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    	<title><![CDATA[el paraíso de las bajas pasiones en Literativa]]></title>
    	<link>http://www.literativa.com/historias/53/</link>
    	<description><![CDATA[Diderot dijo que solo las grandes pasiones pueden elevar el alma a las grandes cosas, yo os digo, que las bajas pasiones  pueden arrastrar el alma hasta el lugar profundo y candente donde solo gobierna la carne, la percepción del placer y del dolor... 
Dekarne era un hombre felizmente casado, pero su vida estaba contaminada por la sucia monotonía, no significa esto que no amase a su mujer, sentía por ella los sentimientos más nobles que un caballero puede sentir por su cónyuge, lo cierto es que  detrás de su hermosa mujer había un hombre en condiciones de ser presa fácil de las bajas pasiones (las bajas pasiones son esas grandes pasiones que encierran el peligro de la entrega en demasía y fuera de control con un costo emocional incalculable), porque un día se detuvo de súbito ante Carol, una joven mujer, entonces cayó en ese abismo tan inmenso como el mismo cielo, donde no hay límites, donde no hay respeto a la moral vigente porque fue sacudida hasta el estremecimiento la escala de valores, donde solo priva como una bestia despiadada: la satisfacción primitiva del yo.
Pero en un mundo en el que los amasiatos aplastan a la utopía de la fidelidad, tener relaciones extramaritales no  solo implica pasión y afecto, tambien se tejen telarañas y se puede perder el ser en los intrincados laberintos de las relaciones destructivas, es por eso que tener una amante que solo te brinde las bendiciones del amor, de la pasión, sin complicaciones, que te de emociones, si tu lo quieres perversas, pero que se esfuerce en protegerte con un amor genuino, en hacer que perdure la pasión y lo más importante: ¡que lo logre!, eso es lo que llamaríamos el paraíso de las bajas pasiones... un edén que merece ser expuesto en cada uno de sus detalles y pormenores... aunque posiblemente solo exista en la imaginación de los hombres y en este escrito...]]></description>
    	<language>es-ES</language>
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      		<title><![CDATA[el paraíso de las bajas pasiones en Literativa]]></title>
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      		<description><![CDATA[Diderot dijo que solo las grandes pasiones pueden elevar el alma a las grandes cosas, yo os digo, que las bajas pasiones  pueden arrastrar el alma hasta el lugar profundo y candente donde solo gobierna la carne, la percepción del placer y del dolor... 
Dekarne era un hombre felizmente casado, pero su vida estaba contaminada por la sucia monotonía, no significa esto que no amase a su mujer, sentía por ella los sentimientos más nobles que un caballero puede sentir por su cónyuge, lo cierto es que  detrás de su hermosa mujer había un hombre en condiciones de ser presa fácil de las bajas pasiones (las bajas pasiones son esas grandes pasiones que encierran el peligro de la entrega en demasía y fuera de control con un costo emocional incalculable), porque un día se detuvo de súbito ante Carol, una joven mujer, entonces cayó en ese abismo tan inmenso como el mismo cielo, donde no hay límites, donde no hay respeto a la moral vigente porque fue sacudida hasta el estremecimiento la escala de valores, donde solo priva como una bestia despiadada: la satisfacción primitiva del yo.
Pero en un mundo en el que los amasiatos aplastan a la utopía de la fidelidad, tener relaciones extramaritales no  solo implica pasión y afecto, tambien se tejen telarañas y se puede perder el ser en los intrincados laberintos de las relaciones destructivas, es por eso que tener una amante que solo te brinde las bendiciones del amor, de la pasión, sin complicaciones, que te de emociones, si tu lo quieres perversas, pero que se esfuerce en protegerte con un amor genuino, en hacer que perdure la pasión y lo más importante: ¡que lo logre!, eso es lo que llamaríamos el paraíso de las bajas pasiones... un edén que merece ser expuesto en cada uno de sus detalles y pormenores... aunque posiblemente solo exista en la imaginación de los hombres y en este escrito...]]></description>
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        <item>
	<title><![CDATA[Pasaje 1s: Capítulo 1: Aunque la jaula del amor  sea de oro macizo, sus doradas rejas también aprisionan]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[Galloleus el Psiquiatra Mexicano]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/120/</uri>
	</author>
	<link>http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/163/</link>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
  <tr valign="top">
    <td width="1"><a href="http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/163/"><img src="http://www.literativa.com/contenido/objetos/mini_80/120_1187762973497139.jpg" border="0" /></a></td>
    <td width="100%" style="font-family: Tahoma, Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:13px;color:#000000;">
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/163/" style="font-family: Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:20px;text-decoration:none;font-weight:normal;color:#CC0000;">Pasaje 1º: Capítulo 1: Aunque la jaula del amor  sea de oro macizo, sus doradas rejas también aprisionan</a></div>
    <div style="color:#999999;">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/120/">Galloleus el Psiquiatra Mexicano</a> el 22 de agosto de 2007 · Rating: <strong>9</strong> con <strong>8</strong> votos · Leído <strong>384</strong> veces</div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">De acuerdo estoy con Helvecio al afirmar que la carencia de pasiones hace al hombre estúpido, es más lo acorrala al sinsentido, de ahí nacen las rutinas... Quizá por eso en esas tardes veraniegas calurosas, Dekarne un hombre desapasionado, solo atinaba a reunirse a jugar dominó por parejas con sus amigos los avienta fichas (porque no piensan aunque lo parezca cuando en alguna ocasión aparece algún brillo de malicia en sus ojos) y en los que era habitual que el tópico de charla fuese el común que hay en reuniones de machos cuando no hay mujeres desde que Dios dispuso de la costilla más sabrosa de Adán para hacer una Eva, o si te parece mejor: desde que la evolución se encargo de separar al hermafrodita original de su costado feminoide: de culos y partes femeninas sometidas a algunas supuesta fricción.
               Por si las mujeres que leen esto no lo saben, esto se hace de forma tan peyorativa como libidinosa que hasta los caballeros más honorables se pavonean comentando la última nalga descubierta con una alegría equiparable a haber descubierto el continente Americano y tener conciencia de ello, presumen las ultimas féminas conquistadas como clones de Don Juan Tenorio (aunque las seducciones alardeadas solo sean en sus fantasías mayormente), la competencia entre machos para lograr ser el ejemplar dominante es el segundo tema más frecuente, no se pierde oportunidad para topar cuernos y cabezas, presumiendo lo poderoso, grueso y largo de su propio miembro, usan símbolos al decir "yo tengo mas de esto o aquello...", "yo puedo más en esto o aquello ...", en México se tratan de alburear todo el día unos a otros (sodomizar el uno al otro, aprovechando la rima, la métrica, y el ingenio para dejar sin respuestas y ensartado o mamando semen al perdedor que se queda sin réplica verbal posible inmediata porque si se tarda ya habla por ardor), lo que "aguantan" sexualmente estaría en tercer lugar, el futbol y los deportes quedan relegados al 4to lugar y para el asombro de las nenas nunca dura una discusión futbolera más de cinco minutos a menos de que seas un merolico o comentarista deportivo, autos en 5to y después los temas banales como la política, ciencia, pintura y otras bagatelas que no le interesaron jamás a casi nadie aunque la humanidad le deba a estas actividades su progreso, al grado de que es un milagro que a escasos seres les haya llegado a gustar y hayan existido un Einstein, un Cervantes, un Da Vinci, un Greco o un Giotto (Giotto no joto, por aquellos que creyeron sanamente que se trataba de una falta de ortografía, jotos no hay uno, hay un chingo)... el caso es que el léxico coprolálico y adocenado no les debe causar asombro porque así son las presiones sociales en nuestra cultura: al que no hociconea en este tipo de bravatas lo tildan mínimo de maricón o pene chico y se convierte por común acuerdo en el bufón de la fiesta.
               Dekarne sin embargo no solía participar en albures, ni en relatos de aventuras sexuales, siempre callaba al respecto, los demás no se burlaban de él como cabría esperarse por la simple razón de que todos le tenían respeto ya que ese hombre poseía una esposa voluptuosa, sexy, hermosa como ninguno de ellos lograría tener ni volviendo a nacer, tener una vieja hermosa es uno de los símbolos universales de poder ya que salen más caros de adquirir que los convertibles más lujosos, es más cruento y difícil que salir triunfador de una guerra de lo más sucia, sin tregua ni regla, sin piedad ni misericordia, esto es: han muerto miles de hombre por unas nalgas (si no me creen lean la cachonda historia de Troya). Arriesgar la vida, exponer el pellejo, traicionarse a sí mismo, renunciar a la patria, a las creencias, humillarse infinitamente, hacer milagros, inventos y muchas cosas más son las cosas que hacen los hombres por una mujer deseada, ahora imagina lo que haría si además de deseada es hermosa  Y todo para obtener el muy pero muy preciado trofeo (yo no considero a la mujer un objeto, tranquilas criaturas hermosas y buenotas, yo soy un feminista de corazón, ¡vivan las hembras!, ¡hurra!, ¡hurra!, pero situaciones de baja moral como ese acto de alarde que hace un hombre cuando presume que ya se cogió a fulana o a mengana es cosa que abunda e impera en nuestra materialista sociedad y este trato vulgar es moneda corriente). 
               El caso es que esta partida de dominó fue diferente porque cuando casi acababan de fanfarronear Dekarne dijo tomando por primera vez su turno en el círculo de parlanchines: conocí a una chica, está deliciosa, ¡ella se llama Carol!
               A Fidel le perturbó tanto la revelación de su pareja de juego que se olvidó de acostar su mula de seises, en ese mismo momento de forma impulsiva y torpe (cosa rara en un maleta) deposito un 6-0 y exclamó preguntando sobre esa mujer, quería saber lujo de detalles, quien y como era esa hembra que iba por lo menos a disminuirle atención a Ángela, la mujer de Dekarne... dentro de sus morbosos pensamientos suponía que debía ser una mujer más bella o por lo menos igual de deliciosa que la misma esposa (no necesariamente se es infiel con una pareja más hermosa, parece que lo fundamental es la experiencia del simple cambio de carnes, movimientos y gemidos), la intriga era grande, además se cuestionaba el porque su pareja de juego sentía necesidad de hablar de algo que nunca se había atrevido a ventilar: una conquista amorosa.
