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    	<title><![CDATA[Viaje y estancia en las tierras imperecederas en Literativa]]></title>
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    	<description><![CDATA[Frodo, Gandalf, Bilbo, Galadriel, Elrond y los demás elfos (Entre los que no está Arwen) se van a las tierras imperecederas viviendo algunas aventurillas por allí.]]></description>
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      		<title><![CDATA[Viaje y estancia en las tierras imperecederas en Literativa]]></title>
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	<title><![CDATA[Pasaje 1s: Barco hacia más allá de los confines del mundo]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[Javier valladolid]]></name>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
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    <td width="1"><a href="http://www.literativa.com/historias/258/pasajes/439/"><img src="http://www.literativa.com/contenido/objetos/84/f7/ea/84f7ea6757261089e3450a6d48c868c31a04f0e7/mini_80_274_1202304406353806.jpg" border="0" /></a></td>
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    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/258/pasajes/439/" style="text-decoration:none;font-weight:normal;"><font face="Georgia, Times New Roman, Times, serif" size="4" color="#CC0000">Pasaje 1º: Barco hacia más allá de los confines del mundo</font></a></div>
    <div><font color="#999999">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/274/">Javier valladolid</a> el 06 de febrero de 2008 · Leído <strong>192</strong> veces</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">Frodo estaba inquieto. El barco flotaba sobre lo que parecía el vacío y contemplaba Arda en toda su extensión. Unas tierras que Galadriel le dijo que se llamaban "Las tierras del Sol" se extendían enormes al este de la tierra media; tierras muy poco conocidas a lo largo de las tres edades y que se decían habitadas por criaturas monstruosas. Pasada la frontera del mar bravo que hacía de frontera entre ambas tierras veía que la Tierra Media era mucho más grande de lo que parecía, viviendo la mayoría de la gente que conocía o podía conocer  en la región noroeste desde las zonas Glaciales cerca de Angmar, el Bosque viejo y la ciudad del lago donde tuvo lugar la batalla de los cinco ejércitos en que Bilbo vio como mataban al dragón Smaug, hasta Mordor y el comienzo del Sarad donde Frodo vio los seres gigantes de cuatro patas con colmillos que la gente llamaba Olifantes o Mumakil según descubrió más tarde. Bilbo estaba gozoso contemplando esos lugares muy de lejos y recordándole muchas cosas en su vejez. 

(Frodo) Recordaba haber empezado a añorar su dedo que Golum le quitó con su mordisco en aquel día tan fatídico. Tras múltiples horas o más bien días escalando esa montaña con la carga del anillo cada vez más pesada, llegó al punto álgido en que el mal le poseyó y estuvo a un tris de perderlo todo; suerte que el azar y su amigo Sam se lo impidieron. Debía de reconocer que tampoco era tan raro acabar volviéndose malo en un lugar en el que los mismos orcos llevaban cisternas con agua del exterior porque el agua del país no era potable ni en su mar. Menos mal que todo había quedado muy atrás.    

Frodo sabía que no tardarían en llegar pero se preguntaba si allí el tiempo sería eterno para todos o solo los inmortales vivían allí eternamente pues la muerte de Bilbo sería temprana dado el enorme estado de envejecimiento que tenía. Echaba de menos a sus amigos pero algo le decía que estarían bien; las palabras que dijo a Sam en los puertos grises, cuando Cirdan les esperaba, seguro que le ayudarían a seguir aunque no fueran la cura total de ese sentimiento de división que tenía. En el caso de Frodo esas heridas le seguían doliendo mientras contemplaba las extrañas aguas sobre las que navegaba el barco mágico antes de llegar a la tierra que contemplaba desde la popa; una tierra plana con un mar en medio de una esfera amarillenta. 

Recordó su amada comarca reponiéndose del ataque de Saruman y pensó en como cambiaría el mundo. Pensó en que Tom Bombandil y Vaya de Oro ya estuvieron allí en otro tiempo decidiéndose a ir a la tierra media por alguna razón ¿Será tan estupendo el lugar donde van como asegura Galadriel?  ¡Que tiempos cuando cantaba Tom Bombandil en el bosque viejo y le salvó de los tumularios después de hospedarle en su casa! Vivió entonces muchas aventuras en un viaje que no quería llevar a cabo y esas aventuras obligadas acabaron por convertirse en nostalgia. 

