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    	<title><![CDATA[HISTORIAS DE TERROR en Literativa]]></title>
    	<link>http://www.literativa.com/historias/495/</link>
    	<description><![CDATA[Una breve redacción de historias, mitos y leyendas, que me han llegado a lo largo de mi vida:

1) El sueño de David y Lia
2) Convierte el agua en vino
3) No tomaré jamás una siesta
4) La mancha
5) La mascota del diablo
6) Evidencia de lo paranormal
7) Castigado
8) Solos esta noche
9) Juegos de terror]]></description>
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      		<title><![CDATA[HISTORIAS DE TERROR en Literativa]]></title>
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      		<description><![CDATA[Una breve redacción de historias, mitos y leyendas, que me han llegado a lo largo de mi vida:

1) El sueño de David y Lia
2) Convierte el agua en vino
3) No tomaré jamás una siesta
4) La mancha
5) La mascota del diablo
6) Evidencia de lo paranormal
7) Castigado
8) Solos esta noche
9) Juegos de terror]]></description>
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        <item>
	<title><![CDATA[Pasaje 1s: EL SUEÑO DE DAVID Y LIA]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[Carlos Javier Teve]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/387/</uri>
	</author>
	<link>http://www.literativa.com/historias/495/pasajes/1182/</link>
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    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/495/pasajes/1182/" style="text-decoration:none;font-weight:normal;"><font face="Georgia, Times New Roman, Times, serif" size="4" color="#CC0000">Pasaje 1º: EL SUEÑO DE DAVID Y LIA</font></a></div>
    <div><font color="#999999">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/387/">Carlos Javier Teve</a> el 10 de junio de 2008 · Rating: <strong>8</strong> con <strong>2</strong> votos · Leído <strong>327</strong> veces</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">Una pareja de jóvenes, próximos a ser padres por primera vez, se hallaban de vacaciones de verano en casa de los tíos de David. Ellos se hospedaban en la habitación de uno de los primos del marido y posaban en una cama de 2 plazas inmensa; agobiados por el calor decidían dormir hasta muy tarde ese día superando las horas del mediodía. 
Fue en un momento dado en que se podía observar la inquietud que perturbaba el descansar de David, moviéndose constantemente de un lado a otro, acurrucándose y logrando recordarme en que alguna vez vi a alguien quejándose de apendicitis realizando los mismos movimientos. El incesante vaivén que llevaba a cabo el cuerpo de David, no era perpetrado por ninguna clase de dolor, era producto de una pesadilla algo confusa: En su mente, él se hallaba en un oscuro bosque en donde la noche lo bañaba de miedos y horribles sensaciones, un lugar sombrío que apenas dejaba entrar un pequeño haz de luz entre los árboles, un haz de luz perteneciente a la luna que no podía verse directamente, ya que era obstruida por el follaje, que a su vez, chocaba con el viento que era tormentoso y ambos generaban toda clase de ruidos y sonidos tétricos.
Todas esas combinaciones que conformaban la escena, llenaban de miedo la mente de David, y este, no pudo evitar el pánico por lo que salió corriendo sin pensar hacia donde se dirigía; durante la huida tenía la tenebrosa sensación de que algo o alguien le perseguía, pero al mirar hacia atrás jamás logró ver nada. Intentó avistar hacia atrás 4 veces sin detener el ritmo de sus pasos para luego girar su cabeza y seguir mirando lo que se encontraba por delante. Cuando giró su cabeza hacia atrás por quinta vez, tropezó con una rama que sobresalía del piso y al caer toda su fisonomía de lleno, observó con sorpresa que a su lado se hallaba una hermosa adolescente de tez blanca y unos ojos negros preciosos. La joven belleza tenía el pelo largo y rizado, su cabello era negro y a David le era invisible el cuerpo de dicha joven. Quedándose inmóvil después de la caída, David logró verle únicamente la cara a esta chica, que le daba una sensación de compasión y ternura; esta muchacha le tomó con ambas manos el rostro al protagonista