, que ayudados por los representantes de aire forman pilares que varían en color y forma; los de agua, por su parte, crean burbujas y charcos que son aprovechados por los de tierra para formar figuras de animales hechas de barro.
Siphr regresa entra al templo, mientras siete Elem (como han preferido llamarse) más le acompañan (dos representantes a nivel jerárquico de cada elemento). Se dirigen a la cámara central del templo, a la que llaman nascere. Al centro hay una plataforma circular y una gran abertura en piso por la cual se puede acceder al río subterráneo. Las escrituras antiguas del grupo indican que para recibir a la nueva descendencia, el sol tiene que entrar por la cúpula del templo junto con el viento; la agua emerger junto con la tierra y unirse en el Kazza (lugar de nacimiento), que es una estructura hecha por los cuatro elementos naturales, en la que emergerá la Alazanfa que será contenida en los huevos para formar al nuevo ser. Todo ello posible gracias a la conciencia de Ogenus llevada a través de las aguas.
Conforme avanza el ritual del nascere, río sube en tres vertientes diferentes por los costados de la plataforma que contiene al Kazza, la primera transparente que muestra la pureza de la energía universal; la segunda verde que lleva la fuerza de la conciencia de Ogenus; finalmente, la tercera en color azul profundo que representa al elemento. Las tres se unen y forman una corriente que sube de nivel cubriendo al recipiente con los huevos. Dentro de la corriente se nota un largo hilo de color café oscuro, la tierra se ha fusionado. La intensidad del sol es acompañada de un viento fresco. Los cuatro elementos dan vuelta alrededor del lugar de nacimiento; los ocho presentes se encargan de mantener el balance sano entre ellos. 
 	Seis huevos se depositaron en el Kazza, rodeados por el aura del elemento con el cual nacerán. Pero antes de que se produzca el despertar pasaran algunos días.
Gritos se escuchan afuera del tiemplo y después de unos minutos la calma reina. Los ocho seres se miran con satisfacción. Hasta que el cielo es opacado por nubes oscuras, el viento cesa, el agua se solidifica y la tierra se erosiona frente a los ojos de los presentes. Una figura humana oscura irrumpe el sitio y detrás de él, nueve hombres sin rostro suben lentamente las escaleras.
-	¿Quiénes es usted? ¿Qué les da el derecho de interrumpir este glorioso día?  gritan algunos de los presentes  ¿Qué es lo que ha hecho con nuestra gente?
-	¡Ho!  dice con voz ronca y serena  muchas preguntas y poco tiempo. Responderé  a la primera: mi nombre es Shabrani Vodoo, encantado de conocerlo, Maestro aire Siphr  se pueden observar sus ojos en color rojo escarlata y su sonrisa burlona, el resto de su cuerpo es oscuro y giran estelas moradas a través de su piel. Las nueve figuras sin rostro se reúnen en la entrada del nascere, la primera de ellas se detiene y las que le sigue se fusionan con ella, quedando al final sólo dos entes oscuros. Un elemental de fuego no resiste y ataca pronunciando algunas palabras en lenguaje ancestral, creando con ello una lanza roja y llameante; Shabrani muestra su sonrisa blanca. En un parpadeo, aquel que carece de cara aparece a unos centímetros del elemental y desvanece con su mano el arma . Creía que eran más civilizados que nosotros los humanos  dice Shabrani. El maestro Siphr queda impresionado, pues el ser se ha movido cerca de diez metros en instantes, siente un escalofrío aunado a una angustia incomprensible en ese momento. La sombra toma de la mano al representante del fuego, ladea su cabeza. Un grito desesperado surgió de la garganta del representante, hace un esfuerzo por liberar, golpea y tironea hasta que en sus ojos se muestra el miedo a lo desconocido, se convierte en llamas que van siendo absorbidas por la piel oscura. 
-	¿Qué has hecho?  pregunta Siphr, la angustia se ha apoderado de él y antes de que pueda hacer algo, los seis restantes atacan sin miramientos. El agua se agita, la tierra tiembla, el aire sopla con fuerza en segundos el sin rostro se divide y corren la misma suerte.
-	Soy un elemental como ustedes, venerable maestro.
-	¿Qué?   la cara de Siphr se torna roja, se siente confuso ante la revelación, el dolor profundo de su pecho es la muestra de los sentimientos por sus hermanos caídos.
-	Un elemental de oscuridad.