            ¡Ángela!, ¡Ángela!, a Fidel le venía a la mente la nariz suave de Ángela como resbaladilla de parque infantil, sus delicadas manos, su piel clara, sus grandes expresivos ojos, su temperamento y carácter apacibles como laguna de Montebello, esa frágil cintura sostenida por esa tentación provoca-suspiros en los hombres, sus senos eran propicios para bailar un vals de Strauss y tener el pretexto perfecto para estrecharla y sentirlos oprimidos en el pecho, su voz era esa caricia con la que le hubiese encantado despertar cada mañana de su vida... ¡Cuántas veces no había fantaseado de correrse a Ángela!, obviamente eso no suelen contarse entre amigos, ni modo de decirle a Dekarne, sabes compadre, soñé ¡que tenía a tu mujer empiernada!, no, un verdadero amigo evita hacer comentarios estúpidos que hagan incomodar a nuestro camarada, un verdadero amigo respeta a la mujer de su cuate -soy incapaz- por lo menos eso dicen los hijos de la chingada aunque la verdad es que cuando una mujer es bella es de lo más natural que se le desee por mas esfuerzos que se hagan por respetar y a la menor oportunidad pongan el cuerno pero ese Dekarne se estaba dando el maldito lujo de tener otra mujer: ¡a una tal Carol!
               Si bien Carol no tenía el aspecto de muñequita de porcelana que poseía Ángela, era grandemente atractiva para Dekarne porque sus características eran en gran parte distintas y opuestas a las de Ángela, mas extrovertida, acumulaba más de media docena de vicios encima (Ángela no tenía uno solo), desde fumar tabaco, embriagarse, fumar marihuana, hombreriega, adicta a los bares, lujuriosa, mentirosa, y hasta cierto grado impulsiva y nihilista... claro, ella era suficientemente atractiva para que cualquier tío desease ser consumido por esa pantera devora hombres en la cama más próxima... codiciable, ensabanable, estrujable, acariciable, apachurrable, altamente maniobrable... 
               "Venía de mi trabajo dijo Dekarne- me había quedado un tiempo extra porque había que hacer unos trámites impostergables, tengo la impresión de haber visto a esa muchacha varias veces en otras ocasiones pero no le había tomado mayor relevancia, solo que esta vez casi la tiro por mi torpeza e imprudencia, se me cayeron unos documentos, me disculpé con la señorita y me incliné a recogerlos, ella me estaba ayudando cuando súbitamente me percaté de lo hermosa que era, para disculparme le invité una taza de café, etc"...
A Dekarne le hubiese gustado saber que estaba pensando ella cuando le miraba, porque lo hizo de manera fija (un comportamiento usual de seducción de una mujer es sostener la mirada) como si ya se conociesen, como si fuese un reencuentro y ella tuviese muchas cosas que contarle... si, leer las ideas de los demás en el momento que cruzan por su mente sería genial, eso nos gustaría a todos los seres, saber el libre albedrío y los pensamientos honestos de nuestros interlocutores ofrecería un panorama amplio de posibilidades, creo que nos ahorraría muchísimas decepciones, engaños, habría menos enamoramientos inapropiados, por otro lado es posible que nos quedásemos solos al enterarnos de los deseos agresivos primitivos concientes e inconscientes de casi todos (por la mala leche de la naturaleza humana)... 
               Lo cierto es que Carol vio en Dekarne una forma de obtención de variados beneficios, no quiero decir que fuese ella una prostituta, porque si llamásemos prostituta a la mujer que se fija en lo que puede obtener materialmente de un hombre diríamos que lo son todas incluyendo mis difuntas amadas abuelitas... salvo algunas excepciones como la madre Teresa de Calcuta y tú que lees esto y eres una chica todas las mujeres tarde que temprano evalúan el potencial materialista de su potencial macho... no para nada, Carol no era una puta en ninguno de los sentidos laborales formales; que las putas se merecen y tienen todo mi respeto, aún así, ella jamás ejercería ese oficio, no tenía la estructura de personalidad que se requiere para meterse a muchos en un día, su autoestima era considerablemente alta, además nunca había hecho transacciones con su cuerpo de forma descarada, era una mujer indecentemente cogible y si los hombres le prodigaban regalos costosos pues ella simplemente los aceptaba "porque se los merecía" dijo alguna vez. Dekarne era muy atractivo y las mujeres solían intentar seducirlo, díganme si no, traía un auto deportivo que era un cromo que si lo hubiese usado Schumacher no hubiese perdido con Alonso; sobre aclaro: Carol codició la nave antes que a el hombre, si se le cruzó en su camino fue algo nada fortuito, el tío ese no llegaba a la ostentación pero si arañaba la suficiencia económica y miren que la grande economía siempre ha sido un afrodisíaco poderoso para las hembras y ninguna mujer lo puede ocultar del todo aunque si disimular. Está de moda considerar abogada a la Genética y esta defensora de oficio nos explica que las mujeres tienen un gen instalado que les impulsa a abrir las piernas, a algunas hasta las obliga a embarazarse de inmediato porque quieren prodigar abundancias a sus futuros críos para que aseguren su sobrevivencia en este mundo saturado de carencias de todo tipo... entonces a Carol le interesó Dekarne y se le cruzó para analizar los chances de involucrarse con él.
               -¿Pero y Ángela?, ¿No te da miedo perderla?- insistió Fidel 
               -Sí, por supuesto, me da miedo perderla- respondió Dekarne pero lo que siento y vivo con la pequeña Carol vale el riesgo.
Bueno jugar a la casita, al papá y a la mamá es un teatrito que lleva no solo un par de milenios como hacen suponer quienes atribuyen a Jesucristo la institución del matrimonio, las parejas son vetustas insisto, habría que preguntarle a Adán y a Eva si les parece justo que se diga que lo suyo no fue un matrimonio sino una aventura o amasiato conflictivo ensucia-edenes, traicionero y perjudicial para la afectada humanidad, argumentarían: ¿qué nos faltó?, ¡Tuvimos conflictos, engaños, traiciones, pasiones, hubo golpes, copulábamos más de tres veces por semana, hubo abortos pero procreamos a Caín y a Abel, que no es eso de lo más característico y patognomónico de un matrimonio!... El caso es que se tiene que ser muy ingenuo para creer que el matrimonio no existió desde hace muchos miles de años...
El matrimonio es una fuente de status social por eso nadie lo quiere perder, de ahí las expresiones: "es de buena familia", "su familia es honorable", "es la familia real", etc... el matrimonio es una fuente de satisfacción por eso todos se acostumbran pronto: sexo disponible, servicio de lavandería, servicio de cocina, enfermería, te provee de alimentos, ropa, casa, caza, etc...
El matrimonio se convierte en familia y esta se esmera en que persistan los genes en la descendencia.
Entonces queda claro porque no es fácil divorciarse, a ningún padre promedio le agrada que lo separen de sus hijos, ellos tienen su cara, sus mismas formas de expresión verbal, corporal, y si es un padre neurótico incluso considerará a su hijo la única posibilidad que tiene el para resolver sus frustraciones depositando sus anhelos a sus hijos...
               La fea mesera de la cantina a la que ellos le llamaban club de dominó, establecimiento donde se encontraban jugando y cheleando en esa tarde balleneable (balleneable: llámese a la tarde, situación o cosa que bien merece ir por una cerveza pacífico de a litro, conocida como ballena, para bebérsela durante la percepción del hecho), era una mujer que les había servido por años las rondas, metiche, entrometida, con amplio desarrollo de la agudeza auditiva, con la información congestionándole el encéfalo no pudo resistirse, sus pocos bríos para contenerse solo le impulsaron más a ir corriendo a preguntar ante la sorpresa de quienes departían en la ingenua idea de que la mujer no escuchaba: ¿porqué es infiel un hombre que lo tiene todo?, ¿porqué señor Dekarne?, por favor respóndame No hay mujer que no se haya preguntado una vez en la vida porque un hombre es infiel, porqué si lo tiene todo, quizá con más energía: ¿¡porqué demonios si lo tienen todo!? (lo he escuchado incontables veces, hasta el aburrimiento, el hastío, hasta el cansancio, hasta la locura, hasta la muerte); para ninguna esposa le resultaría satisfactorio el argumento que el marido infiel se había casado chico, con la primera novia y que cayó en el amasiato porque le faltaba vivir ciertas experiencias mundanas, o que a fin de cuentas la sociedad presiona a los hombres para que estén vividillos para enseñar a sus vírgenes y castas mujeres a dar el culo, a decir verdad ningún argumento dejaría contenta a ninguna esposa engañada aunque alguna lo aparente haciendo gala de comprensión como Hilary Clinton, por ocultar algunos fuertes intereses como tener un puesto político importante. 
               Te imaginas que siendo descubierto poniendo el cuerno por tu esposa esta te dijese: ¡así que me engañaste!, no te preocupes mi amor, no es tu culpa, eso es de lo mas normal, es cosa de la naturaleza humana y masculina, ven déjame darte un beso, pobrecillo, te estabas sintiendo culpable, ya, ya, no pasa nada mi amor, todos somos humanos 
              Son explicaciones para la infidelidad menos válidas esos argumentos estúpidos típicos que hacen caer seducidas a las competitivas histéricas como: debo confesarte que soy infiel porque mi mujer no me hace caso (cuyo mensaje oculto significa: ella es muy mala y tu eres muy buena si me haces cariñitos, ser infiel entonces se convierte en la cura para el maltrato que me hace mi mujer), otra justificación popular para ligar histriónicas es: mi mujer es muy hermosa pero solo vive para su auto cuidado estético (significa: te estoy brindando la oportunidad de competir con una mujer bella y de salir vencedora si me quedo contigo, si la desplazas será como si hubieses finalmente sido mejor que tu madre y tu hermana para que te apoderes del hombre de la casa y superes tu inresuelto, crónico, complejo de Electra); otro que he visto no pocas veces mi mujer es frígida (traducido: ella es insensible, no es tan sensual y sexy como tú, no sabe amar, en cambio tu eres una amante plena que sabe humedecerse y empalarse como una diosa); ¿quieren más?: mi mujer ya no me quiere y no me da el divorcio (para que digas: vieja bruja, pero yo le voy a dar mi amor a este marido víctima para que tenga fuerzas para divorciarse de esa que no se lo merece); en fin, en fin, etc...
              Dekarne, la realidad es que estaba corridito y no se cocía en los primeros hervores ni dejándolo remojar una noche previa como se hace con los frijoles viejos para que se ablanden, o a la exposición al fuego del horno largas horas... se había matrimoniado enamorado pasado de los 30, ya había probado de tutti frutti, había paseado del tingo al tango.... quizá su única justificación era la de proverbios: no hay hombre fiel, ni aún uno ¡entonces porque diantres quieren que sea fiel yo!. 
