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    	<title>Princesse du Jaune en Literativa</title>
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    	<description>Silenciosa, altanera, guardas tus inconfesables secretos bajo sonrisas burlonas; hermosa, fatal, eterna... pálida, fría, muerta... destructora y vengadora, la precursora de Shekmet, aquella que azoto las viejas civilizaciones... ¿qué ocultas? ¿quién eres?</description>
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	<title>Pasaje 1º: Carmín</title>
	<author>
		<name>Cassiel Aberdeen</name>
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    &lt;div style=&quot;color:#999999;&quot;&gt;Versi&amp;oacute;n escrita por &lt;a href=&quot;http://www.literativa.com/autores/202/&quot;&gt;Cassiel Aberdeen&lt;/a&gt; el 09 de noviembre de 2007 &amp;middot; Rating: &lt;strong&gt;6&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;con &lt;strong&gt;1&lt;/strong&gt; voto &amp;middot; Le&amp;iacute;do &lt;strong&gt;131&lt;/strong&gt; veces&lt;/div&gt;
    &lt;div style=&quot;padding:10px 0px 10px 0px;&quot;&gt;La primera vez que la ví, no fui conciente de su presencia. Era como un fantasma, una ilusión, un sueño intermitente que aparecía por segundos y no dejaba huella a su paso.

Me quede observando ese punto lustroso en el horizonte, que iba y venía, danzando con el viento y la luz, fundiéndose en ellos... me reí tontamente, embobada ante ese juego inusual de la naturaleza; un poco a la derecha, desaparece, ahora esta arriba, sale del suelo...

... y de repente, la mancha carmesí que yo creía lejana, llego frente a mis ojos y se tranformo en una sonriente doncella. Algo en ella no me terminaba de agradar, y sin embargo, engatuzada por su increíble belleza, hice a un lado mis cosas para dejarla sentar a mi lado.

Ella, encantada con mi silenciosa invitación, se dejo caer de inmediato sobre el césped, recargándose y disfrutando de la sombra del árbol en esa calurosa tarde de verano.

¿O era primavera?

Ya no sé, ya no logro recordarlo...

Poco después, sin pensarmelo, empece a tomar confianza y decir todo aquello que se me venía a la mente. Muchas fueron tonterías, pero nunca soy tan inocente, e incorpore algunas metáforas para probar a mi acompañante. Ese ser salido de la nada me despertaba un curiosidad inmensa.

Ella las noto todas. Y las respondío con una inteligencia inhumana. Cosas que yo jamás había imaginado, creído o pensando, fluían rápidamente en sus respuestas, inundando mi cabeza con sueños de caos, locura y creación. Los colores en mi mundo, que hasta entonces creía brillantes, se tornaron opacos y carentes de vida. Una nueva visión había llegado hasta mí.

La observe incrédula, talvez temerosa... me concentre en sus pálidos ojos grises, olvidando su nívea tez y sus cabellos ensortijados de fuego. Era su mirada contra la mía. Ninguna de las dos cedió. Y, como si de un milagro se tratara, miles de murmullos inundaron nuestro silencio; intercambiamos escenas secretas de nuestras vidas; nos hicimos confidentes, amigas y socias.

... sólo entonces pude ser admitir quién... no, más bien... qué era ella...

... porque en el fondo, siempre lo supe.&lt;/div&gt;
    &lt;div&gt;&lt;a href=&quot;http://www.literativa.com/historias/148/pasajes/302/&quot; style=&quot;text-decoration:none;font-weight:bold;color:#235689;&quot;&gt;Leer m&amp;aacute;s...&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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	<pubDate>vie, 09 nov 2007 21:54:07 GMT</pubDate>
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	<title>Pasaje 2º: Renaissance</title>
	<author>
		<name>Cassiel Aberdeen</name>
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    &lt;div style=&quot;color:#999999;&quot;&gt;Versi&amp;oacute;n escrita por &lt;a href=&quot;http://www.literativa.com/autores/202/&quot;&gt;Cassiel Aberdeen&lt;/a&gt; el 13 de diciembre de 2007 &amp;middot; Le&amp;iacute;do &lt;strong&gt;72&lt;/strong&gt; veces&lt;/div&gt;
    &lt;div style=&quot;padding:10px 0px 10px 0px;&quot;&gt;Eso que llamáis recuerdos... en una energía tan antigua como la mía, viene a ser absurdo y obsoleto. Y me llamo energía, porque ninguna otra clasificación podría encajar conmigo. Soy un ser eterno, inmaterial, poderoso, con la facultad de amoldar las dimensiones y la materia contenida en ellas a mi antojo y capricho personal.