Magia Interna - La Revolución del mundo
Episodio cero


Un viento feroz llega a la sala, forma varios remolinos, destroza algunas columnas y se posa sobre las manos de Siphr. Con dos círculos verdes en cada mano y el corazón hundido en furia cierra sus ojos. Frente a él, las figuras humanas oscuras se hacen una sola, con una sonrisa burlona y esperando el ataque de su contrincante, emerge detrás de él una gran sombra que oculta todo lo que se encuentra a su paso, de sus píes brotan llamas rojas de indescriptible maldad. El maestro abre súbitamente sus ojos y conjurando antiguos hechizos hace al lugar vibrar, cientos de rocas se desprenden de las paredes, el kazza se agita violentamente y se envuelve en una esfera dorada de protección.  El cortante viento toca la cara de Shabrani y forma una herida que no sangra. Siphr se lanza sobre él y asesta un golpe directo en el pecho, las llamas se esfuman en un parpadeo y la figura es lanzada contra la pared hasta estrellarse y deshacerse en miles de fragmentos teñidos de rojo. Jadea por el esfuerzo, pero se recupera con relativa facilidad.
	¿Un elemental oscuro? ¿Qué es eso? Se pregunta el maestro. Toda su furia fue puesta en ese único golpe. La duda se cierne sobre sus pensamientos, pues su ataque no fue tratado de evitar.
-	¡Excelente maestro!  dice una voz descompuesta  no esperaba menos de un protector del aire  el maestro se pone en guardia.
-	¿Quién?
-	Soy yo maestro  la voz va entonándose con la de su adversario, todos los fragmentos rojos se unen y forman nuevamente a Shabrani.
-	¡Imposible!
-	No  le dice mientras la cara se le reconstruye . Sólo inusual.
 	El maestro incrédulo ante la situación, pero no se amedrenta y decide una vez más atacar antes de la reconstrucción total del ser.
-	Me sorprende que un Venerable sea tan impetuoso e irresponsable  dice una voz femenina. La onda de aire que fue lanzada se desvanece frente a Shabrani; toda la fuerza del aire fue disminuida hasta quedar una suave brisa.
-	¿Qué qué paso?
-	Sabe que usar magia de alto nivel en un lugar cerrado y con el kazza tan cerca es peligroso, mire que ha volado la mitad del templo  Siphr voltea hacia el techo y lo que ve es las nubes cubriendo el firmamento en color gris, da media vuelta y una silueta femenina blanca se encuentra junto al contenedor . Mi nombre es Agatha, una elemental de luz.
 	Nunca en la historia había escuchado de la existencia de los elementales oscuros o luminosos.
-	Metete en tus asuntos Agatha, no tenías porque disipar el poder del aire de esa forma, lo hubiese contenido  ladra Shabrani Vodoo.
-	Lo Lamento, los recién llegados son nuestra prioridad. Deja de lucirte frente a los incautos.
-	¿Qué son ustedes?  pregunta Siphr tartamudeando. El miedo se muestra en un temblor en sus piernas, uno que no había conocido en tres siglos de vida.
 	Con velocidad asombrosa Shabrani Vodoo queda frente a frente al maestro, lo observa por un momento y lo toma del cuello. Siphr forcejea, trata de convertirse en viento puro, pero una sensación de atracción nulifica su intento.
-	¿Qué?
-	Muchas preguntas venerable, y poco tiempo. No tiene caso responderlas si va a dejar de existir. Su Alazanfa es valiosa para nuestro propósito  su sonrisa burlona se transforma en una maliciosa.
-	No por favor  dice entrecortadamente  ¡No me mates! ¡Te lo ruego! ¡No me!  el cuerpo del maestro es absorbido lentamente por la palma de Shabrani. Su figura se va demacrando como si cientos de años de existencia pasaran en un parpadeo. Con tono de burla Shabrani dice . Lo lamento, pero no le escuche.
-	La voluntad de Sasha se cumplirá  dice Agatha mientras toma cada huevo del Kazza y los deposita en un artilugio redondo de oro. Conforme los acomoda, estos disminuyen de tamaño.
-	Así será mi querida niña  pasos de escuchan en el nascere, una mujer alta de tez blanca entra, viste una falda larga de color verde, su pelo oscuro y largo tapan la mayor parte de su cara . Han hecho un buen trabajo mis hijos. Ni un solo elemental ha quedado en píe.
-	¡Madre!  dicen ambos a la vez. Inclinan su cuerpo y se arrodillan. Shabrani y Agatha pierden el color de sus pieles y se tornan en un conjunto de color azul oscuro. Ella con su piel morena y pelo color plata; él con su piel oscura y calvo.
 	La madre camina hasta el recipiente dorado y lo toma. Da media vuelta y se marcha del sitio. Ambos seres la siguen. Antes de salir, Agatha voltea hacia atrás, un brillo en sus ojos ilumina por un momento el nascere. El kazza cae al piso partido en dos. Las nubes ceden de nuevo el paso a la luz solar, la tarde se va pintando.
	
En la habitación se postra un silencio indescriptible. Hasta que poco a poco el río fue inundando el círculo central nuevamente, el aire se posa suavemente, el calor del sol cubrió con su manto la destrucción y la tierra va poblando con pasto el lugar. Dos huevos emergen. La conciencia de Ogenus presenció el evento y pide que le sea otorgado un poco más de Alazanfa. En el interior de cada uno las auras del agua y del fuego palpitan. 
 	Ogenus pide a sus hermanos que lleven a un ser que sea capaz cuidarlos y enseñarlos.</div>
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    <div><strong>Etiquetas:</strong> <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/mi/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">mi</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/magia-interna/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">magia interna</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/fantasia/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">fantasia</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/cuento/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">cuento</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/fantasia/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">fantasia</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/accion/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">accion</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/accion/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">accion</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/ficcion/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">ficcion</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/steam-punk/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">steam punk</font></a></div></font></td>
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	<title><![CDATA[Magia interna - Episodio cero]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[pormi]]></name>
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	</author>
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    <div><font color="#999999">Escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/1291/">pormi</a> el 10 de junio de 2010</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">Así será. Pues el día de la confrontación entre todas las razas se aproxima. Los grandes guerreros serán liberados, una ola de proporciones cósmicas desestabilizará la energía universal. No podrás evitarla, tu participación está decidida y guiarás a la piedra angular del planeta, pues el campo de batalla ha sido elegido.
MI  Episodio cero.