              Pero aún así tuvo consideración de la sana curiosidad de la mesera y le respondió gentilmente: 
               -yo no planeé ser infiel, no era mi intención, ni desacredité a mi mujer en sentido alguno en el flirteo a Carol, la verdad es que solo me sentí alegre y confortado y las cosas se fueron dando, ni prometí divorciarme, ni tener hijos, ni poner casa, ni auto, ni juré fidelidad, ni amor, ni nada... 
             -¿¡No me ha respondido porque es infiel si lo tiene todo!?
             -¿infiel?, hasta ahora que lo preguntas no me percataba ni tenía conciencia plena de ello, prometo responderte cuando encuentre una respuesta a tu interrogante... pero la que se me ocurre provisionalmente es: "si no tienes amante entonces no es posible que expreses que ya lo tienes absolutamente todo"...
             -¡todos los hombres son iguales!- dijo por último la mesera indignada que antes de irse del todo musitó- ¡por eso no me caso!- 
             Se quedaron mudos y comentaron que esa era la respuesta más sabia y adecuada a la cuestión en turno: si no tienes amante entonces no lo tienes todo, pero hay otros argumentos que se encargó de expresar Morbosín, ¿Quién era Morbosín?: uno de los integrantes de la pareja de dominó rival que era tan morboso, pero tan morboso que fue diputado y luego como todos ellos se convirtió en triputado, tetraputado, poliputado, multiputado, totiputado, etc, hasta quedar todo puteado, bueno el tipo tenía disposición a la verborrea, a desatar la polémica, dada su entrenada lengua viperina (le empezaron a decir que tenía lengua biperina por otra razón, resulta que una puta, mas bien putísima que se acostó con él les contó en completa ebriedad que posee una lengua parecida a la de una serpiente, o sea, es como bífida y de un lengüetazo -mientras hace la lengua taquito- le roza adelante y atrás al mismo tiempo...luego degeneró el apodo y de bífida pasó a viperina), ¡está bien!, ¡al grano pues!, lo que Morbosín dijo fue lo siguiente:
¡Genética!, ¡Ayúdame!: entre más mujeres embarace un hombre mas probabilidades tiene de perpetuar sus genes urgidos por persistir...
¡Estadística y Demografía!: hay más mujeres que hombres... eso sin contar las bajas en el ejército masculino por homosexualidad, timidez, eyaculación precoz, disfunción eréctil, los soldados que van a la guerra o los marines que permanecen alejados en un destacamento...
¡Biblia!: David y Salomón tuvieron cientos de esposas y concubinas y se la hacen de tos a Dekarne diciendo que es un pecador si apenas el pobrecito a pescado dos!!! 
Fisiología: el metabolismo de una mujer joven presenta mejor anabolismo que una mujer madura por lo tanto su piel es mas hermosa, sus mucosas, sus músculos, etc... por eso se antoja más...
¡Etología!: No hay mamíferos cabalmente fieles... y Dekarne es muy mamífero...
            -¡salud!- levantaron las cervezas y las chocaron</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/163/" style="text-decoration:none;font-weight:bold;color:#235689;">Leer más...</a></div>
    </td>
  </tr>
</table>]]></description>
	<pubDate>mié, 22 ago 2007 03:09:33 GMT</pubDate>
</item>
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	<title><![CDATA[Pasaje 2s: Capítulo 2. La ilusión, el amor, y las decepciones de una joven mujer]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[Galloleus el Psiquiatra Mexicano]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/120/</uri>
	</author>
	<link>http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/164/</link>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
  <tr valign="top">
    <td width="1"><a href="http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/164/"><img src="http://www.literativa.com/contenido/objetos/mini_80/120_1187763085821639.jpg" border="0" /></a></td>
    <td width="100%" style="font-family: Tahoma, Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:13px;color:#000000;">
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/164/" style="font-family: Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:20px;text-decoration:none;font-weight:normal;color:#CC0000;">Pasaje 2º: Capítulo 2. La ilusión, el amor, y las decepciones de una joven mujer</a></div>
    <div style="color:#999999;">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/120/">Galloleus el Psiquiatra Mexicano</a> el 22 de agosto de 2007 · Rating: <strong>9</strong> con <strong>8</strong> votos · Leído <strong>366</strong> veces</div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">Carol había tratado de ser fría, objetiva, se dijo así misma lo que desde hace mucho se decía al empezar una relación: "no me enamoraré, juro que no me enamoraré, pero voy a hacerle creer que estoy perdida por él y por nadie más, simularé admiración por sus logros sean éstos los que sean, incluso si es un pendejo adinerado y bueno, si hay músculos, si me gustan sus nalgas, si la tiene gruesa y grande, puede que se me antoje metérmelo, entonces si que me lo clavaré hasta topar con pared a ver si sale mejor que los otros", de esa forma había tenido lo que ella llamaba éxito (éxito= satisfacción de sus pretensiones) en sus últimas relaciones, los hombres se enamoraban de ella, agarraba el sartén por el mango, freía cuanto guisado le venía en gana y luego soltaba el traste cuando le parecía suficientemente usado y sucio para sustituirlo por uno nuevo. Y es que la táctica de ser la seductora eligiendo con que hombre simular ser conquistada es una de las armas infalibles de las mujeres que se aprovechan de los hombres de forma explotadora y de las ingenuas también, es un arma que todas portan aunque con distintos calibres, Carol portaba un arma de grueso calibre  Acertadamente, la hermosa chica creía más probable obtener el máximo jugo posible de sus relaciones fingiendo ser la presa, ahora ensayaba su táctica con Dekarne, evitaría salir lastimada, sabía que en el juego del amor el que se enamora pierde tiempo, dinero, esfuerzo, privilegios, hasta reinos entre muchas cosas más y estaba bastante cansada de perder, no era como una de esas personas que hasta lo disfrutan como algunos de los que están leyendo esto que luego se les encuentra escuchando música romántica triste típica de los adoloridos decepcionados (como me contó un amigo ché: dime que música escuchás y te diré como te va con las hembras)
              Carol no siempre fue así, en su primera relación se había enamorado ciegamente de Operturo que incluso le había prometido matrimonio con tal de cogérsela, ella se había ilusionado, de adolescente creía en esos mitos culturales infantiles: "el matrimonio es para siempre", "el amor lo puede todo", "la virginidad es importante", una verdadera dama debe ser la mujer de un solo hombre, etc... A fuerza de palos había aprendido a gemir de dolor no solo en los placenteros actos sexuales sino también en cada desilusión y ruptura... al final, Carol siempre se había quedado cuando mejor le iba con semen que fluía como exudado transvaginal empapándole las bragas, relajación uterina, corporal, pero con las manos vacías y el alma sangrando, su autoestima no estaba en el piso solo por el milagro de su belleza que recibía tantos halagos y piropos que mantendrían la moral alta de cualquier chica medianamente vanidosa como ella.
               Sentía coraje con Operturo, primero porque él le había mentido hasta el cansancio, ella enamorada se había tragado sus promesas una a una, incluso las indigeribles, aquellas que era obvio no se podían cumplir, había puesto muchos obstáculos a ese primer hombre con tal de rehusarse a entregar su virginidad pero el la puso muy cachonda, y ya caliente conductualmente dijo sí mientras sus labios repetían no, ayy, no, nooo, no, te digo que nooooo! la fiebre le ganó. Por cierto que si eres una chica y quieres decir no, no digas gimiendo simplemente no, te sugiero no vayas a lugares íntimos, no te quedes a solas con el hombre que te quiere coger, no te quites la ropa ni dejes que te la quiten, si ya te la has quitado arrópate, y haz lo que le dijo Jesucristo a Lázaro: levántate y anda pero no te quedes ahí tirada como muerta porque entonces hay entierro en medio de tus muslos ahora que si quieres tener sexo no lo entorpezcas con un no, di sí: házmelo así y asá, etc
              La madre y la abuela de Carol le habían reforzado la idea de que si no llegaba virgen al altar o con el que fuese a ser su marido los demás hombres la iban a tratar como si valiese menos ("como una puta barata como me trató tu padre al que le entregué la virginidad y solo porque no sangré intentó regresarme a casa, pero mis padres no se lo permitieron y le aseguraron que yo no había estado con nadie"- fueron las palabras de su madre; su abuela repetía como disco rayado los hombres solo te quieren coger, ellos no piensan en otra cosa, solo coger, coger, coger por más desinteresados que parezcan, y acababa diciendo: los hombres solo te cogen y se van), y pues hay sin duda alto porcentaje de certeza en esto considerando la naturaleza del hombre ¿habrá sido  quizá ese el origen de su llanto inmediato tras su entrega?, si su introito lloraba unas diminutas gotas de sangre, sus ojos estaban con sendos charcos de lágrimas aún antes de que el terminase de penetrarla y de romper sus estrecheces, descontando que le había dolido el desgarro de su himen; según sus propias percepciones ser penetrada no había sido una sensación que ella pudiese definir claramente como placentera aunque tampoco quería que se la sacaran (suertudas las mujeres que tienen orgasmo en su primera vez), sintió cuando se le rompió algo por dentro y su interior no acostumbrado a golpes, estiramientos ni movimientos le generaban cierto displacer más que deleite, si a esto aunamos que a los pocos vergazos tenía la vejiga con sensación de vaciarse de súbito en un momento por lo que estaba más preocupada por contener la micción que de concentrarse en las ansiadas pocas mieles de la primera vez y que además Operturo le había abierto las piernas sujetándole con sus manotas por los tobillos con el afán de ver el espectáculo del desvirgamiento, que si solo soltó una pierna de ella solo fue para redirigir el avance y una vez dentro la aplastó con singular violencia con su cuerpo gigante, ¿podréis imaginaros mejor aquella situación embarazosa por la que pasó la doncella?, más explícito no puedo ser, ¡caramba!... 
