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    	<title><![CDATA[Los Tiempos de Juana María en Literativa]]></title>
    	<link>http://www.literativa.com/historias/284/</link>
    	<description><![CDATA[LOS TIEMPOS DE JUANA MARIA.



En el atardecer de su vida, Juana María se descubre paralizada, inmóvil ante la vida, aferrada a un pasado ido, sin remedio y sin regreso.

 El otoño la descubre con una ira contenida, caminando por las calles de una ciudad, que ahora le parece agreste, hostil. 

Su mirada refleja una profunda  tristeza al no encontrar respuestas. Frecuentemente se pierde en el silencio, con un soliloquio mental, febril y delirante.

Cada día que pasa, se parece al que dejó atrás y al que seguramente llegará mañana, sin mayor novedad que la haga recobrar las ganas de vivir.

Juana María ya no sabe exactamente en que cruce del camino se perdió.  Se siente confusa con respecto a su pasado, ocasionalmente la niña que lleva dentro, sale de paseo instalándose en su mente, Juana María suele entonces sonreír.

Hay ocasiones en las que se siente adolescente, sueña e inventa fantasías y  por momentos, casi se olvida de la carga de fantasmas que ha ido recogiendo a lo largo de su vida.

Sus fantasmas tienen nombre y apellido, pero en su confusión mental, todos se unifican en una sombra grande y pesada que le impide caminar.
 
Los tiempos se le confunden, con frecuencia juegan con su estabilidad mental, no sabe a ciencia cierta, quien es y en que parte de la historia de su vida está. A veces la música la pone en fa, se adueña de su cuerpo y baila, incansablemente, baila, imagina entonces que tiene 15 o16 años.

 Hay temporadas en que contrariada se siente como si cargara todos los años, los de la luna y otros más, es entonces una anciana y se identifica a plenitud con toda abuela, abuelo que se tope con su andar, la comunicación es perfecta.

Juana María sólo se consuela en las noches de Plenilunio, mira con afán esa enorme, brillante y atrayente luna, cree que puede con su magia, volar donde ella y lograr una simbiosis que la haga mantener una distancia con todo lo terreno, busca así, abstraerse de todo aquello que la daña y salir al fin del reborujo de los tiempos, que la mantienen confundida.


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      		<description><![CDATA[LOS TIEMPOS DE JUANA MARIA.



En el atardecer de su vida, Juana María se descubre paralizada, inmóvil ante la vida, aferrada a un pasado ido, sin remedio y sin regreso.

 El otoño la descubre con una ira contenida, caminando por las calles de una ciudad, que ahora le parece agreste, hostil. 

Su mirada refleja una profunda  tristeza al no encontrar respuestas. Frecuentemente se pierde en el silencio, con un soliloquio mental, febril y delirante.

Cada día que pasa, se parece al que dejó atrás y al que seguramente llegará mañana, sin mayor novedad que la haga recobrar las ganas de vivir.

Juana María ya no sabe exactamente en que cruce del camino se perdió.  Se siente confusa con respecto a su pasado, ocasionalmente la niña que lleva dentro, sale de paseo instalándose en su mente, Juana María suele entonces sonreír.

Hay ocasiones en las que se siente adolescente, sueña e inventa fantasías y  por momentos, casi se olvida de la carga de fantasmas que ha ido recogiendo a lo largo de su vida.

Sus fantasmas tienen nombre y apellido, pero en su confusión mental, todos se unifican en una sombra grande y pesada que le impide caminar.
 
Los tiempos se le confunden, con frecuencia juegan con su estabilidad mental, no sabe a ciencia cierta, quien es y en que parte de la historia de su vida está. A veces la música la pone en fa, se adueña de su cuerpo y baila, incansablemente, baila, imagina entonces que tiene 15 o16 años.

 Hay temporadas en que contrariada se siente como si cargara todos los años, los de la luna y otros más, es entonces una anciana y se identifica a plenitud con toda abuela, abuelo que se tope con su andar, la comunicación es perfecta.

Juana María sólo se consuela en las noches de Plenilunio, mira con afán esa enorme, brillante y atrayente luna, cree que puede con su magia, volar donde ella y lograr una simbiosis que la haga mantener una distancia con todo lo terreno, busca así, abstraerse de todo aquello que la daña y salir al fin del reborujo de los tiempos, que la mantienen confundida.