Las palabras de Agatea resuenan en mis pensamientos. Jamás he creído en el destino, ¿pero de ser cierto? ¿Qué misión y quién será el elegido por mi? No hay profecía, solo no esperaba que me hablase de esta forma.
Andor se me ha unido en mi caminar, me pregunta por lo ocurrido dentro del sello, le comento y con incredulidad me mira, solo le han dado las gracias por ayudar a mantener el orden en nuestro planeta. Me considera afortunado, tendré que irme en el siguiente halo de luz, durante cien años solo seré una estela energética.
En dos ciclos estaré en camino de buscar al que formará parte de nuestra unión, en un planeta distante de color azul y de nivel dos. Solo me queda despedirme de aquellos que me rodean y me han apoyado, Dariros se me acerca y abraza, se siente orgulloso, me da sus palabras de aliento, me dice que es lo que la energía universal busca, que ella sabrá guiarme, yo solo en mi incredulidad que dejaré por siempre mi hogar, me hace sentir inseguro.
Yo quiero quedarme y tener una vida entre mi raza.
Las alarmas resuenan en la ciudad, una poderosa ola de energía emerge del centro del planeta, se siente como un grito desesperado y se observa ene l cielo un gran halo de color azul, emerge la silueta de un Froros. Mi planeta esta condenado.
II
Dariros me ordena tomar el haz liudo  haz de luz directo  al planeta en donde encontraré mi fuerza. Me niego y el no pierde el tiempo, simplemente me deja sin aliento y me sube, miles de guerreros conjugan a la energía universal en un vano intento de eliminar la amenaza, mientras me desintegro y pierdo todo contacto visual. Jamás regresaré.

Dhamanion fue devorado por el gran Froros.</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/2444/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689"><strong>Leer más...</strong></font></a></div>
    <div><strong>Etiquetas:</strong> <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/mi/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">mi</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/magia-interna/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">magia interna</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/cuento/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">cuento</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/novela/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">novela</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/historia/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">historia</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/fantasia/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">fantasia</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/ficcion/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">ficcion</font></a></div></font></td>
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	<title><![CDATA[El cumpleaños del Rey - cuento infantil]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[pormi]]></name>
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	</author>
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    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/2398/" style="text-decoration:none;font-weight:normal;"><font face="Georgia, Times New Roman, Times, serif" size="4" color="#CC0000">El cumpleaños del Rey - cuento infantil</font></a></div>
    <div><font color="#999999">Escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/1291/">pormi</a> el 18 de Mayo de 2010</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">Magia Interna  El cumpleaños del Rey
Hace mucho tiempo, en un mundo lejano a la Tierra, casualmente existieron los humanos, este mundo es mítico, lleno de paz y tranquilidad, de bonanza y efímera maldad. 
Este mundo tenía algo que en nuestro planeta sería impensable: carece de un Sol, la vida es algo hermosamente delicado a causa de ello, eso sí, tiene mares y ríos, los humanos se han adaptado a la escasa luz que las estrellas circundantes.

 	Entre todos los humanos existía uno muy especial, carece de nombre y se autoploclama, Rey de los hombres diurnos, ya que su planeta se llama Diurno. En un principio nadie lo quería, pero fue haciéndose de seguidores y con el paso del tiempo los humanos de este planeta reconocieron su bondad y nobleza, así fue unificando a todo el planeta convirtiéndose en el Rey de los hombres Diurnos.
 	El Rey entonces guardo el secreto que le ha permitido llegar hasta su posición, está enamorado de la Luna de su Tierra, siempre grande, redonda, bella. El amor a la Luna fue la que le otorgo esa capacidad para poder llegar al trono, pues él sabía que solo así podría pedir cualquier cosa a los hombres.
Cada noche él le canta, le grita, le implora un rayo de esperanza, pero la Luna le es indiferente, lo ignora completamente. 
Pasaron muchos años y en cada cumpleaños del Rey, ella le reconoció como hombre justo y así empezó a dirigirle algunas palabras, pero solo unos minutos en el día de su nacimiento; ese día es una fiesta en el planeta, todos celebran a su rey con cantos y regalos, con las más exquisitas comidas, aunque al Rey poco le importa todo aquello, pues el regalo más importante se lo da su amada inalcanzable. 
La Luna aunque se molestaba por la insistencia del Rey y le tenía en baja estima, pues consideraba al Rey un abusador, aunque no tuviera motivos reales para llamarlo así.
La noche de su último cumpleaños espero hasta cerca del final del día Diurnino para hablar con él.
- Eres una enfermedad de persona, yo no me la paso jugando en el sillón todo el día  le dice la Luna molesta.
- Sí  le responde el Rey  y no me niego a replicar, pues es un honor que siendo tan bella, me dirijas esas palabras, pero no quiero que olvides que lo que hago es por mi gente y a través de trabajo de ellos he podido alcanzarte.
- Sí y también este mundo se empieza marchitar, aun cuando tiene bonanza, más para ti que para ellos por supuesto, lo has visto, las tierras que proveen cada vez menos del fruto para vuestra gente, han tenido que ir cada vez más lejos de tus reinos para obtener las semillas necesarias. Es que ¿acaso no ves que no queda mucho en este planeta? Pronto se extinguirá como el fuego.
- Lo sé, pero, ¿qué puedo hacer?  pregunta el Rey . Si no hago otra cosa que pensar en vos, de que te pueda tocar.
- Eso no lo sé. ¿Cómo puedo enamorarme de una persona que solamente ha visto por sus intereses? Y que baja los brazos ahora que conoce el destino de su mundo como humano.
- Pero entiéndeme Luna hermosa, que si bajas del cielo podríamos hacer algo. Encontraríamos una solución.
- No puedo bajar a tu mundo, pertenezco aquí, yo soy lo que soy.
- Entonces tendré que alcanzarte  dio el Rey con voz firme.
- ¿Y cómo pretendes alcanzarme?  pregunto la Luna.
- Con poesía  dijo el hombre.
- Serán solo palabras como todo lo que has hecho hasta ahora  respondió la Luna.