Incongruente, lo sé. A estas alturas de mi existencia, con el gran nivel evolutivo y basta sabiduría que poseo, el tener &quot;caprichos&quot; debería ser impensable. Pero desde los primeros retazos de memoria, he sido así. Orgullosa, con delirio por la estética, iracunda, temible... siempre complacida, siempre alabada, siempre el centro de mi universo. No busco el bien común, ni la elevación de los seres inferiores, ni la creación de un idílico paraíso...

Los paraísos no existen para mí. Ya no. He visto millones de civilizaciones formarse y destruirse en los eones que ha durado el letargo del que apenas despierto. Nada dura. Ni la muerte ni la vida. Ni la Nada ni el Todo. Ni la felicidad ni el dolor.

¿Porque duró yo?

No lo sé.

Mi hogar no duro. Se destruyo bajo las llamaradas gigantes de soles gemelos; titanes que se alimentaron de sus hijos, envidiosos de su grandeza y prosperidad. Los colores de ese último atardecer perdurarán para la eternidad en mi mente. Fueron grabados a fuego, en un alma de fuego...

Mi cuna, mi lugar de nacimiento, tampoco duro. Se ha perdido en la inmensidad del espacio entre galaxias, en el rincón más profundo de la nada; yo y mis hermanos apenas y recordamos a nuestro Antiguo Padre envuelto en el Torbellino del Caos... intentamos muchas veces llegar a él y jamás logramos, siquiera, localizarle. Es normal que nos diéramos por vencidos, agotados de esa exploración, y nos dedicáramos a expandirnos por los pequeños mundos nacientes que nos abrían miles de nuevas oportunidades y sensaciones.

Mi familia duró aún menos. Mezquinos unos, y los otros más, nos separamos poco a poco. Las diferencias crecieron, se conformaron dos bandos, se declaro la guerra... y entonces, cuando teníamos nuestras fuerzas fragmentadas, vinieron Ellos a terminar con nuestro reinado. Nada pudimos hacer. Sólo perdernos en el Sueño Eterno para curar nuestras heridas...

... y poco a poco, nuestro poder creció...

Aquí sigo yo, respirando, tranquila, atrapada bajo el hechizo de las pulsaciones rítmicas de las estrellas. La música de esas esferas que me han acompañado tanto tiempo...

La hora esta cerca. Mis ojos pronto dejaran su oscuridad... puedo escucharla...&lt;/div&gt;
    &lt;div&gt;&lt;a href=&quot;http://www.literativa.com/historias/148/pasajes/342/&quot; style=&quot;text-decoration:none;font-weight:bold;color:#235689;&quot;&gt;Leer m&amp;aacute;s...&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
    &lt;/td&gt;
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	<pubDate>jue, 13 dic 2007 00:48:28 GMT</pubDate>
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	<title>Pasaje 3º: Anaís</title>
	<author>
		<name>Cassiel Aberdeen</name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/202/</uri>
	</author>
	<link>http://www.literativa.com/historias/148/pasajes/343/</link>
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    &lt;div style=&quot;color:#999999;&quot;&gt;Versi&amp;oacute;n escrita por &lt;a href=&quot;http://www.literativa.com/autores/202/&quot;&gt;Cassiel Aberdeen&lt;/a&gt; el 13 de diciembre de 2007 &amp;middot; Le&amp;iacute;do &lt;strong&gt;72&lt;/strong&gt; veces&lt;/div&gt;
    &lt;div style=&quot;padding:10px 0px 10px 0px;&quot;&gt;&quot;I will wait for the sun
on the top of the world
to tell you all about 
the leyends of the past&quot;