               Total que luego Operturo enjugó las lágrimas de Carol haciendo esfuerzo para ocultar su fastidio, porque a los hombres cachondos nos fastidian que no nos dejen seguir poniéndole, porque con el pene seco ensangrentado que crecía y estaba reponiéndose para un segundo acto, lo único que deseaba realmente era volver a apalearla o ser mamado, pero no, tenía que consolarla para fingir que no era del todo un desalmado antes de darle la segunda bienvenida al mundo del sexo quince minutos después. Un hombre disfruta destrozar el himen de una mujer menos que una masturbación desde el punto de vista del acto sexual per se, el goce mayor es el psicológico de saberse el primero en poseerla como la satisfacción que sintió de Neil Armstrong clavando la bandera norteamericana en un rincón de la luna, concretamente no representaba placer alguno clavar el asta en el suelo lunar pero su significado implicó emociones intensas... Así, Operturo había clavado su bandera en el fondo de la vagina de Carol y eso lo convertía simbólicamente, por lo pronto, en su dueño. Hasta no hace pocos años en nuestras sociedades, cada cuando ocurría este primer acto sexual saturado de simbolismos, el hombre adquiría derechos prácticamente de propiedad hacía la mujer que desfloró, daba pié a grandes abusos, maltratos, hacía con ella lo que le venía en gana, muchas de las veces la humillaba y la calificaba de puta sin valores, aunque por supuesto, hay hombres como el que escribe que preferimos tratarlas como princesas,  y sin duda en lo que se refiere a la devaluación de la mujer penetrada y al maltrato que potencialmente puede recibir, siempre será hasta cierto grado así, cuando una mujer se entrega voluntariamente por primera vez a quien ella eligió entre millones, porque en ese acto la mujer se abre y confía su entraña, ¿quien va a confiar algo tan delicado a quien no le interesa?, ¿Quién va a ofrecer la copa de su cuerpo a un vino que no se quiere beber con ansia?, ¿Quién va a permitir que alguien le jale de las tetas, de la espalda y de las caderas al ritmo y forma que sus manos quieran para ser dirigida como una yegua o como una barca en la mar de la entrega?, a ¿alguien a quien no le concede alto poder sobre toda ella o una capacidad especial para dirigir con presteza el timón para llevarla al mejor de los puertos posibles?, ¿Qué mujer no desea para su vulva cerrada un glande que le enseñe a conocer, a abrirse inflamada, palpitante al mundo y disfrutar lo mejor de los placeres pero sin riesgo de rechazo, descalificación y sintiéndose siempre protegida, amada y deseada?  
               Operturo quizá no estaba conciente de los miedos, frustraciones, deseos y expectativas de la mujer virgen que se entrega, pero no se requiere ser muy brillante para hacer lo que el hizo con Carol en su momento de llanto, pues le recalcó una y otra vez que no la iba a dejar, hasta le juró que se iba a casar con ella pero luego de media docena de salidas más y de presumir a sus amigos su irrebatible hazaña, relatando paso por paso la escena dramática de Carol en la primera vez a carcajadas, de imitar los gemidos de la chica en los actos sexuales, reproducir burlón las gesticulaciones de su novia en cada acometida con su falo, las diferencias de su comportamiento entre cada uno de los actos sexuales (entre otras cosas), cínicamente puso su mira en otra mujer virgen como un reto impuesto por sus amigos, así, aunque a él de verdad a fin de cuentas le encantaba Carol optó por dejarla ya que él mismo la había desprestigiado, desacreditado con todas sus amistades, vecinos y resultaba incongruente que continuara una relación con una mujer a la que había difamado al grado de que era probable que sus amigos algún día le preguntaran con naturalidad"¿y que cara pone ahora la zorra puta de Carol?" ya no le era posible dar marcha atrás diciéndoles les presento a mi casta esposa o como la futura inmaculada madre de mis hijos
                              Cuando estaba reciente la ruptura con la desventurada desflorada, ella lo buscaba suplicante, él se rehusaba a contestar sobretodo cuando estaba con la otra, finalmente se enteró que corrieron las amonestaciones de la boda de Operturo, fue y le suplicó que le aclarara las cosas, él fue de lo más indiferente, agresivo y cortante, ella desconcertada se culpaba por el rechazo aunque en esos momentos los acontecimientos no le quedaban en ningún sentido con suficiente claridad...
               Por cierto la siguiente adquisición de Operturo, de nombre Virginia, mucho menos atractiva que Carol pero obstinada en ser virgen hasta llegar al altar y que no relajó sus agujeritos por más velas que Operturo le puso, que no soltó prenda ni con el anillo de matrimonio ni las amonestaciones de boda corridas, con la que tuvo que casarse para vida de bajarle los calzones y tener sexo con ella, aquella que siendo también desvirgada no necesitó llorar en su lecho nupcial, con la que a fin de cuentas con todo y su mentada castidad se sintió profundamente desdichado, si bien estaba satisfecho psicológicamente porque Virginia no era una cualquiera y se había reservado exclusivamente para él, no obstante fue de lo más desgraciado porque no podía sacar de su mente a la preciosa Carol, su querida entrañable Carol; la virginidad de Virginia fue una cosa que no tuvo peso a la hora de la convivencia conyugal porque como son múltiples y diferentes los factores que hacen a un matrimonio llevadero, y estos son totalmente descuidados por los que le dan prioridad al himen, terminó por divorciarse 6 años después a causa de sus celos, siempre suspirando y recordando a la hermosa Carol, con sentimientos de culpa no por haberla agredido sino por no haberse casado con una mujer que le gustaba en demasía, que a diferencia de Virginia que fue hasta el fastidio exigente y demandante era al menos en su tiempo muy sencilla de complacer... porque las mujeres, cuando las acabas de desvirgar, durante cierto tiempo, son muy fáciles y simples de complacer
                Carol se volvió desconfiada con los hombres, se convenció de lo que le dijo la abuela: que la buscaban exclusivamente para tener sexo, cosa por cierto de lo mas normal, de alta certidumbre (que un hombre se quiera coger a una mujer o a cuantas se dejen es la regla no la excepción, si siendo fea el deseo existe, ahora imaginemos que sucede si la mujer es considerablemente bella y sensual) y que no significa que si un hombre desea copular con una mujer excluya esto las pretensiones de casarse con esta misma, aunque este fenómeno sea dado por sentado socialmente, la realidad es que la mayoría de las parejas tienen relaciones prematrimoniales, posteriormente formalizan el matrimonio con más frecuencia que las que no tienen sexo, y hasta se precipitan bodas en casos de embarazo, ¿quién no conoce a alguien que se casó porque estaba embarazada la novia?, por cierto que el que un hombre se contenga de tener sexo con la novia prematrimonialmente no garantiza ni tantito que ese matrimonio vaya a funcionar, si se contiene por "respeto" habría que descartar que éste no sea miedo a mostrar su pequeña arma o alguna de sus deficiencias al momento de disparar a matar, mujeres: les sugiero tener sexo prematrimonial para probar la cantidad y calidad de la mercancía.
              Luego vinieron otros hombres para Carol, ya no se resistió tanto para tener sexo con Manolo Palma, estaba guapo, le gustaba, "ya no tenía nada que perder", las relaciones fueron poco satisfactorias porque este eyaculaba en menos de 10 minutos luego de penetrarla (como el 20 % de los hombres del globo terráqueo, solo menos del 1% de los hombres controla a su entero gusto el momento de la eyaculación, los otros no se han tomado la molestia de capacitarse aún y no tienen idea clara de cómo se da este proceso), quizá relacionado con su masturbación compulsiva (lo hacía a diario varias veces) y que solo estaba acostumbrado a sentir y buscar su propio placer, había leído unas revistas para saber que hacer en el acto sexual con ciertas técnicas pero a la hora de la hora solo quería sentir bonito y ya cuando trataba de contenerse siempre era demasiado tarde, ya había regado la melcocha, por si fuese poco se preocupaba tanto por la vergüenza que sentía de terminar antes que ella que su pene se ponía flácido de inmediato por la ansiedad (porque la noradrenalina circulando pone flácido el pene más erecto) y no tenía el valor moral de por lo menos ayudarla a terminar masturbándola con dedos, lengua, vibradores o penes de goma, era todo un caso... como hay millones (no te sientas mal lector, mejor busca atención médica, no estoy hablando para recriminarte, cajum, cajum)... Carol no estaba pendeja y se dio cuenta que aunque este hombre fuese un tipo amable, trabajador y responsable no la iba a hacer feliz dejándola frustrada en cada acto de ayuntamiento, la anorgasmia no estaba hecha para ella como lo es para medio mundo, él estaba cerrado a hablar de sexo y no le volvió a ver más porque cuando ella le sugirió que necesitaba ayuda al respecto no se apareció más el muy rajado...