- Con Flores  volvió a insistir.
- Se marchitarán antes de que vos llegues  respondió con indiferencia.
- Con bellas palabras  dijo con ansia el Rey.
- Se las lleva el viento  dijo la Luna despectiva.
- Con cientos de guirnaldas y sucesos cotidianos  dijo una vez más el hombre, que con cada oración perdía su fuerza en voz.
- No tienes los medios Rey, tendrás que vivir ahí, anhelando vivir para verme, sé realista, olvídate de mi, haz algo por tus súbditos que te han seguido y cumplido tus más grandes anhelos.
Esa noche, en el último cumpleaños del Rey, se quedo finalmente callado ante las palabras hirientes de la Luna. Todo un año guardo silencio, pensando y analizando en qué había fallado. 
-	¿Qué puedo hacer para ayudar a mis amados súbditos y permanecer con mi amada Luna?

Entonces decidió emprender un viaje durante un año más, dejo su título de Rey, vivió en soledad y en meditación, caminaba sin cesar a través de todo el planeta para poder encontrar una respuesta que lo dejase satisfecho, oró por meses y pidió a su Dios ayuda para poder favorecer a los humanos de Diurno.

 -Dios, he recorrido durante dos años mis tierras y no encuentro la forma de poder alcanzar a mi amada y a la vez poder ayudar a mi gente, vos Dios, dame la oportunidad, te entregare mi vida y con ella hacer lo que quieras, solo llévame con mi amada, déjame tocarla y a la vez, permíteme ayudar a mi planeta.
Dios que no era sordo, escucho con atención la petición del antiguo Rey, se conmovió por la sinceridad y la humildad que en sus palabras denotaba, en el día del cumpleaños del Rey, su Dios le otorgo un regalo, lo durmió todo el día para no despertarlo jamás como humano.

 	Lo convirtió en un Sol, el que alumbraría a ese mundo, así durante el día ayudaría a preservar la vida de los humanos y de todos los seres vivos, ayudaría a que los árboles crearan oxígeno y a que los prados se llenarán de flores; y por las noches podría tocar a la Luna con sus suaves y cálidos rayos solares.

Así pudo ayudar a su planeta a vivir por millones de años y a la vez estar con su amada por una eternidad.

 	El Rey de los humanos Diurnos se convirtió en el Astro Rey Diurno, el día de su cumpleaños.</div>
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    <div><strong>Etiquetas:</strong> <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/mi/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">mi</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/cuento/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">cuento</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/amistad/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">amistad</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/amor/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">amor</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/ternura/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">ternura</font></a></div></font></td>
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	<title><![CDATA[Cigarro]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[pormi]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/1291/</uri>
	</author>
	<link>http://www.literativa.com/historias/2388/</link>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
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    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/2388/" style="text-decoration:none;font-weight:normal;"><font face="Georgia, Times New Roman, Times, serif" size="4" color="#CC0000">Cigarro</font></a></div>
    <div><font color="#999999">Escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/1291/">pormi</a> el 13 de Mayo de 2010</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">Que tristes palabras escuche en esa noche, cuando me dijo que la dejará, pues la que se pudría por dentro era ella. Nada en mi poder de padre puede comprender lo que lleva a una hija a contestar con la calma y serenidad que me lo dijo. 

Todo por lo que en años he odiado como el cigarro me siento vulnerable, como si algo hubiese arrancado de mi el cariño tajo a tajoy después solo busco cualquier cosa para oder expresar mi enojo. 

¿En qué momento se convirtió en una dama capaz de tomar su decisión?

Con quince años me hace revalorar mis conocimientos y mis pensamientos, todo aquello que le he instruido y lo que he intentado hacer siento que se me va por la borda-

¿O es acaso una exageración mía?

Cuántas personas no fuman desde antes de esas edad y el maldito constructo social que se desenvuelve. 

Con cada pensamiento fútil que me regresa a esas palabras más enojo y más tristeza siento dentro de mí 

¿En qué momento me perdí y creció lejos de aquí?

Solo reafirmo mi odio al cigarro cuando me arrebato lo más preciado de mi vida... ella se me murió.</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/2388/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689"><strong>Leer más...</strong></font></a></div>
    <div><strong>Etiquetas:</strong> <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/reflexion/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">reflexion</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/amor/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">amor</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/melodrama/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">melodrama</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/cigarro/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">cigarro</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/cuento/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">cuento</font></a></div></font></td>
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    <category><![CDATA[reflexion]]></category><category><![CDATA[amor]]></category><category><![CDATA[melodrama]]></category><category><![CDATA[cigarro]]></category><category><![CDATA[cuento]]></category>	<pubDate>jue, 13 may 2010 01:30:37 GMT</pubDate>
</item>
<item>
	<title><![CDATA[Canicas]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[pormi]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/1291/</uri>
	</author>
	<link>http://www.literativa.com/historias/2352/</link>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
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    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/2352/" style="text-decoration:none;font-weight:normal;"><font face="Georgia, Times New Roman, Times, serif" size="4" color="#CC0000">Canicas</font></a></div>
    <div><font color="#999999">Escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/1291/">pormi</a> el 01 de Mayo de 2010</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">Canicas

Cinco niños juegan alrededor del gran árbol ubicado atrás de la escuela, la primavera los corteja con las brisas y frescura, mientras les brinda una nube para proporcionarles sombra. Juegan tranquilamente en sus vacaciones al Chiras-pelas

Ramón es el más grande de todos ellos, va ganando, es el más vago de ellos, llego con dos canicas y ya lleva en su bolsa más de veinte.