Elrond ya veía una visita inesperada permanente de unos viejos amigos muchos años después a esas tierras a las que iban, no temiendo ningún problema para ninguno aunque no sabía que no todos los elfos verían con buenos ojos la llegada de dos hobbits a esas tierras. Quizás tampoco algunos valar o maiar pero ninguno veía eso. 

Bilbo recibió bien el verdadero fin del anillo cuando Frodo le confesó la verdad aunque le costó un poco asumir el haber tratado tan inocentemente un objeto tan peligroso y que llegó a llamar su tesoro. Frodo se preguntó como cambiaría el mundo y Gandalf utilizó uno de sus poderes nunca visto por los hobbits para ver como en breve la geografía de la tercera edad se transformaría en la de la cuarta que acababa de llegar; la edad de los hombres  en la que el mal estaría en extinción. 

Así pasaron el rato y llegó un momento en que el barco contempló las verdes tierras con sus fabulosas costas como la bahía de Eldamar en que se arribaron.</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/258/pasajes/439/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689"><strong>Leer más...</strong></font></a></div>
    </font></td>
  </tr>
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	<pubDate>mié, 06 feb 2008 10:26:47 GMT</pubDate>
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<item>
	<title><![CDATA[Pasaje 2s: Entrada en las tierras imperecederas]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[Javier valladolid]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/274/</uri>
	</author>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
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    <td width="1"><a href="http://www.literativa.com/historias/258/pasajes/443/"><img src="http://www.literativa.com/contenido/objetos/b5/8f/fc/b58ffcefa8270b78ab2b70118afacee22cb42296/mini_80_274_1202334441630982.jpg" border="0" /></a></td>
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    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/258/pasajes/443/" style="text-decoration:none;font-weight:normal;"><font face="Georgia, Times New Roman, Times, serif" size="4" color="#CC0000">Pasaje 2º: Entrada en las tierras imperecederas</font></a></div>
    <div><font color="#999999">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/274/">Javier valladolid</a> el 06 de febrero de 2008 · Leído <strong>115</strong> veces</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">La llegada a las tierras imperecederas fue especialmente mencionada por los elfos teleri de la zona que quedaron prendados por la polémica noticia de que entre los elfos y maiar que volvían había dos polizones invitados de una raza mortal no elfica. Desde tiempos de Lutien y Berem ningún mortal había llegado vivo hasta allí. Antes que llegar los marineros se quedaban en las islas encantadas; islas con fortalezas y encantamientos que dormían a los marineros antes de llevarles en dirección contraría. Ni siquiera los numeroneanos pudieron pisar esas tierras cuando las intentaron invadir por soberbia o sus ancestros. 

-¿Quiénes son esos visitantes que han llegado?

-He oído que se llaman medianos. Una raza menor pero cuyo valor fue notable para destruir a Sauron. Galadriel me ha dicho que llevaron un artefacto mágico muy poderoso, un anillo creo, a un monte lejano para destruirlo pues no se destruyó en su momento.

-¿No sería el anillo único que Earendil le arrebató a Sauron hace milenios? La energía vital y el poder de Sauron estaba vinculado a ese anillo. Creía que ya fue destruido. Aun recuerdo la batalla en que hombres y elfos nos unimos junto a las ciénagas donde murieron tantos de los nuestros por pararle. Dijo un viejo Elfo que llegó más tarde. 

-Pues yo sigo recelando de los nuevos. 

Frodo se encontraba muy sorprendido de todo lo que veía, incluyendo unos muelles preciosos muy bien iluminados cuyo puerto se llamaba Avallónë con su espectacular torre blanca. Estaban en la isla solitaria de Tol Eressëa en una situación singular. Bilbo no cabía en su asombro mientras que Gandalf se sentía de nuevo en casa tras un largo viaje. Galadriel se alegró de poder estar allí otra vez tras ser expulsada muchos años atrás junto al resto de los suyos después de que iniciaran una guerra enfrentándose a los teleri para conseguir sus barcos con los que ir a las tierras imperecederas. Elrond se cautivó con esas maravillas que no había visto antes. 