                Al instante conoció a Argentum, fue quien le abrió los ojos al materialismo porque le regaló un par de pequeñas piedritas... de diamantes, le dejó muy en claro que su belleza generaba intereses, le abría las puertas a un beneficio económico nada más por su linda sonrisa y su redondo protuberante trasero, la llevaba a esferas altas, a ella le fascinaba que a cuanto lugar fuesen siempre le reconociesen y le dieran privilegios ganados a base de jugosas propinas, restaurantes exclusivos, siempre la mejor mesa, levantaban a quienes ocupaban el lugar que se le antojaba solo por ser un cliente más dilapidador que distinguido, los mejores vinos, las mejores carnes, también se la llevó varias veces en sus viajes a playas paradisíacas, se hospedaban en las habitaciones con mejor vista al mar de los hoteles ubicados en las zonas doradas con servicio al cuarto, era un impecable cariñoso caballero con ella delante de todos, a solas era un poco frío e indiferente, cierto que parecía molestarse cuando le insinuaba algo sobre el matrimonio y ella prefería cambiar de tema a perderlo (ni modo, lo mejor de mí se lo dí a Operturo, se decía Carol por eso no tengo derecho a pedirle que sea mi esposo), se mostraba orgullosa ante su familia y sus amigas cuando el pasaba por ella en diferentes vehículos con guaruras, cuando le enviaba arreglos florales que le llenaban su lugar de trabajo o la sala de su casa, incluso llegó a regalarle una tarjeta de débito en el que él depositaba cantidades importantes de dinero que ella no se podía gastar de inmediato, aunque lo intentaba desenfrenadamente en tiendas de ropa... el sexo con Argentum era mejor que con sus dos anteriores parejas, finalmente tuvo su primer pequeño orgasmo pero no era relevante en su relación al menos para ella, tenían sexo una vez al mes, la verdad tampoco lo era para Argentum, ella tenía el triple de orgasmos comprando ropa y zapatos que metiéndoselo como suele suceder que se vienen múltiplemente por cada excelente compra de blusas, abrigos, minifaldas, aretes, pulseras, relojes, que se yo (arghhh que minifalda, hummm... que zapatillas, ayyy que blusa, me gusta, me gusta, me lo llevo todo, todo)... eso a pesar de que su hombre en turno practicaba el físico-constructivismo y era de lo más narciso, no quería eyacular para no perder semen y energía, no dejaba escapar oportunidad para verse los músculos al espejo (principalmente la región glútea), usaba una de esas fajas que realzaban su cintura (la cintura de Argentum no la de Carol, ella no necesitaba realzarse nada, todo lo tenía muy firme en su lugar) y uno de esos calzones levanta nalgas que hoy están tan de moda publicitándose en la televisión, sale sobrando agregar que estaba dispuesto a someterse a cuanto tratamiento facial le recomendasen todas las veces que fuese necesario... también Argentum se mostraba agradado luciendo a Carol como una joya más colgada de su cuello y no como quien está enamorado disfrutando de su mujer... quería que ella dejase su trabajo de asistente de dibujo en una oficina (ella estaba en la Facultad de Arquitectura en el último grado previo a titularse), que se quedara en la casa de su madre y básicamente que solo saliera cuando el la llevaba de paseo o cuando ella requería asistir a la Universidad, pero el ingrato se ausentaba por sus negocios (para mi que era Narco) a veces varios días seguidos... Carol no dejó su trabajo porque no toleraba el aburrimiento de estar todo el día en casa (a Carol le gustaba el desmadre pero ni a las mujeres apacibles les gusta el encierro), lo que le pagaban era un madre cualquiera comparada con lo que le regalaba su adinerada pareja... pero dime con quien andas y te diré a donde vas a ir... luego por imitación empezó a ir al gimnasio, aprendió de anabólicos, de la creatina, de como hacer las rutinas... se ofrecieron muchos a ayudarla a realizar los ejercicios de forma ortodoxa... ella se dejó instruir, luego se dejó querer... y en una de esas semanas en las que no se apareció Argentum (y que solo llamaba por celular para constatar lo que estaba haciendo a una hora indeterminada como un terrorista que quiere agarrar in fraganti a la víctima) terminó teniendo un acto sexual mediocre con su entrenador en el baño de vapor del mismo Gym, el sujeto le gustaba muchísimo porque tenía cada músculo esculpido detalladamente pero Fortacho no sabía nada de la vida fuera del gimnasio así como algunos carniceros no saben nada de la vida fuera de los bisteces, o algunos maestros fuera de su materia, o como esos doctores que no saben cambiar una llanta, o los políticos que no saben lo que es una carencia económica por vivir del curul, etc... a Carol, Fortacho le parecía poca cosa, el solo quería un "pisa y corre" con ella y ella también, con Fortacho aprendió que también las mujeres pueden meterse con quien gusten simplemente por satisfacer la curiosidad y sin desear mayor compromiso, como Fortacho presumía y prometía dar buen servicio sexual quiso comprobarlo porque deseaba que su cola experimentara algo más, una vez habiéndose consumado el acto no pasó la cosa de ahí y no volvieron ni a hacer ejercicios juntos porque se dio cuenta de que era un sujeto mentiroso y que hasta el mismo Argentum se la retacaba mejor...
               Cierto día Argentum le llamó a su celular, ella estaba recibiendo instrucciones de su jefe y retrasó el contestar su celular, le colgaron, cuando le devolvió la llamada su novio era el mismísimo demonio, Otelo era un hombre tranquilo, apacible  y de lo más relajado comparado con ese energúmeno (Argentum parecía estar en abstinencia luego de haberse drogado con cocaína), un hombre acostumbrado a mandar y comprar a la gente, que usualmente no toleraba ni se permitía esperar a nadie, de ésos que creen que todos están a su disposición en el momento que él lo requiera, que no permite segundas partes Las celotipias de Argentum afloraron, la insultó, el llamó perra, imbécil, estúpida y otros calificativos poco agraciados, ella se sintió humillada, estaba por completo confundida con lo que pasaba porque de un trato previo de princesa pasaba a servicio exclusivo para esclavas pendejas pero esto fue por teléfono Cuando finalmente se vieron de entrada le propinó de bofetadas y la desgreñó, el incluso le insinuó que el retraso en la respuesta al contestar la llamada seguramente se debía a que ella estaba teniendo relaciones con alguien en ese momento, Carol como pudo le demostró dentro de su desesperación y llanto que estaba en su trabajo, el le dijo que tenía que decidirse de una vez por todas, se iba a vivir con él, se dedicaba exclusivamente a atenderlo (aclarando que no tenía el menor interés en tener hijos), o que ya no continuaría con la relación, ella por supuesto no se dio tiempo ni espacio para pensarlo, amedrentada aceptó las condiciones de este porque ya era una adicta a esa potente droga que es ir de compras con abundantes billetes en la bolsa porque cuando lo haces el organismo te libera endorfinas, una sustancia parecida a la morfina, de ahí tanto placer. Eso me recuerda a cierta vez que recibí un aguinaldo y entré a una tienda donde me vi envuelto en el éxtasis de saber que podía comprarme cualquier camisa y cualquier corbata, y llevarme diez trajes, innecesarios por supuesto ¡vaya placer comprar así!...
             Pasaron 4 meses viviendo juntos, palideció como esas flores que se marchitan sin sol, estaba solo un poco flaca, deprimida, no tenía ganas de nada, ni siquiera de salir a hacer sus compras que eran su última diversión compulsiva, luego volvía a esa hermosa casa con servidumbre exclusivamente femenina, con jardines de rosas multicolores; nunca vi la residencia pero me dijeron que valía un par de millones de dólares. Carol recibió un mensaje sin que Argentum se diese cuenta, aceptó la invitación de una de sus excompañeras del despacho donde había laborado, luego, cuando se reunieron en aquél café, esa mujer llamada Liberina le dijo a Carol mientras tomaba sus pequeñas manos que la veía sumamente elegante pero muy deprimida, Carol se deshizo en lágrimas de amargura y la puso al tanto de las circunstancias de su relación con Argentum. Liberina le comentó que no habían contratado a nadie que cubriese su lugar, la plaza seguía vacante, que la extrañaban todos. No podríamos decir que estuvo tentada en regresar aunque anheló la independencia de antes, sus dudas sobre la importancia de la libertad se resolvieron sin mayor rodea cuando Argentum le propinó una soberana madriza  (úsese para representar en pocas palabras golpes contusos difusos en todo el cuerpo que provocan múltiples hematomas y muchas de las veces fracturas, en las que se llega a perder casi siempre el estado de conciencia y te quedas con  3 ó 6 puntos de la escala de Glasgow), dejándola media muerta porque ella no contestó el celular cierta vez que se tomó una tableta de psicotrópico para dormir luego de haberse dado una deliciosa ducha... Le dolían más las lágrimas de su padre al verla hospitalizada que sus graves heridas, despertó cuando le besaba las manos al sentir el frío del río de llanto. Argentum dijo en voz alta:
-	Te caíste de las escaleras mi amor- Con voz apenas audible Carol pidió a su padre que llamase a la policía entonces Argentum se retiró. Semanas después acompañada de su padre fue a la casa,  entonces tomó cada una de sus cosas sin dejar ninguna joya por supuesto, y no le volvió a ver más, el no la buscó o si la buscó no la quiso encontrar, porque cuando se busca a quien fue tu pareja y no la encuentras es altamente probable que no la quieras hallar, pues ya viviste con ella y alguna idea tienes de sus madrigueras... un fiscal perruno le dio seguimiento al caso y de alguna forma también convenció a Argentum de no continuar en el ciclo patológico de relación de pareja en el que se había introducido, hizo eficaz su trabajo porque Carol le pagó con las humedades de sus deliciosos pétalos 
             Poco a poco Carol volvió a salir a los bares con los amigos y amigas, volvió a su antiguo trabajo mas por amor al arte que por necesidad, despertó lentamente la pantera que habitaba en su entraña, afiló sus garras y colmillos, su néctar se tornó un veneno adictivo y mortífero, su cuerpo recuperó sus previas irresistibles dimensiones, era insaciable de venganza contra los hombres, cuando los veía enamorados les destrozaba a latigazos de indiferencia el corazón, quizá porque veía en ellos el recuerdo devaluador de Operturo o la agresividad y deseo de control de Argentum.  Lo cierto es que tuvo un par de docenas de parejas más con los que tuvo poco sexo y mucho beneficio económico, algunos hasta se divorciaron por ella, otros se olvidaron de sus hijos, no faltaron los que se humillaron suplicándole por otra dosis de su amor pero ella estuvo indiferente siempre. Los amigos siempre pagaban todo, los pretendientes que tenía le daban regalos como santocloses en una navidad eterna, llegaba a tener 6 galanes al mismo tiempo y no se comprometía con ellos, si querían con ella había que ajustarse a su agenda de múltiples ocupaciones y no ocultaba que salía con amigos a tomar el café, no admitía la menor escena de celos pero se regodeaba provocándolos, le encantaba ir a uno de esos antros que abren por las tardes y a los que acudía saliendo de la Universidad previa a graduarse, sobretodo cuando no había planos que realizar... a pesar de todo, extrañaba sus intoxicaciones y sobredosis de compras compulsivas de ropa fina y había llegado a la conclusión de que era necesario dar un gran golpe seduciendo a un hombre en verdad adinerado, pero lo quería interesante y viril para no aburrirse... su bar predilecto estaba contiguo a las oficinas donde laboraba Dekarne, lo miró pasar un par de veces y luego un día se le atravesó para chocar propositivamente con él porque era la víctima exacta...</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/164/" style="text-decoration:none;font-weight:bold;color:#235689;">Leer más...</a></div>
    </td>
  </tr>
</table>]]></description>
	<pubDate>mié, 22 ago 2007 03:11:25 GMT</pubDate>
</item>
<item>
	<title><![CDATA[Pasaje 3s: enamoramiento contra manipulación]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[Galloleus el Psiquiatra Mexicano]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/120/</uri>
	</author>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
  <tr valign="top">
    <td width="1"><a href="http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/166/"><img src="http://www.literativa.com/contenido/objetos/mini_80/120_1187763410608804.jpg" border="0" /></a></td>
    <td width="100%" style="font-family: Tahoma, Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:13px;color:#000000;">
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/166/" style="font-family: Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:20px;text-decoration:none;font-weight:normal;color:#CC0000;">Pasaje 3º: enamoramiento contra manipulación</a></div>
    <div style="color:#999999;">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/120/">Galloleus el Psiquiatra Mexicano</a> el 22 de agosto de 2007 · Rating: <strong>9</strong> con <strong>7</strong> votos · Leído <strong>413</strong> veces</div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">Nada es más desagradable que darte cuenta de que te estás enamorando con gran emoción de quien solo quiere manipularte y engañarte... es más encantador no darte cuenta, por eso los que se enamoran lo primero que cierran son los ojos, de ahí que los enamorados prefieren besar con los ojos cerrados porque solo así pueden concentrarse en los aspectos favorables del otro, se oponen a ver los defectos del ser anhelado, niegan la existencia de las armas que porta éste, no quieren ver, y si tratas de abrirles los ojos se sentirán cuando menos agredidos, jamás creerán que la daga es para su espalda a veces ni teniéndola ya enterrada y estando en franca agonía... tal como Sócrates señalaba, la mayor parte de las veces quien se enamora genuinamente tiene emociones fabulosas mientras está imbuido en la idealización de su pareja, pero al final, siempre resulta herido por lo que le hace el manipulador, su sufrimiento es intenso, directamente proporcional y equiparable al grado máximo del placer que existió durante su enamoramiento... los que no sufren al desilusionarse de su pareja son los que no se enamoraron genuinamente los que se enamoran siempre sufren luego de la decepción se vuelven ariscos, se retraen, dejan de creer en el amor, y algunos hasta cambian de estrategia al grado de que se transforman en los nuevos manipuladores del amor, a mi parecer esa era sin duda fue la historia de Carol, pero la chica fue percatándose gradualmente del poder de sus encantos, asimiló una a una las debilidades de los hombres, sus necesidades, hasta que hizo suyo dos lemas el que se enamora pierde y quien se enamora de mi pasa a ser mi propiedad...