Lupita es la segunda más hábil y la de menor edad, capaz de ganarle a Ramón varias veces, solo que en particular este día, ya lleva perdidas cinco de sus veinte canicas originales.
Después están Arturo y Sebastián, hermanos y con diferencias de un año, ellos pasan por lo general sin pena ni gloria.

Y, finalmente, está Jorge, el menos hábil y un intermedio entre Arturo y Sebastián, cada que juegan termina despelucado, se lleva ninguna canica, por lo general el más aprovechado es Ramón.

Particularmente hoy todos están de buen humor; aun cuando Jorge está acostumbrado a perder, también hoy nota la tristeza en su mirada, Lupita y Ramón se consultan y deciden entregarle cada uno una canica, aminorando su carga. Arturo y Sebastián hacen oídos sordos a este pacto y salen corriendo rumbo a su casa, su lema: no perder no ganar, pero jamás dar algo gratis, lo mismo que dicen su Papá.

Pero, antes de que se pierdan de vista, los cinco acuerdan verse nuevamente por la tarde atrás de la iglesia del pueblo. 

Jorge se siente aliviado, es la primera vez que le regalan un par de canicas y regresa con dos en lugar de ninguna, las va jugando en la bolsa de su pantalón, recuerda lo que su Padre le dice: no importa como lleguen las cosas, cuando estén presentes, recíbelas.

Se va tarareando por la calle, mientras sus brincos y felicidad levantan el polvo y después lo alzan con mayor fuerza al arrastrar los píes, hasta que llega a unos metros de la casa de Don Pancho, su trío abuelo, ahí en la jardinera de la plaza observa que algo brilla a contraluz, se acerca curioso y encuentra una canica bastante particular, con un color azul más parecido a de una joya que al de un caico¹, se emociona, la considera rara, no recuerda haber visto una así. Mientras eso pasa, Don Pancho le observa desde afuera de su casa, sentado en esa mecedora de años, un hombre de cuerpo endeble y mirada fugaz, con la piel curtida por la edad de sus bien llegados ochenta y cuatro años, su camisa amplia y de color blanco, junto a su pantalón color caqui lo hacen una figura representativa de su pueblo.

Mira a su nieto y se acuerda  de aquellos días en que fue considerado el mejor jugador de canicas del pueblo, ahora a su edad le da menos importancia, pues ¿quién se ha hecho famoso por tener esa habilidad en tan particular? Lo observa con discreción, pero atento a su manera de reaccionar, es el único miembro de su familia que lo visita a diario.

Le saluda, hoy comerán juntos, platican de la familia, de lo que hacía Jorge por la mañana y de lo que encontró en la jardinera hace rato. Se la muestra y su tío abuelo reacciona asombrado, tantos años de fabricar canicas y no recuerda haber visto un modelo como el que le ha mostrado, tantas canicas que ha ganado a lo largo de su vida y nunca ha presenciado los colores que está en particular resalta, salen un momento al patio y a contraluz pareciese aun más especial, refleja ese color azulado en la pared.

Jorge está a punto de irse para reunirse con sus amigos nuevamente, pero antes de ello, Don Pancho le quiere hace un obsequio: una bolsa de cuero para guardar sus canicas, con la particularidad de tener un pequeño doble fondo, en el cual apenas caben unas monedas a unas tres canicas; treinta nuevas canicas le dona a su nieto. Jorge no lo piensa dos veces y le agradece, brinca de alegría, mientras da vueltas y grita emocionado.

Su abuelo sabe que es altamente posible que las vuelva a perder, pero le hace prometer que no apostará la canica azul turquesa, a lo que Jorge le responde: Ni loco abuelo.

Jorge sale de la casa de Don Pancho, se despide efusivamente y va por la calle contando y observando con interés cada nueva adquisición, no puede esperar a mostrárselos a Ramón, Lupita, Arturo y Sebastián.

Perderá la extensa mayoría de las canicas al finalizar la semana, excepto el caico azul que lo ha elegido para estar con él.

Un caico que descubrirá que por las noches en ocasiones titila.

¹Forma homónima de canica</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/2352/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689"><strong>Leer más...</strong></font></a></div>
    <div><strong>Etiquetas:</strong> <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/cuento/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">cuento</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/fantasia/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">fantasia</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/mi/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">mi</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/niños/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">niños</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/amistad/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">amistad</font></a></div></font></td>
  </tr>
</table>]]></description>
    <category><![CDATA[cuento]]></category><category><![CDATA[fantasia]]></category><category><![CDATA[mi]]></category><category><![CDATA[niños]]></category><category><![CDATA[amistad]]></category>	<pubDate>sáb, 01 may 2010 14:22:47 GMT</pubDate>
</item>
<item>
	<title><![CDATA[Dias rojos]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[pormi]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/1291/</uri>
	</author>
	<link>http://www.literativa.com/historias/2269/</link>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
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    <td width="1"><a href="http://www.literativa.com/historias/2269/"><img src="http://www.literativa.com/contenido/objetos/ca/17/ef/ca17efd3f38ecccdd844cc0f8e22faaa71aed158/mini_80_1291_1269760716257367.jpg" border="0" /></a></td>
    <td width="100%"><font face="Tahoma, Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2" color="#000000">
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/2269/" style="text-decoration:none;font-weight:normal;"><font face="Georgia, Times New Roman, Times, serif" size="4" color="#CC0000">Dias rojos</font></a></div>
    <div><font color="#999999">Escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/1291/">pormi</a> el 28 de marzo de 2010 · Rating: <strong>9</strong> con <strong>9</strong> votos · <strong>8</strong> pasajes · Leída <strong>270</strong> veces</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">Hice el viaje hacia mi camino de vida una noche de otoño. Llevando horas manejando sin rumbo, entre caminos desolados y polvo en el parabrisas, todo tan gris como las nubes cargadas.