de esta pesadilla y se le acercó intentando darle un cariñoso beso. Dicho beso no alcanzó a concretarse, a medida que se acercaba a su rostro, David observó con espanto que la contextura facial de la preciosura que tenía delante fue alcanzando una metamorfosis diabólica: El pelo rápidamente pasó a ser blanco, los ojos se volvieron completamente negros sin poder distinguirle las pupilas en absoluto, y el más grande de los horrores se vió reflejado en su boca. Esta se deformo monstruosamente, sus labios no eran visibles y la boca cambiaba de forma todo el tiempo mostrando unos dientes o mejor dicho colmillos grandes y afilados cómo los de el más peligroso tiburón.
Totalmente asustado, nuestro protagonista intentaba alejarse de la muchacha pero esta tenía todas las intenciones de llegar a su boca, incluso comenzó a morderle los labios y en medio del pavor y sangre que escupía hacía el demonio, interrumpió su pesadilla los alaridos de Lía, su mujer.
Ella lo despertó a golpes, pidiéndole que la abrace, que acababa de ver un fantasma y cuando logró calmarla, Lía le contó, que estando entre dormida y despierta, notó que la puerta se abría sola y que en un pestañeo le apareció el mismo monstruo con el que David había soñado y que antes de acercarle, ella comenzó a gritar para despertar a su marido.</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/495/pasajes/1182/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689"><strong>Leer más...</strong></font></a></div>
    </font></td>
  </tr>
</table>]]></description>
	<pubDate>mar, 10 jun 2008 17:37:48 GMT</pubDate>
</item>
<item>
	<title><![CDATA[Pasaje 1s: CONVIERTE EL AGUA EN VINO]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[Carlos Javier Teve]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/387/</uri>
	</author>
	<link>http://www.literativa.com/historias/495/pasajes/1184/</link>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
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    <td width="100%"><font face="Tahoma, Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2" color="#000000">
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/495/pasajes/1184/" style="text-decoration:none;font-weight:normal;"><font face="Georgia, Times New Roman, Times, serif" size="4" color="#CC0000">Pasaje 1º: CONVIERTE EL AGUA EN VINO</font></a></div>
    <div><font color="#999999">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/387/">Carlos Javier Teve</a> el 11 de junio de 2008 · Rating: <strong>6</strong> con <strong>1</strong> voto · Leído <strong>250</strong> veces</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">Tres amigos míos junto conmigo nos dirigíamos en la camioneta de Miguel a Santa Belha, un pueblito pequeño ubicado a  600 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires. Las rutas y caminos para llegar a tal pueblo eran muy complejas, razón por la que nos perdimos. Lamentablemente, descubrimos que camino agarrar demasiado, nos hallábamos a 100 kilómetros de dicho pueblo y era ya de noche, estábamos todos cansados y había oscurecido completamente. Decidimos alejarnos de la ruta y acampar en medio del campo; Daniel se había anticipado a dicha situación y traía con él una carpa para 4 personas.
Nos quedamos observando el cielo durante un largo rato, estaba espectacularmente despejado y se podían ver 10 veces más estrellas que en la ciudad. Nos la pasamos hablando de lo maravilloso que sería vivir alejado de la ciudad y todas las noches ver ese fantástico paisaje. Hasta que nos comenzó a agarrar algo de sueño, y si bien no lográbamos sentir el frío a causa de que todos estábamos ebrios, sabíamos que estaba muy fresco y que sería mejor no exponernos tanto.
Una vez dentro de la carpa, nos mantuvimos hablando un rato más y jugando a las cartas, lo cual nos hizo levantar la voz y hasta gritar en alguna ocasión. En un momento dado de la madrugada, al fin el sueño nos comenzó a vencer y cómo en una guerra de a poco fueron cayendo los soldados. El primero en dormirse fue Daniel, a lo pocos minutos se durmió Damián y quedamos solos Miguel y yo; nos decidimos, a la media hora de la última caída soporífera de Damián, tirarnos a descansar y fue al segundo en que ambos nos recostamos en que un estrepitoso ruido parecido a los gritos y alaridos de un animal salvaje nos puso en alarma a los dos. Levanté mi cabeza para mirar a los ojos de Damián quien había hecho lo mismo conmigo y en ese instante, observamos que una piedra en forma de ladrillo golpeo de lleno nuestra carpa.