Vieron la cabaña de los cuentos y pasearon por la ciudad. Al día siguiente cruzarían la bahía y se adentrarían en Valinor. Frodo no tardaría en descubrir las historias sobre las terribles intervenciones de los valar en el mundo, pues su tremendo poder era muy temido por sus enemigos y preferían no intervenir directamente en los asuntos de la tierra media pues en sus intervenciones destruyeron Beleriand y arrasaron muchos lugares de la tierra con sus guerras. Guerras tan antiguas como la época en que Turín mató al dragón Glaurung o se vio en  la mala situación de contemplar sin poder hacer nada como muchos de sus allegados eran hecho prisioneros en la batalla de Nargothrond sin olvidar épocas anteriores a los orígenes de los elfos.</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/258/pasajes/443/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689"><strong>Leer más...</strong></font></a></div>
    </font></td>
  </tr>
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	<pubDate>mié, 06 feb 2008 18:47:21 GMT</pubDate>
</item>
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	<title><![CDATA[Pasaje 3s: Alcualondë]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[Javier valladolid]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/274/</uri>
	</author>
	<link>http://www.literativa.com/historias/258/pasajes/456/</link>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
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    <td width="1"><a href="http://www.literativa.com/historias/258/pasajes/456/"><img src="http://www.literativa.com/contenido/objetos/85/d4/bd/85d4bd56e0c1867c90928731d71644d05fc62cb7/mini_80_274_1202507035627091.jpg" border="0" /></a></td>
    <td width="100%"><font face="Tahoma, Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2" color="#000000">
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/258/pasajes/456/" style="text-decoration:none;font-weight:normal;"><font face="Georgia, Times New Roman, Times, serif" size="4" color="#CC0000">Pasaje 3º: Alcualondë</font></a></div>
    <div><font color="#999999">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/274/">Javier valladolid</a> el 08 de febrero de 2008 · Leído <strong>115</strong> veces</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">Tras su estancia en la cabaña de los juegos perdidos, donde se contaron historias y se pasó una amena noche, partieron hacia el puerto de Alcualondë en la mismísima bahía de Eldamar. Ya habían visitado la isla de Tol Eressëa por completo en un día de larga caminata, siendo un agradable cambio. Gandalf parecía tener especial predilección por la isla aunque no contó el porque.

-Otra vez subirse en un barco con forma de cisne. Dijo Bilbo a quien no le gustaba mucho navegar aunque aun menos las largas caminatas. 

Bilbo podía haber cambiado mucho en estos años con los elfos, llegando a pensar que sus tiempos de viaje y aventura habían pasado para siempre en su vida salvo el coger el barco a los puertos grises. Aun así seguía siendo muy amigo de la buena comida, de la vida tranquila y detestaba a los parientes lejanos. 

Ya de mañana se vislumbraron las primeras piedras de la costa y la gran bahía natural junto a un montón de barcos en forma de cisne. Las aguas tenían en las primeras zonas cerca de la costa piedras relucientes. Gemas y joyas había enterradas bajo la arena en las primeras partes del lecho marino. Eran muy relucientes y hermosas todas esas riquezas que hacían perder el gran valor que se las tenía en la Tierra media. No había mithril pero aun así era una maravilla para los sentidos.   

Galadriel, al llegar a una bahía que en tiempos estuvo muy bien defendida, sintió un hondo pesar al recordar lo ocurrido cuando era joven y su expulsión. Celeborn no estaba con ella para afrontar ese regreso. Ciertamente no había pensado mucho en el recibimiento tras toda esta inmensidad de tiempo pero algunos de sus temores salieron a la luz. Gandalf se dio cuenta de ello y la trató de consolar con unas pocas palabras que calaron muy hondo.