 	Si alguien me preguntase que encontraría, le contestaría que solo busco algo interesante  una sonrisa ilumina mi rostro  siento que estoy cerca de encontrarlo.

Magia Interna  
Días rojos

 	La camioneta llena de gasolina me ha llevado por una terracería en medio de quien sabe dónde, lo peor que puede pasarme es toparme con el narcotráfico, hasta eso se me hace más interesante que la vida que he llevado, las señalizaciones en kilómetros han dejado de existir. Bebo la cuarta cerveza mientras limpio con la manga la que se me derrama a causa del sinuoso camino. La radio no percibe ninguna señal, pongo un cd de Two Steps from hell, las luces en la noche solo me muestran un paisaje desolado, lleno de matorrales y alambradas de púas a lo largo del estrecho camino. Me detengo en una especie de círculo natural en medio de la carretera ¿Por qué bordearían un lugar como este? Las alambradas se expanden, es como si fuera una glorieta tal vez no es natural como pensé. La noche está limpia, toso a momentos por el polvo levantado mientras observo la enorme cantidad de estrellas que existen, impensable verlas en las luces citadinas. 

 	Bajo la hielera y la pongo sobre el toldo, saco una manta y trepo en la camioneta a contemplar el firmamento. Hacia el oeste una luminosidad difusa me indica el rumbo de alguna ciudad o poblado ahora que lo pienso, una ciudad es lo más probable. Veo a la osa mayor y menor con claridad.

 	¡Dios, esto es lo mismo que los humanos hemos visto desde su nacimiento!

 	Bebo copiosamente, mientras el aire me anuncia que saque la chamarra. Son alrededor de las tres de la mañana, he estado en las carreteras más de quince horas. 

¡Qué rudo! 

 	Termino los otros dos six, y por alguna extraña razón que no me permito entender me siento mareado, quiero conducir, pero las nauseas me recomiendan  quedarme sentado y dormir, da igual si llego mañana o al rato a un sin lugar.

 	El sol en la mañana me despierta, huele un poco rancio aquí adentro, miro el reloj y marca las nueve, bajo la ventanilla para orearme, aspiro y me quedo sin aire, el color del cielo roba mi atención, un rojo carmesí, con nubes blancas. Desciendo del vehículo y en mi distracción un resbalón quiso que midiese el piso.

- No debí beber tantas cervezas no lo vuelvo a hacer.

 	El polvo en mi boca hace que escupa, siento como si mi estomago fuera una bolsa llena de agua. La tierra cimbra y me quedo quieto a la expectativa, quiero mear.

 	Después me sobresalto, un ruido parecido al tambor de una batería y que hubiese sido tocado y amplificado mil veces, pasan unos momentos y nuevamente. Solo se escucha el poco viento que anda. 

¡Malditas drogas! 

 	Y después la calma por minutos, ese sonido que me dice que hay nada en kilómetros. Observo alrededor, el círculo, la glorieta parece de verdad hecha por manos humanas, es casi perfecto, todo se veía tan distinto anoche.

¡Pum! ¡Pum!  dos nuevos sonidos y el silencio reina.


 	Escudriño los cientos de metros de vegetación árida, el horizonte impregna mi existencia de nada, ni una triste montaña lograba ver, me quede absorto en ello minutos. Hasta que un estruendo quito mi paz, un sonido parecido al choque de dos metales, pierdo el aliento, me quedo restregado al suelo, abro mis manos y trato de escuchar algo, miro al cielo y el sol parece no tener novedad, solo el cielo sigue en ese misterioso y anormal color. Permanezco inmóvil por varios minutos hasta que me convenzo de irme, me pongo de píe 

 	Y al dar el primer paso, la camioneta, se hunde por el centro, cada lado cae en su respectivo lugar, estoy anonadadoel polvo rodea mi cuerpo, mis manos y piernas tiemblan, hasta que siento quedarme sin fuerzas y caigo de rodillas. Me sangro mi rodilla con el filo de una roca.
 
Aquí es cuando muchas de creencias cambian.

 	Una figura enorme de dos patas hecha de barro da una especie de aullido ahogado, lleva sobre uno de sus hombros a un humanoide sin rostro, su piel es rojiza como el mismo cielo y una especie de cresta tiene por cabeza, o al menos donde se supone que tiene que estar. 

El gigantesco ser de barro rojizo camina hasta quedar atrás de lo que fue mi camioneta, toma con esas manos goteantes cada parte, las alza y las retira del camino, como si plumas fuesen; me siento estremecer, trago saliva con dificultad y si sentía los efectos de la resaca, esto es más efectivo que un sal de uvas.