Inmediatamente despertamos a nuestros 2 compañeros, quienes creyeron que les jugábamos alguna clase de broma borrachera; demostrándole que estaban equivocados, abrí con algo de miedo la carpa y tome el pedazo de cascote que nos habían arrojado. Cuando intentaba cerrar la carpa para enseñarle la piedra, un nuevo objeto entró a toda velocidad por la carpa y me dio de lleno en el pecho. Con tal furia había sido arrojado, que me lanzó para dentro y mis amigos me tomaron para amortiguar el golpe. El rostro de todos nosotros se volvió inmediatamente blanco al ver que lo que nos habían arrojado no eran cascos de piedra, era bosta, mierda o como quieran decirle. Mas aún fue mi mortificación al notar que la piedra que había tomado ya no era una piedra; al unísono, todos comenzamos a gritar y a tomar nuestras pertenencias para huir cuando una lluvia de cascotes de bosta putrefacta empezó a golpear con violencia bruta la carpa.
Podría haber durado segundos esa lluvia infernal, pero para nosotros fue una eternidad tortuosa; todos nos paralizamos con ella hasta que se detuvo y sin decirnos nada, huimos despavoridos, subimos a la camioneta y nos decidimos retomar viaje hacia el pueblo.
Los vecinos del pueblo se nos rieron, tomándose el asunto con total naturalidad; nos dijeron que no tuvimos mejor idea que acampar a metros de la tumba de un sujeto que había sido asesinado hacía muchos años atrás. A la vuelta de nuestro viaje, que obviamente lo hicimos de día, decidimos en conjunto visitar dicha tumba y recuperar la carpa que habíamos dejado abandonada. La carpa ya no se encontraba, pero si observamos la tumba de la persona que convirtió una piedra en mierda con un mensaje que decía Shhh.</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/495/pasajes/1184/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689"><strong>Leer más...</strong></font></a></div>
    </font></td>
  </tr>
</table>]]></description>
	<pubDate>mié, 11 jun 2008 10:22:59 GMT</pubDate>
</item>
<item>
	<title><![CDATA[Pasaje 1s: NO TOMARE JAMAS UNA SIESTA]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[Carlos Javier Teve]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/387/</uri>
	</author>
	<link>http://www.literativa.com/historias/495/pasajes/1748/</link>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
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    <td width="1"><a href="http://www.literativa.com/historias/495/pasajes/1748/"><img src="http://www.literativa.com/contenido/objetos/b0/8f/5d/b08f5def23ff6b3ea12634761c0838e213f8e144/mini_80_387_1225312184122090.jpg" border="0" /></a></td>
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    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/495/pasajes/1748/" style="text-decoration:none;font-weight:normal;"><font face="Georgia, Times New Roman, Times, serif" size="4" color="#CC0000">Pasaje 1º: NO TOMARE JAMAS UNA SIESTA</font></a></div>
    <div><font color="#999999">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/387/">Carlos Javier Teve</a> el 29 de octubre de 2008 · Leído <strong>166</strong> veces</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">A pesar de lo inverosímil, quiero aclarar que este texto no contiene datos inventados, ni siquiera los exagero. Del hecho que voy a relatar no sólo soy testigo, en parte soy protagonista.
Decidí recordar esta espeluznante situación que vivió mi hermano mayor, por dos motivos:
El primero y obvio es lo irreal de la historia (a pesar de que sucedió); el segundo es porque acabo de mudarme a ese lugar y, si bien los sucesos extraños se dan a menudo, he logrado acostumbrarme evitando caer en duermevelas y dejar de lado las explicaciones a cada caso.
Previo a contar la historia que da titulo a la misma, voy a escribir algunos de los tantos sucesos que se han dado en tal lugar:

LA ULTIMA QUE RECUERDO:

Terminada la noche, terminado el día; mi mente se proponía a descansar. Notaba fácilmente que al pestañear mis ojos se caían hincados por el sueño, y entre cada pestañeo, cada vez me costaba más abrirlos; además, era total el cansancio en mis piernas...un día de esos, un día de ciudad, a las corridas de aquí para allá. Pero nada quedaba en ese entonces, eran los últimos movimientos de preludio hacia el sueño y ya tenía razón para acelerarme: el sueño mismo, terminar el día y el ansiado descanso eran parte de esos motivos.
En el baño, me proponía a limpiar mis dientes, tome el dentífrico, el cepillo, y una vez que lo unte con diligencia, coloque el dentífrico en el armario del tocador. Casi todo baño tiene un armario-espejo similar con un marco rectangular, situado sobre el lavamanos y con puertas de compartimiento para colocar los diferentes artículos que le corresponden. En fin, movía el cepillo dentro mi boca y lo balanceaba sin cesar, procurando alcanzar las partes más recónditas de mi mandíbula.
Como ya he mencionado, no estaba en el mayor momento de lucidez; me hallaba dormitando en medio de una neblina soporífera (provocada por el vapor del agua caliente) y en ese momento me comenzaron a surgir extraños pensamientos:
Recordé que hacia un rato me hallaba chateando con Daniel, un amigo de toda la vida y nos desafiábamos a un juego de palabras por Internet. Mientras lo hacíamos, ideábamos una burla, una joda, un chiste o una broma (como quieran decirle) a Gabriel, otro amigo que se hallaba en Internet y que se había negado a participar del juego para chatear con chicas desconocidas desde su casa. Entonces, Daniel sugirió llevarle a cabo una típica broma en la que nosotros nos hacíamos pasar por una chica y lo engatusábamos. Nunca le hicimos la broma, pero me había quedado pensando en que divertida y maliciosa era la idea. El cepillo movía sin cesar, la casa se hallaba desabitada, solo estaban mis incoherentes cavilaciones y mi presencia en plena medianoche
Pensando en como llevarla a cabo era la cuestión ¿Cómo llevarla a cabo? Se mantuvo dando vueltas en mi cabeza; tendría que realizarla bajo un nombre falso y sobre todo era menester una imagen que le atraiga. Ese era el camino que tomaba mi mente, deteniéndose ahí, sin razón aparente, pensé en una chica hermosa a la cual Gabriel no conocía y podía usar una foto suya. Dicha muchacha era colorada, de senos exuberantes con ojos bien claros y en la foto, debería tener una pose marcadamente provocadora: posando algún lápiz u objeto sobre su boca y cosas así. Esa imagen tan linda, tan sensual, no duró un segundo; como dije, mi mente se metió sin razón aparente pero la razón estaba y se daba a conocer en ese instante, porque en el momento en que pensé "tengo que usar a esta chica" la espectacular y maravillosa figura posada en mi mente, salto a otra ¡horrible y espantosa! Era una mujer putrefacta en todo su contorno, muerta en vida pero con vida muerta. Con la cara totalmente desfigurada, parecía pudriéndose en su ataúd debajo de la tumba, como si una momia reviviera, no era definitivamente la persona en que estaba pensando anteriormente y una voz áspera pero gruesa y ronca, de ultratumba, me sentencio "utilízame a mi"
Lo peor aun es que acompañando a este espectro, el dentífrico que se encontraba en el armario voló fantasmagóricamente hacia mí y me golpeo en la cabeza. Aunque haya caído sin fuerza (lo que me llevó a cavilar en un se cayó solo), me llama la atención hasta el día de hoy, el hecho de que si lo hubiera apoyado mal y por simple ley física de gravedad el objeto naturalmente hubiera caído solono me cierra la contundencia con que golpeo mi cabeza, puesto que la distancia entre mi cuerpo y el espejo era tan considerable que el objeto debería, como mucho, haberme rozado. Sin embargo, logró alcanzarme de pleno. La espantosa escena vivida me llevo titiritando hacia mi cuarto alejándome a toda velocidad del baño y de su cuarto conjunto.

¿LOS FANTASMAS TIENEN SEXO?  