-Nunca somos solo nuestro pasado. Si en el pasado la fastidiaste siempre sirve de consuelo que no has metido la pata tanto como un Tuck. Dijo bastante serio en apariencia, aun entre risas pero con calma, acordándose con cariño de Pipin y sus patosidades que en el pasado ocasionaron algún percance serio a la compañía como el incidente con el balrog.  

Galadriel también se echó a reír y luego Frodo con ella. Bilbo tardó un poco en darse cuenta pero al final continuó la gracia que animó a todo el pasaje. Los temores pasaron y las esperanzas siguieron. 

Galadriel pensó en volver a ver a su hija que fue a las tierras imperecederas años atrás para curarse de una herida emponzoñada. Elrond anheló volver a ver a su esposa Celebrían (Hija de Galadriel) aunque se preguntó cuanto tardaría en volver a verla. Frodo echó en falta a Legolas pero se imaginó que algún día viajaría a ese lugar. 

Frodo no pudo evitar que se le escapara una sonrisa al ver todos esos barcos. Viendo las inmensas riquezas junto al mar se acordó de Gimli y deseó que estuviera allí. Bilbo en cambio se sintió muy incomodo con la multitud de barcos encallados en la orilla y no le dio importancia a esas riquezas. 

Ya no le importaba lo más mínimo el oro y  las riquezas si en algún momento le importaron algo. La Piedra de elfo y la Estrella de la tarde, esa gema blanca como una estrella que le golpeaba el pecho con su engarce en una cadena de plata a modo de collar, era la única que le importaba por sus recuerdos sentimentales. 

Al llegar a ese lugar contemplaron una inmensa ciudad con edificios con fachadas de mármol y perlas. Las horas pasaron entre charlas y banquetes en los que a algunos causó envidias la joya de Frodo y Mithrandir (Gandalf) tuvo gran popularidad. Un elfo de la comitiva recordó a los presentes una aventura de Gandalf intentando convencer a los haradrim de que trataran de no dejarse influir por Sauron y tras su fracaso se marchó conociéndole como Incánus. 

Parecía una ciudad eterna y celestial, aun más maravillosa a la luz de las estrellas que de día. A esas horas se vio algo que ninguno esperaba. Un balrog apareció entre sombras con sus ardientes llamaradas, su maza y su látigo de nueve colas que lanzaba un latigazo terrible que dejaba aterrorizados a los recién llegados. Todos menos Gandalf permanecían temerosos sin saber si huir o no pero junto a los pasos que hacían temblar la tierra se vio algo extraño. ¿Por qué había una criatura así sin que nadie hiciera nada? ¿Acaso estaban soñando? 

-Tharkûn, Olórin, nos volvemos a ver las caras. Dijo aquel ser que cada vez se veía más como sombra y figura etérea. 

Los valar le condenaron a esa existencia entre dos mundos tras su muerte a manos de la fuerza y la magia de Gandalf; la cual le vinculó a este y ocasionó su posterior muerte en aquella fosa donde Gandalf el gris se convirtió en el blanco. Poco a poco fueron perdiendo el miedo y pasaron de largo hacia una morada con una entrada comparable a las siete puertas de Gondolin en lo que a ostentación se refiere. 

Ninguno esperó encontrarse con quienes se encontraron en ese momento. Casi a oscuras entraron en aquel lugar donde pasarían varios días algo intensos.</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/258/pasajes/456/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689"><strong>Leer más...</strong></font></a></div>
    </font></td>
  </tr>
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	<pubDate>vie, 08 feb 2008 18:43:56 GMT</pubDate>
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	<title><![CDATA[Pasaje 4s: Cinco]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[Javier valladolid]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/274/</uri>
	</author>
	<link>http://www.literativa.com/historias/258/pasajes/480/</link>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
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    <td width="1"><a href="http://www.literativa.com/historias/258/pasajes/480/"><img src="http://www.literativa.com/contenido/objetos/69/94/d1/6994d1b05fb1eb992ce70f17f8b07619e815edcb/mini_80_274_1203005377713310.jpg" border="0" /></a></td>
    <td width="100%"><font face="Tahoma, Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2" color="#000000">
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/258/pasajes/480/" style="text-decoration:none;font-weight:normal;"><font face="Georgia, Times New Roman, Times, serif" size="4" color="#CC0000">Pasaje 4º: Cinco</font></a></div>
    <div><font color="#999999">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/274/">Javier valladolid</a> el 14 de febrero de 2008 · Leído <strong>126</strong> veces</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">El encuentro inesperado se dio casualmente de forma sorpresiva en medio de la oscuridad a la luz de unas velas de mano. Bilbo entraba en la habitación en la parte de arriba cuando una figura anciana, barbuda, muy alta, de traje azul, con pico y bastón surgió ante él. 