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        <item>
	<title><![CDATA[Pasaje 1s: Juana María 2]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[lunalejana3]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/305/</uri>
	</author>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
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    <td width="100%"><font face="Tahoma, Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2" color="#000000">
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/284/pasajes/493/" style="text-decoration:none;font-weight:normal;"><font face="Georgia, Times New Roman, Times, serif" size="4" color="#CC0000">Pasaje 1º: Juana María 2</font></a></div>
    <div><font color="#999999">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/305/">lunalejana3</a> el 24 de febrero de 2008 · Rating: <strong>2</strong> con <strong>1</strong> voto · Leído <strong>118</strong> veces</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">Recuerda en su confusión que fué una niña inquieta,gustaba de jugar a las canicas, caminar de manos, o colgarse de cualquier rama que tuviera a su alcance.De repente visualiza una niña que llora tras las puertas. No sabe con certeza, pero parece que era ella. Juana María gusta de evadirse con sus pensamientos, la realidad, no es algo que le agrade. Muchas veces sueña que tiene alas, vuela siempre en busca del amor.</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/284/pasajes/493/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689"><strong>Leer más...</strong></font></a></div>
    </font></td>
  </tr>
</table>]]></description>
	<pubDate>dom, 24 feb 2008 23:04:25 GMT</pubDate>
</item>
<item>
	<title><![CDATA[Pasaje 1s: Despertar]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[julesbravia]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/331/</uri>
	</author>
	<link>http://www.literativa.com/historias/284/pasajes/516/</link>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
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    <div><font color="#999999">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/331/">julesbravia</a> el 13 de marzo de 2008 · Leído <strong>76</strong> veces</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">Un día Juana María pudo observar un enorme auto, maltratando con sus negras extremidades  la carretera cubierta de borbotones de hierba. A veces no iba en línea recta, sino que remataba la faena hiriendo la frágil naturaleza que despuntaba tímida en los márgenes.  El "todoterreno" brillante desfiguraba el alma del  paisaje, que antes se percibía como un lejano y protector decorado para Juana. Ella no pudo divisar más que a una persona, al frente de aquel terrible acto, parecía inclinarse con furia sobre el volante, examinando de cerca y con deleite el fruto de su barbarie.

El miedo entró en su cuerpo, bañó su estómago y luego chapoteó entre sus jugos y humores, alcanzando con plena certidumbre las puntas de sus pequeños dedos, arrancando temblores aquí y allá. Dejó muy atrás, en un breve instante, los tiempos en que sus ensoñaciones vivían en armonía y no se declaraban cruentas guerras civiles, como las que muchos utilizamos para construir nuestras opulentas vidas. Los nuevos tiempos se asomaban con el galope metálico de aquel artefacto, al mismo tiempo que sus  piernas la llevaban sendero abajo, hacia la profundidad del barranco, donde las entrañas de la tierra esperaban agazapadas y capturaban sin piedad las primeras luces, las que aún no son conscientes de la peligrosa misión que es alumbrar el mundo.

Ya en el fondo, tocó un palmo de fría tierra con su mano y eso le hizo sentir mejor.  El sonido del motor se alejaba poco a poco y todo llegó a parecer un espejismo confuso y muy anterior a todo lo que le concernía. Pero ella sabía que no era así, ya que en sus manos yacía el cadaver de una pequeña lagartija de color rojizo, un apropiado recordatorio que Juana María envolvió cuidadosamente en su pañuelo. Desde allí pudo ver el comienzo de la noche, mucho antes que cualquier mortal, pero mucho después que los seres hasta ahora mitológicos que habitaban aquel surco en la tierra desde los tiempos en los que la muerte de aquella pequeña criatura que ahora manchaba de sangre el pañuelo, hubiera supuesto una diferencia importante. Juana María se sintió bien, en medio de toda aquella oscuridad.</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/284/pasajes/516/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689"><strong>Leer más...</strong></font></a></div>
    </font></td>
  </tr>
</table>]]></description>
	<pubDate>jue, 13 mar 2008 15:22:45 GMT</pubDate>
</item>
<item>
	<title><![CDATA[Pasaje 2s]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[eme]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/373/</uri>
	</author>
	<link>http://www.literativa.com/historias/284/pasajes/579/</link>
	<guid>http://www.literativa.com/historias/284/pasajes/579/</guid>
	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
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    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/284/pasajes/579/" style="text-decoration:none;font-weight:normal;"><font face="Georgia, Times New Roman, Times, serif" size="4" color="#CC0000">Pasaje 2º</font></a></div>
    <div><font color="#999999">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/373/">eme</a> el 25 de marzo de 2008 · Leído <strong>57</strong> veces</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">Pero el amor la rehuye una y otra vez. Juana María busca siempre refugio en el mar, no importa si hace sol o hace frio, si llueve o ventea, junto al mar ella siempre espera que una ola traiga la respuesta, sin saber que esta nunca llega porque en realidad nunca se ha atrevido a hacer la pregunta adecuada.</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/284/pasajes/579/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689"><strong>Leer más...</strong></font></a></div>
    </font></td>
  </tr>
</table>]]></description>
	<pubDate>mar, 25 mar 2008 18:51:18 GMT</pubDate>
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