Anteriormente a la situación ya contada, hubo indicios de que si hay algún ente o fantasma en mi casa, se trata una persona de sexo femenino. Por otro lado, los lugares de mayores indicios fueron el baño y su habitación aledaña (dejándome una habitación casi sin historias y una cocina). Retomando el titulo, hubo una situación que vivió un amigo llamado Sebastian al valientemente dormir en el cuarto ubicado entre el baño y mi habitación. Fue una noche de semana, en que él prefería dormir en mi casa, ya que su insoportable (según él) madre estaba de visita en la suya. Me comentó al siguiente día, una vez que nos despertamos, que jamás volvería a dormir allí; no únicamente por la gran cantidad de ruidos extraños, sino porque él si logró ver algo paranormal. En un momento dado (donde yo ya me encontraba en el paraíso de los sueños), dijo que sintió como si alguien respirara sobre su cabeza y al mirar hacia esa dirección, en un espejo que se ubica en una de las esquinas del cuarto, pudo claramente ver la imagen de una niña y su rostro era completamente blanco. Al instante  dejo de mirar y escucho abrirse la canilla del baño. Decidió no mirar de nuevo y taparse hasta el fondo con las sabanas hasta dormirse
Quien no lo habría hecho hubiera salido corriendo.
Una anécdota que no viví, también indica la aparición de una niña (incluso un familiar mió). Poco antes de que me mudara, en ese lugar vivía mi hermana, su marido y sus 2 hijos; para ser exacto, la habitación continua al baño (donde se hallaba Sebastián) era el cuarto de la pareja y mi actual habitación, el de mis sobrinos.
Una noche de semana, mi familia y yo estábamos en la cena de cumpleaños de mi padre. Mi hermana se hallaba distanciada de él en ese momento y es por eso que no había ido, en cambio, si lo había hecho mi cuñado. En su cama recostada, mi hermana me contó que mis sobrinos dormían mientras ella miraba la televisión y sin duda comenzó a escuchar ruidos. Ellos vivieron años ahí y nunca le paso nada fuera de lo común hasta esa noche.
El primer ruido ella lo identifico claramente; era la puerta que une la cocina con la habitación de mis sobrinos, que se abrió. Lógicamente, creyó que era mi cuñado, sobre todo porque escucho arropar a mi sobrino e incluso darle un beso. Fue ahí que empezó a dudar porque solo había escuchado abrirse la puerta interior, y no la de afuera. Después del beso, sintió la puerta cerrarse y desde la cocina se escuchaba una bolsa golpear contra el piso: parecía que la levantaban y la tiraban al piso todo el tiempo y eso me hizo pedirle a mi marido que baje el ruido o despertaría a los niños. Eso fue lo que me dijo sobre aquella vez. Recién en el tercer pedido de silencio ceso el ruido pero jamás le contesto nada, solo se detuvo y por ende, mi hermana se levantó y fue hacia la cocina. No se avistaba nadie, pero la bolsa que hacia el ruido se hallaba en el piso, y en su contenido había ropa que ahora se hallaba fuera de la misma. Dicha ropa, por coincidencia, pertenecía a una niña (un familiar fallecido semanas atrás por una enfermedad). No dudo en salir hacia la calle pero al no encontrar nada tomó rápidamente el telefono y se comunicó con la casa de nuestro padremi cuñado nunca abandonó la cena, ni mucho menos, fue hacia su casa.

¿ALGO CON LAS CANILLAS O EL AGUA?