Ambos se miraron quietecitos pues, yendo Gandalf muy detrás suya, no podía estar delante en el caso de Bilbo y en el caso del extraño personaje un ser tan pequeño no era un elfo ni ningún maiar que conociera además de no mostrar la composición física para ello, pareciendo uno de esos medianos que oyó que vivían en Heriador cerca de los puertos grises. Bilbo estaba extrañado pues no parecía un elfo pero ya había oído que los hombres jamás iban allí salvo Gandalf; y que Gandalf fuera un hombre no estaba tan claro. 

-¿Quién eres? Preguntó aquel anciano, tan parecido a Gandalf, con un tono severo y seco muy a la defensiva.

-Soy Bilbo Bolsón de Bolsón cerrado en la comarca, pariente de Sacobilla bolsón para más señas. ¿Y quien eres tú si puede saberse? Replicó Bilbo.

-Los elfos noldor me llaman Norinehtar y aquí me llaman Alatar como bien sabrás si eres de aquí pero... ¿No eres de aquí? Verdad. Respondió Alatar. 

-Es que nadie por aquí reconoce un Hobbit en cuanto lo ve. Vengo de la tierra media en mi ultimo viaje antes de morir. Contó Bilbo alzando la voz.

-Alatar, deja ya el interrogatorio que tenemos cosas de que hablar. Dijo Gandalf. 

-Olórin viejo amigo, cuanto tiempo sin verte. Ya te daba por muerto sino hubiera oído por las águilas el rumor de que resucitaste y te volviste invencible. Dijo Alatar. 

-No creas todo lo que dicen. Resucité pero tampoco me volví invencible pues hasta pude morir a manos del rey brujo de Angmar pero por suerte no fue así. Pero dime... ¿Dónde estuviste y que fue de tu misión? ¿Estáis los dos Ithryn Luin o los magos azules se han separado por desgracia? Dijo cordialmente Tharkûn, como los enanos les gusta llamar a Gandalf, a su amigo. 

-Estamos todos; Pallando (Rosmetano también le llaman), Aiwendil (Radagast) y yo. Y como imaginarás Curumo (Saruman o Curunir para los elfos) está con las demás criaturas malvadas fallecidas desde el comienzo de los tiempos en Avathar adherido a la tierra como las demás. Estuve en el harad y en las tierras orientales pero de eso hablaremos mañana cuando durmamos. Respondió Alatar cansado antes de ir a una fuente a beber agua.

Al día siguiente tuvieron todos un desayuno típico noldor menos Frodo y Bilbo que para no quedarse con hambre pidieron también lenvas que Elrond ya había traído en el viaje.

Radagast les contó que fue al bosque negro para proteger a los kelvar y olvar de las maléficas criaturas que, aprovechando el germen maléfico que estaba quedando allí por Sauron, se aglomeraban a lo largo del que en otro tiempo fue el Bosque verde, como hizo Yavanna con los olvar en las eras oscuras cuando Morgoth vagaba libremente por las tierras oscurecidas sin la luz de las lámparas con todos sus esbirros como licántropos, dragones, vampiros y demás criaturas monstruosas. Con la ayuda de los elfos oscuros del bosque negro, pócimas, hechizos y una raza de ardillas muy revoltosas se logró que el bosque no se convirtiera en otro Mordor u otro Angmar. Después de aquello y un combate de los elfos de las montañas se marchó con una de esas ardillas tras dejarse olvidado el bastón en algún lugar del bosque negro. Tras aquello, dado que el poder de Sauron se había desvanecido, se marchó a los puertos grises en uno de los barcos meses antes de que llegara el barco de los portadores.