               Pero Carol se equivocó al elegir su víctima si guardamos el sentido de considerarlo candidato idóneo para manipularlo y explotarlo, Dekarne no era un ingenuo, de hecho estaba bastante lejos de serlo, muy lejos de la santidad, a la orilla de la picardía aunque no me atrevería a decir que él era malintencionado pues llegó incluso a ser un excelente amigo para muchos, era un hombre maduro en Tololo que esta expresión puede implicar y significar, tenía no pocos atributos, era afectuoso, sereno, decidido, por lo general era un caballero que se esforzaba en cumplir su palabra, pero para no quedar mal, casi nunca la empeñaba... Asegurar podemos que el encuentro Carol/Dekarne era una batalla más en la eterna guerra que ha existido entre los dos sexos en la historia de los homínidos, solo que Carol se había estado adiestrando para la batalla, al principio sin proponérselo al final metódicamente, se había dado el lujo de elegir a la víctima, tenía sus armas dispuestas... su contraparte en cambio tenía baja la guardia y nunca se enteró que se dirigía a una celada, pero era un hombre de excelentes reflejos y no era tarea fácil emboscar al tigre dientes de sable cuando te confundes al observarlo venir cubierto con piel de oveja con lana blanca y suave como las nubes si, los reflejos de Dekarne, no me refiero a los osteomusculares sino a los emocionales que hacen que una persona tenga excelente adaptación a los problemas, habilidad para conducirse en el trato con los otros, esos reflejos estaban como máquina de precisión perfectamente aceitada... a pesar de ello pasó por alto múltiples señales que le advertían que estaba siendo cazado como el pequeño ratón que no acaba por enterarse que desde lo alto del cielo un águila le observa para devorarle aunque lo esté cubriendo la mismísima sombra del verdugo...
               Cuando Dekarne chocó con Carol y se inclinó a recoger sus cosas quedó extasiado ante la anatomía de la mujer (prudente es reconocer que de lo primero que se sienten atraído los hombres son de las nalgas, luego los senos, siguen las piernas, la cintura, la cara, la voz pero el cabello, las manos y la personalidad no figuran entre los encantos que atraen inicialmente, aunque siempre se ha considerado más sabio observar la personalidad y la compatibilidad ), ese escote expositor solo era el marco de una obra de arte, "naturaleza viva" cuyo nombre apropiado sería en todo caso invitación al amamantamiento se dijo para sí mismo, las bien torneadas piernas gracias a las rutinas en el gimnasio, estaban delicadamente depiladas y realzadas por unas medias de seda lo dejaron arrobado... si de por sí los hombres con poca agua se ahogan, estar ante Carol era como estar ante la inmensidad del océano en el que se pueden sumergir miles de Titanics y si organizan una expedición de rescate de las profundas aguas en cuanto esté medianamente a flote se vovería a hundir ante las oleadas bellas y húmedas de esa mujer si, abundancia de aguas donde se extermina una humanidad completa, como ante el diluvio o un gigantesco Tsunami... pero insisto, hay hombres que se ahogan con una gota de agua
-¡Perdón! - le dijo mientras extendía gentilmente su mano para saludarla, ella de inmediato le dijo su nombre: ¡Carol!, ¡Llámame Carol!, eso dijo verbalmente pero en su lenguaje no verbal con una suave y sensual sonrisa, una mirada fija, y acomodándose el pelo le envió un mensaje más explícito porque invitaba a entrar en su intimidad y esa era una oferta que ni el más eunuco de los hombres rechazaría...
Dekarne de inmediato le invitó un café pero ella hubiese aceptado cualquier invitación dado su interés (porque cuando una persona está interesada en otra le acepta casi cualquier propuesta y cuando no siente atracción le rechazará la oferta a menos que esta sea extremadamente jugosa, pero solo le interesará el jugo de la oferta, no la persona, y relaciones así no sirven ni para arañar la felicidad), ella lo condujo de regreso al lugar de donde había salido solo para capturarlo y seducirlo, el se dejó llevar como hipnotizado, mientras ella subía por la escaleras balanceándose sensualmente el no dejó de mirar sus glúteos incluso más de lo que el tiempo reglamentario en cancha lo permite, era todo un tiempo extra pero cuando hay un gol de oro hermoso hay que ver el partido hasta el final, ella como muchas mujeres se movía de más sabiendo donde tenía su hombre los ojos, hizo tiempo de más, se comportó cancheramente para completar el proceso de hipnosis...
Carol dentro de sí celebraba la facilidad de su captura en su taquipsiquia, la mujer que llevaba por dentro gritó: ¡Sí!, ¡caramba!, ¡que bella soy!, ¡no se me pueden resistir!, ¡Soy mujer fatal!... 
                Hay mujeres que saben lo que tienen y lo deseadas que son, pocas hay que tengan conciencia de su grado de poder sobre los hombres, pero Carol si sabía que con su embrujo muchos varones serían capaces de dejarlo todo por llegar a conquistarla, le encantaba marcar la pauta en sus relaciones y decidir el grado de intimidad, por lo general casi nunca tenía sexo y aún así los hombres no dejaban de asediarla, se dice que la mujer decide hasta donde va a llegar el hombre con ella, eso es parcialmente cierto, la realidad es que depende de quien tenga el control de la relación, a veces es muy fácil distinguir eso en la pareja, pero en otras ocasiones no resulta sencillo saberlo... a Carol le encantaba tener siempre el control de las situaciones y para eso había que tomar las riendas desde el principio...
Dekarne en su interior se decía de forma bradipsíquica: "que-bue-no-que-cho-que-con-es-ta-her-mo-sa-cria-tu-ra-es-pe-ro-que-me-per-mi-ta-ser-su-a-mi-go-y-a-cep-te-sa-lir-con-mi-go-a-bai-lar-pa-ra-pre-su-mir-le-a-mis-cua-tes"... describí inexactamente, no tenía baja la guardia, simplemente en ese momento no había guardia... su cerebro empezaba a sufrir hipoxia porque gran parte de su flujo sanguíneo se encontraba ya aglomerado en su genitalia escurriéndole gotas de deseo. Su anillo matrimonial lo identificó como un hombre casado pero no hizo esfuerzo alguno por ocultarlo, su barba sin rasurar en tres días implicaba que no estaba quedando bien con nadie, su pasividad en el comienzo de la relación aclaraba a gritos que no se sentía en confianza ante ella y que la consideraba hasta cierto grado inaccesible (suele suceder que los hombres ante una mujer que en verdad les atrae sientan incrementarse su temor de ser rechazados), los afilados dedos eran compatibles con los de un hombre amante del piano, su amplio vocabulario solo podía pertenecer a un hombre culto, pero la tranquilidad y confianza que mostraba al tomarla del brazo luego de cruzar la puerta no eran propias de un tímido, sostenía la mirada con la franqueza de quien no tiene nada que ocultar, había congruencia entre cada palabra que emitía y su expresión facial (de todo esto empezaba a tomar nota Carol)...  a ella el no le parecía particularmente atractivo físicamente, pero conforme estrechaba el contacto se daba cuenta que ese hombre le escuchaba con atención, en ninguna circunstancia trataba de impresionarla, no estaba desesperado por irse con ella a la cama o lo disimulaba a la perfección, es más, no parecía tener plan alguno con ella sino que mostraba interés por su persona y sus sentimientos, se daba cuenta que el le enviaba miradas de admiración y disfrutaba de su compañía, la relajaba, no había esa tensión que siempre sentía cuando estaba siendo seducida por un hombre pero nada más... aún no sucedía nada reelevante
-¿qué hace una mujer tan linda como tú por aquí?
-¡Vine a seducirte!- respondió ella y ambos rieron a carcajadas, Freud explica que lo que nos da risa es la verdad y que esta a veces tiene permiso de ser expresada en forma de chiste porque así es aceptada socialmente y la contrariedad de la declaración genera una tensión que se libera entre las risas... por eso les resultó tan gracioso el chistecito ese de la seducción descarada... 
Me gusta el café de este lugar-siguió diciendo ella-, cuando salgo a bailar me gusta rematar mi madrugada con el sabor de este café, es un sitio muy concurrido a esa hora y es grato ver salir el sol desde aquella pequeña ventana...
-Hace bastante tiempo que trabajo al lado y no había entrado ni una sola vez, en cuanto a trasnochar... ya se me olvidó que es hacerlo... 
El no mintió cuando aseguró que ya no recordaba que era trasnochar, había sido completamente fiel los primeros cuatro años de matrimonio, todo un record para un hombre que antes de casarse había sido tan noviero y chico fácil...
-¿eres un hombre casado y hogareño que está alejado de la diversión? Cuando un hombre se casa, seguro le resulta más difícil salir a divertirse sin su esposa... a mi me gustan y admiro a los hombres que son muy cabrones y son capaces de ingeniárselas para engañar a su esposa, que ella no se de cuenta pero me fascinan los hombres como tú, que hacen de su vida lo que se les antoja, que les gusta caminar sobre el alambre, que le emocionan los riesgos y los toman como vienen...