En gran cantidad de escenas pertenecientes al género del terror, se ha explotado la idea de vivificar las canillas (que se abren solas, con sangre, etc.). Este escrito tiene mucho de eso; desde que me mudé, todo empezó por ahí, y si bien me han dicho decenas de veces cosas como: cambia el cuerito, debe ser la presión del agua, cambia la canilla, siguen aún dudas muy extrañas como el hecho de que la canilla apareció abierta, incluso después de cambiar su cuerito y que si fuese por algún problema de presión (o por lo que fuera), ¿no debería abrirse de forma constante? Digo con esto, que ha pasado semanas sin abrirse pero a su vez, minutos. Una vez justamente, estaba en casa con un amigo y tuve que salir un rato, dejándolo solo. Antes de salir, me encontré como tantas veces la canilla abierta y naturalmente la cerré pero no le comenté a mi amigo para que no se asuste y dejarlo de la paranoia tranquilo. Al regresar, me preguntó si antes de irme se hallaba abierta porque fue al baño (entre mi ausencia) y mientras realizaba sus necesidades escuchó el agua correr de repente, asustado cerró sus ojos y con las manos, tanteo la perilla y  logró cerrarla con pavor; sumado a este hecho, mi cuñada había pasado de visita y al ir al baño la encontró abierta nuevamente. Estuve 30 minutos fuera de casa y la canilla se abrió por única vez, 3 veces en tan poco tiempo.
Si no obvio el relato de Sebastián, en que la canilla se abrió sola al instante en que evitó ver la fantasmal imagen; puedo decir que algo parecido me sucedió. Digamos que yo no vi nada (en esas situaciones evito abrir los ojos) pero si escuché. Aunque los ruidos puedan ser fácilmente justificados por miles de causas, una noche me costaba reconciliar el sueño y comencé a escuchar ruidos pequeños, hasta que sentí un gran ruido (el cual semejo a una ola de viento chocando contra la puerta de mi cuarto) y en ese instante adivinen que.escuché abrirse la canilla y lo corroboré al siguiente día cuando me anime a levantarme y cerrarla.
Definitivamente la canilla alcanzó sobresaltarme varias veces, pero definitivamente jamás me asustó tanto como a mi amigo Juan Pablo. Estábamos volviendo a ver después de mucho tiempo, la película IT basada en la novela de Stephen King (Casualmente tiene varias escenas de baños y canillas); éramos 4 ó 5 personas y en un momento dado, Juan salió corriendo del baño y decididamente fue a toda prisa hacia el rincón de la casa más alejado del baño; una vez que llegó ahí, nos señalaba con el brazo estirado y su tembloroso índice apuntando al baño sin poder decir una palabra. Recién logramos pedirle que se calme para que nos diga lo obvio: la canilla se abrió sola.

LA PARANOIA ASUSTA MAS QUE LO PARANORMAL

Decidí seguir relatando esta historia en el mismo lugar y es por eso que me encuentro aquí en mi casa. Totalmente y con certeza, sin dudad existente, el acto que realmente logró asustarme en persona, lo viví con Lucas. Resulta, que habíamos cenado mirando algo mediocre y vulgar por Internet y de página en página, nos vimos un video con la frase: stupid people, esto significa gente estúpida en inglés. Era un video casero de golpes y caídas graciosas. Al terminar ese, ponemos otro que no lo era, vaya saber quien publico eso y gracias a la suerte no pudimos escuchar la música de fondo (después lo hicimos, y nos dimos cuenta de que era heavy metal de lo más oscuro). Empezaba con diapositivas un tanto raras; me acuerdo que una diapositiva era un pequinés y después de esa se alzaba la imagen del tío SAM (en forma de caricatura seria y al mismo tiempo cómica). Segundos después, con la imagen del tío SAM, las diapositivas terminaban y en su lugar, se veía un video que sumado al silencio nos comenzó a llamar la atención:
Simplemente era un hombre que parecía estar hablando y no podíamos estar seguros de si gesticulaba algo, por el silencio en que lo escuchábamos y porque no podíamos ver más que su silueta, la cual no era negra sino que de un verde fosforescente como difuminado por computadora. El fondo, también estaba fluorescente aunque de un color púrpura vivo.
Pleno era el silencio, cuando Lucas sonrió y comentó: te imaginás si es como una película y lo que sea que haya, domina lo que vemos. Yo le contesté: subile el volumen. Nuestras sospechas de que dicha persona se encontraba hablando eran ciertas, sin poder distinguir que decía, notamos que era ingles y al notar lo extraño del video nos miramos en silencio manifestando nuestro temor ante una posible aparición. Nuevamente el silencio se interrumpió, pero esta vez fue un sonido increíblemente fuerte, dejándonos turulatos en un santiamén. Rápidamente escuchamos el micrófono prendido, pareciera que estuviera siendo rozado como si pasara mi mano sobre él. Esto nos alarmó y asustó por completo, ya que si bien habíamos ensayado un rato y podía ser que el micrófono quedará prendido, estaba en la habitación de al lado. Nos miramos nuevamente el uno al otro pero sin saber que hacer o decir y un nuevo ruido me hizo ver que no quería estar en esa habitación.