Misere Mani. Era.
--------------------------------------------

El mundo ha cambiado. Bueno, más precisamente, este mundo. Abro los ojos. Un campo verde a mi alrededor... no encuentro rastro de la vegetación de antaño, tan abundante, tan colorida... ahora todo parece más pequeño, menos extravagante. Voces. Voces agudas en un lenguaje de chillidos y susurros rápidos y entrecortados.

Veo a esos seres... apenas y reconozco algo de los antiguos organismos en ellos... me acerco. Doy vueltas a su alrededor. Ellos no me ven, pero sus nervios se crispan. Sus cuerpecitos frágiles empiezan a temblar. Tomo la extremidad de uno de ellos... voy a probar la flexibilidad... oh, sólo ha durado unos segundos. Se ha roto. Un líquido rojo sale de los restos...

El otro, intacto aún, corre y abandona a su compañero. ¿Debería seguirle? ¿Hacer más pruebas? No. Basta. Empieza a desesperarme esta forma. Puedo viajar a través de las distancias interestelares con una rapidez asombrosa... pero no tengo materia, ni sentidos... no hay placer sin ellos. Es una de las desventajas de tan enorme evolución.

Me acerco al ser caído. Se arrastra lentamente por el suelo, aullando de dolor y terror... aún vive, que sorpresa. Sus ojos, o los órganos que parecen tener esa función, se giran hacia mí. ¿Puede verme ahora? Cierto, ya habíamos notado esa curiosa manifestación... cuando están a punto de desaparecer como conciencias, en un inusitado destello de lucidez cósmica, hasta los organismos más primitivos pueden distinguir parte de nuestras verdaderas formas. El horror supremo y último. Expiran con esa imagen de locura y degeneración, sin tener que existir con el peso de algo así. Afortunados.

Mírame.

Mírame y muere, pequeño experimento fallido.

El calor abandona su cuerpo. Un ultimo suspiro. Todo termino para él. Ha dejado de exitir. Nunca fue. Nunca será. Observo atentamente la fisonomía, intento sustraer un poco de la información residual de su cerebro... Imágenes vienen a mí. Lo básico me ha quedado claro.

Me concentro. Visualizo el resultado.

Abro los ojos... los colores han resultado menos intensos, pero las sensaciones empiezan a invadirme. Las palabras toman significado. Calor, brisa, suavidad... Anaís. Contemplo la figura rota de esta mujer. Anaís. Intento verme reflejada en sus ojos... me parezco a lo que alguna vez fue, pero mis rasgos están mucho mas adelantados según sus cánones estéticos. Soy perfecta. Soy la musa de los poetas. Soy una diosa.

Sonrío. Claro que lo soy.

La Diosa Carmesí de la Guerra.

Que ha vuelto a reclamar su trono.

... un escalofrío recorre mi espalda, dándome aviso de una presencia que no había notado antes. ¿Ha visto todo lo que ha pasado? ¿O sólo ha notado el cadáver y cree que soy una vulgar asesina?

Volteo. Apenas logro verla. Una mujer rubia y alta, con profundos ojos color miel. Como un espectro, ha desaparecido en el aire. ¿Ilusión? No, le conozco. Me han hablado de ella en sueños. Y ella ha notado inconscientemente mi llegada a su mundo... ha venido a recibirme, a conocerme, a analizarme.

Fascinante. Puede trascolocar su mente en el tiempo y espacio.

Un gran espécimen.&lt;/div&gt;
    &lt;div&gt;&lt;a href=&quot;http://www.literativa.com/historias/148/pasajes/343/&quot; style=&quot;text-decoration:none;font-weight:bold;color:#235689;&quot;&gt;Leer m&amp;aacute;s...&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
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	<pubDate>jue, 13 dic 2007 00:49:32 GMT</pubDate>
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