Al oír mencionar a Radagast los elfos oscuros Bilbo dio un respingo después de acordarse de aquellos elfos que hicieron prisionero a los enanos de la compañíabuscatesoros cuando Gandalf se alejó y él se apartó del grupo, mientras estaban perdidos en ese bosque, enfrentándose a las pequeñas arañas gigantes que intentaban comérselo. Se acordó de su escapada en unos barriles río arriba; nada que ver con la experiencia de Frodo que venia de su amistad con Legolas, hijo de este mismo rey de los elfos oscuros. 

Con ganas de descansar un poco con las historias se pusieron a esconderse o a realizar tiro con arco o a leer. Alatar aun tenía que contar su enigmático viaje por el sur y el noreste mientras que Pallando parece que llegó hasta un lugar llamado Romenor sin decir nada más... ¡Por el momento!</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/258/pasajes/480/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689"><strong>Leer más...</strong></font></a></div>
    </font></td>
  </tr>
</table>]]></description>
	<pubDate>jue, 14 feb 2008 13:09:37 GMT</pubDate>
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<item>
	<title><![CDATA[Pasaje 5s: Alatar (1eros parrafos de preambulo)]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[Javier valladolid]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/274/</uri>
	</author>
	<link>http://www.literativa.com/historias/258/pasajes/1667/</link>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
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    <td width="1"><a href="http://www.literativa.com/historias/258/pasajes/1667/"><img src="http://www.literativa.com/contenido/objetos/ae/16/1f/ae161f4bf262ebc4f0a4993daffaa059393e5d62/mini_80_274_1221825989700050.jpg" border="0" /></a></td>
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    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/258/pasajes/1667/" style="text-decoration:none;font-weight:normal;"><font face="Georgia, Times New Roman, Times, serif" size="4" color="#CC0000">Pasaje 5º: Alatar (1eros parrafos de preambulo)</font></a></div>
    <div><font color="#999999">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/274/">Javier valladolid</a> el 19 de septiembre de 2008 · Leído <strong>39</strong> veces</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">(18-9-2008) La espera a la narración de Alatar se estaba haciendo esperar: 

Alatar contó una historia fantasiosa de una ciudad orca bajo los cimientos de Imladris y como una compañía de novatos descubrió por casualidad tal lugar y se enfrentaron a diversas criaturas en la ciudad con río subterráneo, herrería, forja, casas y tiendas de campaña, quedándose extrañado Elrond al enterarse de la noticia con su ejercito.

 O la historieta de una compañía, durante la llamada cuarta edad, de orcos y demás criaturas maléficas viajeras en busca de maléficas aventuras mientras una compañía de hombres, medianos y enanos les sigue la pista.

 Y una historieta, que se le ocurrió mientras dormía, de unos viajeros debiluchos de Reinos olvidados, quienes aún recuerdan la puerta de Bardur, imitadores de las leyendas grialicas; fruto de ensoñaciones puestas en común por algunos elfos aburridos,  con la maga Morgana, el hechicero Merlín, el caballero Arturo el Clásico, y la no grialica cazadora de muertos vivientes Buffy, junto al caballero Golway, otro caballero llamado Isildor y, por ahí, el clérigo Lequidast el intrépido y el episodio del genio que les ataco por poco hábiles con el lenguaje y el duro enfrentamiento con los licántropos y las sombras en el circo encantado. 

Todo esto era, más que nada, una forma de quitar tensión a las serias y duras vivencias posteriores y un modo de no ser tan serios como, en la tierra media, bajo la amenaza del poder oscuro. Desde luego, como verían más tarde, tampoco Alatar perdió el tiempo en su estancia en la tierra media:</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/258/pasajes/1667/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689"><strong>Leer más...</strong></font></a></div>
    </font></td>
  </tr>
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	<pubDate>vie, 19 sep 2008 09:06:29 GMT</pubDate>
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