-Has dado justo en el clavo en lo que respecta a que soy un hombre hogareño, pero no creo ser tan cabrón como dices, ni ingenioso para los engaños, ni siquiera suelo engañar a mi esposa... aunque si... a ti quisiera agradarte y verte... pero contrario a caminar en el alambre yo soy un hombre cobarde, la infidelidad me atrae pero me da miedo... claro, si se tratase de ser infiel por una mujer como tú de ninguna manera podría un hombre rehusarse, ¡si Beckham se involucró con su sirvienta!, Lady Diana con su caballerango, quien no estaría fascinado de estar contigo, seguro que sabes lo hermosa que eres, te lo han de ver dicho incontables veces... ahora que te escucho te confieso que no imaginé que fueses una mujer tan atrevida... me pones nervioso... eres muy dominante y me das miedo...
A Carol le volvieron a ganar las risas, ella quedó asombrada de que su plan predilecto e infalible adula hombres se fuera por el caño, ¿que estaba pasando?, siempre que elogiaba a un hombre este se inflaba, se regodeaba... este hombre hasta admitía y declaraba que era un cobarde y sus palabras poseían ese matiz de la verdad, de esa sinceridad que no se suele escuchar (pero cuando una mujer está dispuesta a conquistar y darle sus nalgas a un macho en específico se las va a dar aunque tenga que corretearlo por las praderas o enviárselas por servicio de paquetería a domicilio) .- ¡ooops!-, así con esa exclamación ella fue posponiendo y olvidando gradualmente su intención explotadora, su propósito manipulador y se fue poco a poco, sin proponérselo, interesándose por él, porque tenía esa necesidad que tienen las mujeres de ser en verdad comprendidas por un hombre, tomando el camino del diálogo sincero, de la confesión, de la emoción genuina, así se llega a esa gran verdad de la naturaleza humana: "todos necesitamos afecto, todos requerimos ser entendidos en la naturaleza de nuestros actos, todos queremos ser escuchados en la intimidad de nuestros sentimientos, aceptados en la franqueza de nuestra realidad sin máscaras, y amados verdaderamente en el afecto genuino, así seamos sumamente hermosos, brillantes, poderosos, o ricos... pero todos los seres humanos están dispuestos a hablar, los que son escasos son aquellos dispuestos a escuchar sin juzgar..."
-si se que soy hermosa... me siguen hombres, ves aquella, la chica de rosa del fondo... hasta ella no cesa de coquetearme... sabes... tu honestidad me sorprende, estoy fastidiada de los hombres que se me acercan y me dicen para abrir charla: tengo esto, tengo aquello, puedo esto, soy esto, fui a tal lado, conozco a tal, soy influyente... me vengo preguntando a que horas empezaras a fanfarronear, ahora me doy cuenta que simple y sencillamente no lo vas a hacer por ahora...
-pues te agradezco que siendo tan codiciada y asediada me permitas el placer de tu compañía-
-yo te puedo permitir a ti cualquier placer...- dijo suavemente mientras llevaba a sus labios la espuma del café y acariciaba con la otra sus dos manos que estaban entrelazadas...
Que una mujer como ella le diga eso a un hombre es para perturbarse, dar brincos de alegría, no creerlo, incluso lo más sano sería dudarlo... ¿pero quien quiere hacer averiguación acerca de porque se le está entregando un delicioso premio?... una invitación tan audaz sería tomada como inequívoco síntoma de prostitución hace un par de décadas o actualmente en ciertas regiones, es asombroso que en la actualidad esto sea de lo más ordinario en las grandes ciudades y que las chicas en muchas de las veces tomen la delantera, a mi en lo personal me gusta, siempre lo celebraré y a Dekarne seguro que le encantó...
-no quisiera echar las cosas a perder con mi imprudencia e impertinencia, más no resisto la tentación de preguntarte: ¿porqué me dices esas cosas a mí?, ¿porque yo si puedes tener a cualquiera?
Ella se quedó sin palabras, como iba a decirle que su interés inicial en él solo era material, como explicarle que era confortable su compañía, no encontraba el orden de ideas adecuado para expresarlo, su mirada se desvió hacia un lado... Una música caliente pero suave como lo es la salsa interrumpió salvadoramente la conversación, había un par de parejitas que bailaban en un espacio que no era precisamente una pista, ella tomo sus manos y lo invitó a bailar, puso cada una de ellas en sus caderas y trató de hacerlo disfrutar de todo lo mujer que sabía ser... pero se volvió a olvidar de dar placer, el la movía tan rico que terminó entregándose a disfrutar la compañía de ese hombre que la envolvía en sus brazos y la hacía sentir confortablemente protegida, estaba más excitada bailando de lo que tantas otras veces había estado desnuda haciendo el sexo con otro hombre...
-vas a llegar tarde a casa- le dijo a Dekarne...
-no importa... por ti no importa...
Ella se dejó llevar en el baile y en todo, nunca había sido conducida en esos ritmos de esa forma tan acoplada que le resultaba embriagante, lo disfrutaba más allá de lo que su seductora feminidad pudiese controlar... así mismo solo se decía "que rico, si así como baila hace el amor"...
-¡cielos!, ¡de verdad me gusta!, quiero acariciar esos  brazos desnudos..
El la besó, depositó su boca sobre sus labios que se abrieron sin mayor averiguación... ella correspondió profundamente al contacto, entonces la gente los vio bailar y besarse fogosos despertando tanto excitaciones como envidias en aquel lugar...</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/166/" style="text-decoration:none;font-weight:bold;color:#235689;">Leer más...</a></div>
    </td>
  </tr>
</table>]]></description>
	<pubDate>mié, 22 ago 2007 03:16:50 GMT</pubDate>
</item>
<item>
	<title><![CDATA[Pasaje 4s: los sufrimientos que arrastran tras de sí las amantes]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[Galloleus el Psiquiatra Mexicano]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/120/</uri>
	</author>
	<link>http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/167/</link>
	<guid>http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/167/</guid>
	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
  <tr valign="top">
    <td width="1"><a href="http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/167/"><img src="http://www.literativa.com/contenido/objetos/mini_80/120_1187763559950458.jpg" border="0" /></a></td>
    <td width="100%" style="font-family: Tahoma, Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:13px;color:#000000;">
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/167/" style="font-family: Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:20px;text-decoration:none;font-weight:normal;color:#CC0000;">Pasaje 4º: los sufrimientos que arrastran tras de sí las amantes</a></div>
    <div style="color:#999999;">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/120/">Galloleus el Psiquiatra Mexicano</a> el 22 de agosto de 2007 · Rating: <strong>9</strong> con <strong>7</strong> votos · Leído <strong>304</strong> veces</div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">Ver a un hombre maduro con una joven hermosa extasiados besándose invita a desear tener amante, sobretodo cuando los años han mermado la pasión del matrimonio, en esa situación solo se aprecian las ventajas de la relación extramarital ¡pero cuidado!, no vivimos en una sociedad como la de la antigua Esparta en la que tus amantes pueden llegar a atenderte hasta con la aprobación de tu cónyuge y en ausencia de cualquier cosa que se acerque a los celos, tener una amante en una sociedad hipócrita como en la que vives tiene sus inconvenientes... 
               Que se pase del amor al odio es del orden más común sobre todo en los novios que se casan, lo mismo puede suscitarse de forma viceversa, así también, una pasión puede tornarse en dirección contraria, por ejemplo la avaricia produce a veces la prodigalidad y la prodigalidad la avaricia, esto en palabras de Rochefoucauld. Pero es de lo más candoroso creer que lo más grave que una amante te puede hacer es armarte un escándalo con tu esposa, eso es una microcomplicación que cualquier hombre medianamente astuto puede manejar,  definitivamente no es lo peor que te puede pasar, robarte, darte hijos no planeados, destruir tu otra relación de pareja, ensuciar tu reputación, extorsionarte, exponer tu intimidad a tu comunidad, etc, todo esto puede ser de lo más desagradable, más ahora que la modernidad y la tecnología han reforzado al espionaje y ya cualquiera le hace al Sherlock Holmes con alta eficacia, ahora hasta el más pobre puede adquirir una cámara de video o fotográfica minúscula que son prácticamente imposibles de advertir, si tu amante se la mete en medio de las nalgas puede grabarte los bigotes en acción, por lo que no es raro ver conocidos desnudos y en franca cópula, mamando y lambiéndose los genitales, o en sexo anal, sadomasoquista, en videos subidos a internet o discos que venden en la esquina de tu casa por unos centavos, a veces fotografías mostrando las miserias, o las partes nada agraciadas de tu cuerpo que te esfuerzas por ocultar, pero aún así , después de haberte mencionado esa insufrible lista hay cosas mucho peores aún... que te maten a puñaladas, que te arranquen el órgano en vida, que te persiga un esposo ofendido disparándote después de haberte destrozado una pierna con el primer disparo acertado, o que lesionen a tu esposa, tus hijos y otros parientes, eso si que es de lo más doloroso, mira que no son casos raros, lo he escuchado tantas veces pero si no me crees y estás pensando que soy de lo más exagerado es cuestión de que abras el periódico de cualquier día en la nota roja... hay veces que el sufrimiento por las complicaciones del amasiato es tan fuerte, es tanta la angustia que no falta quien se arrepienta de haberse envuelto en tal torbellino de pasión, a veces hasta se te olvida lo que disfrutaste ante el dolor, pero aún a riesgo de perder la vida, muchos estarán de acuerdo con Dekarne sobre que hay amasiatos que valen cualquier apuro, en este mundo en el cual escasea el amor y la pasión, hacen que predomine el odio, el universo es un desierto donde el amor es un oasis en el que es obligado beber agua para existir y resistir cientos de kilómetros bajo el candente sol, el filo de la arena, el aire cortante, seco y la noche helada, así, cuando el amor se nos presenta con cara de mujer casada, comprometida, ajena, o soltera pero ya estás casado, es tan poco el amor que hay en el mundo, que no podemos desperdiciarlo, es entendible entonces que aunque se ahoguen algunos con el agua hasta el cuello siempre habrá quien se arriesgará por tener una amante, traiga esta consigo las complicaciones que sean, incluso, insisto, la misma muerte.