Ya no tengo ganas de mear.
La criatura da dos pasos más y queda enfrente, su cara tiene una expresión un poco idiota, con la mirada ida y la boca abierta, contrario al ente rojo de su hombro que volteo su ¿cabeza? La sensación es como cuando sé que alguien me mira, mueve esa cresta de un lado a otro despacio, como si me examinase, después de unos momentos la cresta se gira y esa extraña cabeza adopta la forma como de un pájaro, unos ojos curveados y negros como pozos sin fondo y la parte delantera forma una hoz, siento como la camisa se me pega en diferentes partes de mi cuerpo, mis manos tiemblan, el sudor frío se extiende, me cuesta tragar saliva, un olor a tierra moja mezclado con excremento impregna el ambiente, literalmente me he cagado de miedo.
 
 	Toca con una extremidad su extraño rostro y la tierra cimbra, el ser de barro comienza a caminar.

 	De pendejo me muevo. 

Me quedo inmóvil por cerca de dos horas. Y eso que tiene más de una hora y media que los dos seres se perdieron en el horizonte. Estoy empapado en sudor, trago saliva hasta quedarme sin ella, mi corazón bombea tanta sangre como puede, siento morir y resucitar varias veces, todo se ve más nítido y brilloso, sin dudar me quedo hasta que el cielo retorne a su color azul original.
 


- ¿Cómo ve? ¿Cree que lo que me bebí me hizo daño?
- Sabe algo joven  me dijo mientras escuchó toda mis historia sin pestañear y antes de que continuara le interrumpí.
- No me cree ¿verdad?  le digo mientras mi mano derecha tiembla.
- ¡No mi amigo!  me dijo con un aire despreocupado y entusiasta . Usted tuvo mucha suerte. Me eligió entre todo el pueblo para contarme lo que vio. Si Don Chente no lo hubiera visto a mitad del camino con vida, él ni se detiene, me dijo que parecía usted un conejo, de esos blancos, blancos que se ven en la pradera y parte del desierto. Peligrosos, ciertamente, son los caminos por aquí ya lo comprobó, tienen sus cosas.
- Entonces ¿me cree?
- Por supuesto que le creo  una sonrisa se me enredo en la cara, un sensación entre alivio y angustia me inundaron . Eso que usted vio, aquí lo llamamos Xiac, algunos le dicen diablo, pero esos son los más ignorantes, todo lo que ven se lo atribuyen al chamuco, ese ni tan malo es, desconocen lo que habita en estas tierras y no sólo aquí, desconocen en su mayoría todo aquello que vive en este mundo, además no necesitan saberlo con que le teman es más que suficiente para estar a salvo. Te lo pondré en términos que me entiendas, estas cosas, si tienen un nombre, uno verdadero, vamos para no andar con rodeos, su nombre original, pero ese no te lo digo, es de mal augurio y puedo traer una tragedia innecesaria.
- ¿Qué son?  pregunte con curiosidad y empecé a creer que el trastornado es el que está enfrente de mi.
- Algunos lo conocen como atlantes, otros como guerreros, algunos me han dicho que es un ser del bajo astral, un demonio, un espíritu yo les llamo Achac Nirac, lo que puede traducirse como devoradores de almas.
- Y yo que me sentía loco  le digo mientras suspiro.
- Escucha joven, lo que vio no fue un cualquiera, era uno de los fuertes, de los que más comen y te perdono la vida, eso ya es mucho decir. Así que si quieres que te ayude a regresar a tu casa, sería bueno si le bajas dos tonos a tu guitarra.
- ¿Cómo que un cualquiera?
- Te topaste con uno muy fuerte, uno de los chipocludos,  de los más grandes pues, de todos los que conozco que sé que se han topado con él sólo unos tres han quedado con vida. No sé si de verdad llamarle suerte a la tuya o maldición, porque si es cierto lo que me dices, que algo en mi me dice que es real lo que paso, te miro y aún así te dejó vivir, puede que te haya visto algo que le gusto y eso, quién sabe si es para bien o para mal.


 	Me quede callado, en su mirada y palabras no veía rastro de mentira o engaño, me siento hasta cierto punto como niño regañado que acaba de ser atrapado después de una travesura.

 	Golpeo sus muslos y se puso en píe.


- Bien, ahora que ya me crees. ¿Cómo te llamabas?
- Me llamo Raúl  le conteste con un tono seco.
- Bien Raúl, pareces más un cachorro asustado que un Raúl. Te conviene quedarte hasta que seas un Raúl completo.
- ¿Ca? ¿De qué está hablando?
- Guarda silencio, cuando te permita hablar lo harás. Cuándo te conviertas en un perro adulto entonces recuperarás a tu Raúl completo.