Lo llamativo de aquella vez, es que nos fuimos a lo de mi hermano (quien vive al lado) y entre que nos calmamos (y abandonamos el resuello), le comentamos e incluso entre que volvimos los 3 a ver, según el video, habían pasado solamente 50 segundos. Con Lucas, hasta el día de hoy, calculamos que ese intervalo de tiempo pudo ser de unos 3 ó 5 minutos. 
Sin embargo, la explicación al ruido que generó nuestra paranoia era simple: notamos como el micrófono (que había quedado prendido) era el de la guitarra y un cable de la PC llegó a rozarlo provocando el ruido. Para resumir, el auge del terror pulula de la mente humana.

SI ME LLEGARA  A PASAR ESTO.ME MUDARIA

Una ultima anécdota (antes de relatar la que da el titulo) tampoco fue presenciada por mi, gracias a la suerte divina porque de otra forma no podría soportar un susto tan siniestro y macabro.
Previo a mi estancia en ese lugar, como dije, estuvo mi hermana y antes de ella mi hermano mayor. Jaqueline es el nombre de mi cuñada, ella es una de las personas mas bondadosas que he conocido (lo que me hace imposible dudar de la veracidad de su relato). Recostada y con la ausencia de mi hermano, a punto de dormirse, estaba con mi sobrina esa noche en la cama. Resulta, que sintió como si le jalaran las sabanas (situación que ya he visto en programas, películas, etc.) y sumado a esto, tuvo la horrible sensación de que alguien se había sentado en la cama a su lado. Notó hundirse el colchón de la nada y completamente asustada, agarró con fuerza a su hija y se tapo nuevamente con las sábanas hasta dormirse.

NO TOMARE JAMAS UNA SIESTA

Esta es la historia más bizarra que me han contado. A su vez, es la más antigüa y en ella el protagonista fue mi hermano mayor.
La única anécdota que se dio una tarde, una tarde calurosa de verano en la cual mi hermano decidió tomar una siesta en el cuarto que linda con el baño. El resto de mis hermanos y yo, nos hallábamos en la casa de al lado. Blanco, pálido y a los gritos, llegó el desdichado que acababa de presenciar una alucinante, y a su vez, escalofriante escena de terror.
Recostado, se despertó de una siesta con un fuerte dolor en el pecho, no podía levantarse ya que una inusitada fuerza le oprimía la zona gutural, hasta dificultarle la respiración y hasta irrigarle la sangre por el cuerpo con violencia. Asustado, no era capaz de ver nada, intentaba dar alaridos, pero le era imposible generar ruido puesto que su cuello estaba siendo ahorcado. La fuerza se incrementaba y lo arrastraba horizontalmente de a poco, desesperado escuchó que alguien susurraba su nombre, dicha voz era de una mujer y alcanzó detenerse en ruidos de golpes.
TUM  TUM TUM se iban escuchando con simetría y constancia, las pesadas torres de propileno caer en el piso de arriba, era similar al ruido de las fichas de domino cuando estas se apilan y luego se derriban unas a otras; con la diferencia, de que esas torres de propileno pesan mas de 50kg. Y no hay gato que hubiera podido derribarlas.
Al final de la cadena de golpes, sintió que la fuerza ojeriza lo liberó y pudo salir despavorido.</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/495/pasajes/1748/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689"><strong>Leer más...</strong></font></a></div>
    </font></td>
  </tr>
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	<pubDate>mié, 29 oct 2008 17:29:44 GMT</pubDate>
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