 	Y sin saber exactamente qué sucedía, me quede sentado en aquella silla de junco esperando la comida.</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/2269/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689"><strong>Leer más...</strong></font></a></div>
    <div><strong>Etiquetas:</strong> <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/cuento/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">cuento</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/mi/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">mi</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/ficcion/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">ficcion</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/narracion/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">narracion</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/espiritus/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">espiritus</font></a>, <a href="http://www.literativa.com/buscar/etiquetas/sobrenatural/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689">sobrenatural</font></a></div></font></td>
  </tr>
</table>]]></description>
    <category><![CDATA[cuento]]></category><category><![CDATA[mi]]></category><category><![CDATA[ficcion]]></category><category><![CDATA[narracion]]></category><category><![CDATA[espiritus]]></category><category><![CDATA[sobrenatural]]></category>	<pubDate>dom, 28 mar 2010 04:18:36 GMT</pubDate>
</item>
<item>
	<title><![CDATA[Los súper ultra mega fantásticos hombres del cielo que subieron del infierno para poder derrotar al mal.]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[pormi]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/1291/</uri>
	</author>
	<link>http://www.literativa.com/historias/2068/</link>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
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    <td width="1"><a href="http://www.literativa.com/historias/2068/"><img src="http://www.literativa.com/contenido/objetos/0a/cc/11/0acc1122ad00a6f1c300e736d79547c9d560da86/mini_80_1291_126466316012653.jpg" border="0" /></a></td>
    <td width="100%"><font face="Tahoma, Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2" color="#000000">
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/2068/" style="text-decoration:none;font-weight:normal;"><font face="Georgia, Times New Roman, Times, serif" size="4" color="#CC0000">Los súper ultra mega fantásticos hombres del cielo que subieron del infierno para poder derrotar al mal.</font></a></div>
    <div><font color="#999999">Escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/1291/">pormi</a> el 28 de enero de 2010 · Rating: <strong>3</strong> con <strong>3</strong> votos · <strong>1</strong> pasaje · Leída <strong>90</strong> veces</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">-	Muéstrame lo que tienes  inquirió ese hombre con la máscara de un pato, le dijo directamente a aquel que se encontraba en el laboratorio con una máscara de anguila.
-	Te mostrare el verdadero poder Patoman.

-	Esta es mi más grande creación Patoman, una vez que la comas nada en la faz de la tierra, qué digo de la faz, del universo será capaz de igualarte.
-	Eso espero Iguaneitor. Nuestros enemigos ya han hecho bastante con el poder del chupón mágico, les ha dado los poderes de la curiosidad y la invención.
-	Descuida Patoman, lo hará.

De una asombrosa máquina, parecida a una expendedora de dulces, fue emergiendo una neblina grisácea, después una puerta revelo un tazón que contenía una poderosa sustancia en color verde mutágeno. Patoman se acerco a la máquina y esta empezó a girar el tazón, vertió leche y algunas hojuelas de maíz con miel para acompañar al poderosísimo pastelito.

-	¡Sí, sí!  grita Iguaneitor  ¡está horneado! Con esto podrás vencer a la competencia.
-	Todo gran poder requiere una gran responsabilidad Iguaneitor, no lo olvides.

Finalmente Patoman tomo el tazón, le soplo un poco y lo bebió de golpe.

Agruras sintió Patoman, corrió al baño. Después una punzada en la panza, después un hormigueo en los píes, nauseas le acompañaron a la vez, un banquete de lágrimas y la hinchazón de sus ojos le provoco que vomitara en la taza del baño así estuvo tres horas.

Iguaneitor le dio una tableta de Bromuro de butilhioscina  buscapina para los cuates  y aguardo pacientemente con un vaso que contiene un buche de mezcal  le dijo su Papá que con eso se arreglan todos los problemas.

A la mañana siguiente en el cuartel general, una tienda de golosinas más dulces que los sonrics y de nombre: aquí vivimos los buenos pero no venga hacienda.

-	Patoman ¿cómo te sientes?  le pregunta mientras se limpia las manos en su delantal y le sirve huevos casados en un plato de las chicas súper ponedoras.
-	Fatal Iguaneitor ¿seguro que eso que me diste me va a hacer súper ultra mega poderoso?
-	No amigo, no - se quedo agachando la cabeza por minutos y continuo  te va a hacer archí requetecontra súper ultra mega colosal poderoso. Estos son los efectos primarios antes del gran final.
-	Chale Iguaneitor, espero tengas razón parece como si hubiera comido de esos tacos de doña Clote en época de inmundicia

Patoman estuvo dos días más en cama. La competencia empezaba a moverse dentro de la ciudad.

-	¡Jefe!...  ¡jefe! ¿jefe?
-	¿Qué?
-	¿Ya vio?
-	¿Qué Pinguinazo?
-	Pues a los de la esquina, los Gansicrespos están haciendo de la suya.
-	Esos desgraciados pero no se va a quedar así, arranca.
-	Pero si están ahí enfrente.
-	Que arranques, el toque dramático es la especialidad de los Pinguinetos y su jefe Marinetson.

La camioneta fumigadora  en apariencia  arranco a toda velocidad desde el lugar donde se encontraba estacionada hasta seis metros después, con tanta fuerza que las llantas no tuvieron tiempo de rechinar.

-	Órale jefecito Gansiman, ¿ya vio quién llego? Los pinguinetos.
-	Sí, su destartalada carcacha me ha anunciado su llegada, pero se les olvida que nosotros tenemos el poder sobre el changarro de doña Cleta, nadie nos va a quitar para evitar vender nuestras poderosas barras de jamón con chocolate.
-	Oiga jefe ¿y eso no hace daño?
-	Yo que voy a saber a Doña Cleta se le venden rebien. Buenas tardes  le dijo al conductor de la trucka  ¿qué se les perdió por aquí?
-	Pues por aquí nada  contesto Marinetson  pero por tu barrio una chica bella.
-	A pues a lo mejor es la Lola, ya ve que le dicen la jabón.
-	¿La jabón jefe?  pregunta cada achichincle a su respectivo jefecito.
-	Sí, porque a todos se les resbala.

Fin episodio 1


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    <category><![CDATA[satira]]></category><category><![CDATA[cuento]]></category><category><![CDATA[historia]]></category><category><![CDATA[relato]]></category>	<pubDate>jue, 28 ene 2010 04:19:20 GMT</pubDate>
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