               Dekarne ya había tenido un par de experiencias de sus amasiatos previos... el no era un hombre de salidas de esas llamadas acostones o levantadas, con esto quiero decir que no solía follar con alguna chica que se le insinuara o le diera facilidades nada más porque sí, solo por amor al arte de empujar la pinga, aunque la chica esta tuviera un cúmulo de encantos; no era tampoco un hombre de aventuras, entiéndase por esto que no solía tener una relación extramatrimonial con la que tuviese relaciones sexuales de manera más estable pero sin involucramiento afectivo, o sea sin sentir un poco de emoción en su corazón, consideraba de lo más importante sentir eso que el vulgo llama indiscriminadamente amor... el era un hombre de amantes, de besos saboreados con los ojos cerrados, de tomarse de las manos, de bailes apasionados, de comer del mismo helado, el era un hombre de mujer que siendo penetrada gemía su nombre saliéndole desde dentro, de mujer que anhela ser tomada por él, de mujer que quiere pertenecerle solo por fundirse a su ser, de labios húmedos solo por sentirle cerca y recordar placeres previos recibidos, de besos prodigados incontables, de sueños compartidos en una misma almohada, de miedos comunes, de ternura recíproca, etc... Dekarne llegaba a tener una relación extramatrimonial muy rara la vez, pero cuando se presentaba esta tenía cierta estabilidad, se sentía emocionado, motivado, y aunque no siempre existiese sexo, lo que era seguro que abundaba era cariño, comprensión, química, pasión, y la invaluable emoción de estar agudamente enamorado...
               Hacía como 12 años se había enamorado de una chica: Calamaris, que lo llevó a recostarse recargado cómodamente en los mismísimos cuernos afilados de la luna, el la disfrutó en demasía, aunque en la relación hubo el nada despreciable inconveniente del predominio de la pasión y el sexo, sobre el escaso romance con ausencia casi total de preámbulos; damos por sentado el antecedente de que Dekarne con el fin de evitar conflictos solía ser franco al empezar el flirteo y decía sistemáticamente: "no es mi intención divorciarme, ni tener más hijos, deseo estar contigo porque te disfruto de tal manera que me siento enamorado de ti, por eso si tu me lo permites quisiera tener el placer de gozarme en tu compañía...", por repetir esta cantaleta había perdido múltiples oportunidades de amor con las mujeres porque a ellas les embelesan los mentirosos sin escrúpulos, pero él, por no querer defraudar con engaños a la mujer a brindársele dispuesta a casi todo como quien va al matadero con los ojos vendados, temeroso de que al llegar a la ineludible etapa de la desilusión y el desamor tras consumir el fuego a toda la leña disponible que se da en diferentes cantidades en cada relación de pareja, en la cólera femenina de la separación, de la ruptura indeseada, se volcasen las fuerzas agresivas, demoníacas y desatadas sobre él, liberando la ira de la frustración de la hembra burlada, más por no retener al macho que por habérselo introducido, una ira que siempre existe y que se exacerba al ser hallado el hombre mentiroso, es entonces cuando se observan explosiones de agresividad y definitivamente Dekarne no quería ser el blanco de ninguna hostilidad que rebasase en su momento su capacidad de contención y fuese a salpicar de excremento a sus seres amados.
                 Dekarne tenía la fantasía de que haciendo una especie de contrato explícito con la mujer a involucrarse, en la que se le decía exclusivamente la verdad y sin promesas incumplibles, se podía con la más descarada de las tranquilidades, disfrutar de ella y en la ruptura simplemente protegerse amparado en el escudo de decir: ¡pero si yo te hablé muy claro!, ¡en ningún momento te mentí!, ¿cuándo te prometí eso?, y así dejar por lo menos confundida a la hembra tanto en celo como desairada en lo que él emprendía la  graciosa huida despavorido pero si son escasas las mujeres que se prestan a un diálogo de este nivel, son menos las que te aceptan estas condiciones y la mayoría se le escurría incluso cuando ya las tenía a modo, como quien quiere agarrar agua solo con sus manos pero como solía decirme el optimista de Dekarne cuando yo reía socarronamente al escucharle este argumento: pero de que las hay, las hay si haces la analogía con el agua pues bébela rápido antes de que te quedes con las manos vacías prefiero esperar a que me caiga una mujer que se interese en mi persona  y no una desesperada en atrapar a un hombre
               Bueno, la verdad es que cuando tu haces un contrato o negociación de pareja con una mujer hay menos de un 5% de posibilidades de que esta persona respete el convenio por más claro, preciso, conciso que este sea, aunque haya sido aceptado con buen agrado y firmado con la tinta de la propia sangre; antes creía que por algún motivo cultural las mujeres latinas no solían cumplir su palabra amorosa, crecí y entonces pensé que se trataba de un asunto genético femenino, que las mujeres universalmente estarían programadas para conseguirse un hombre que se uniese firmemente con ellas, las cuidase durante la gestación, la crianza de sus hijos, y que esto estaba entonces siempre por encima de cualquier trato racional elaborado y aceptado, volví a crecer y al autoobservar mi propio género descubrí con decepción que los hombres tampoco suelen consumar sus pactos, aunque todos los machos afirman y presumen que hay un poco más de posibilidad de que si cumplan, la verdad es que siempre se han burlado de las nenas o llanamente incumplen las promesas que hacen a las mujeres, cuando hay personas interesadas en llevar de forma "leal" una relación bajo los preceptos de la comunicación directa y concreta, se topan con el grave inconveniente de la praxis en las relaciones humanas: el ser humano nunca cumple, por eso los juzgados tienen tanto trabajo. Empero una cosa es no cumplir la palabra ante alguien que te dijo la verdad y otra cosa es estar con alguien que te mintió, te engañó deliberadamente, que te vio la cara y que hace una afrenta directa, seguro que este último caso provoca que una mujer quede sumamente encabronada, defraudada, entonces puede pasar a ejecutar todo lo que enumeré negativo al empezar el presente capítulo. Si eres así de ojete (término mexicano 100% que se deriva del campo semántico de ojo cuya acepción guarda relación con el egoísmo extremo del sujeto al que se le atribuye el calificativo),  te recomiendo que vuelvas a leer la lista de complicaciones  completa.
             Pero en el caso de Calamaris, ella inicialmente si aceptó el contrato implícito y explícito de ser amante de Dekarne, amarlo generosamente y disfrutarse el uno al otro (¡que bonito es el amor desinteresado!, ¿no os parece?), posteriormente llegó un momento en el que ella lo codició para sí (se engolosinó, envergó, encaprichó, enamoró perdidamente), lo quería absorber por completo, ya no toleraba ni la idea de estarlo compartiendo con Ángela, le cruzaban imágenes en su cabeza en las cuales veía a los dos derrochándose caricias e innovando para renovar su amor, tiritaba de coraje, entonces pasó por alto la advertencia de que no abría divorcio y que no se casaría Dekarne con ella, sus brazos y muslos fueron como tentáculos que atrapaban hacia sí a lo que ella presumía como su hombre, invadía sus espacios, iba a sus áreas de trabajo, se esforzaba en que todos se dieran cuenta de que ella era su amor, dejaba sendas marcas en su cuerpo más que maquillaje en sus camisas: mordidas, arañazos, equimosis por succión.... todo lo que hacía estaba enfocado a que todo mundo se enterase de una vez por todas quien era el dueño de ese varón... Con tal asfixia y constricción el amor se fue evaporando rápidamente, el ratón (Dekarne) ya no quería queso, aspiraba a salir de la ratonera pero era perseguido y exprimido del falo para que no sobrase gota de semen y se quedara en abstinencia Ángela, al menos esa era la pretensión de Calamaris pero cosa paradójica, entre más sexo se le exigía a Dekarne, su cuerpo más hormonas tenía circulando como cualquier cuerpo de cualquier hombre bien alimentado al que se le incrementan las exigencias, las glándulas prostáticas y el epidídimo eran una fábrica que trabajaba de día y de noche a marchas forzadas pero en un potro notablemente nutrido como semental, se programaba un ciclo vicioso de sexo en el que se iban incrementando las jornadas de sexo y siempre alcanzaba para la hermosa Ángela una ración suficiente de amor y carne ante la ira y desencanto de Calamaris, porque todavía se calentaba Dekarne con el cuerpo sabroso de su esposa. Quizá es útil para algunos incrédulos que os explique la excitación que despierta el estar vertido satisfaciendo a una hembra y en escasos minutos estar en la otra, contrastando texturas, colores, sonidos, movimientos, tejidos, carnes, mucosas...
             Calamaris perdió por completo el control (moraleja: aunque hagas las cosas con un procedimiento meticuloso siempre hay el riesgo de complicaciones), estaba irreconocible según Dekarne, se preguntaba: ¿dónde está la mujer con la que negocié el contrato?, de ángel se convirtió en el mismísimo Satán, la hostilidad le salió de no se donde por donde tu ya sabes, como la mujer que se convierte en una loba ante la luna llena de París, fue como aquella mujer hermosa que luego de seducir a la víctima se transforma en vampireza para chuparle la sangre precisamente cuando le está besando el cuello; Calamaris se apegó a la idea de que estaba enamorada e iba a luchar por obtener su amor a toda costa (le importó un pepino, un soberano cacahuate eso de que "si amas a algo déjalo libre, si regresa es tuyo y si no nunca lo fue", ella dijo: ¡es mío o de nadie!, ¡por las buenas o las malas!, ¡va a ser exclusivamente mío a huevo!, ¡mi fin es el amor y justifica cualquier medio!), fue a buscar directamente a Ángela, averiguó dirección, teléfono, hizo cosas incontables como llamarle a su domicilio, invitarla a tomar una tacita de café para juzgar a su macho en común, ser de lo más explícita en cuanto a los encuentros sexuales y las citas, Ángela no tuvo en ningún momento la intención de entrevistarse con ella, tomó un papel de esposa recatada y ofendida (cosa que ella era sin discusión), de madre de familia, se comportó con dignidad, estaba destrozada, quizá herida para siempre y sin posibilidad de curarse jamás (a una mujer que se entera por cualquier medio de la infidelidad del esposo, y la verifica, no se le va a olvidar esto nunca, ni haciendo la lobotomía, ni recurriendo a la hipnosis, ni muriendo y volviendo a nacer, es muy triste pero cierto), con presteza solicitó el divorcio a Dekarne sin verdaderamente quererlo puesto que ella adoraba entregarse a ese hombre a quien había elegido como el padre de sus hijos, a quien le había entregado lo mejor de sí, a quien había sacrificado la santidad de sus carnes y por quien había conocido los placeres terrenales que solo las esposas suertudas y satisfechas pueden proclamar haber vivido en su primer matrimonio (muy escasas por cierto), Dekarne quería que se lo tragara la tierra, lo volviese a vomitar y como anaconda de película de mala categoría volviese a tragárselo incontables veces, se fustigaba, se autolaceraba, se reprochaba así mismo y ni él mismo se perdonaba, no tanto la infidelidad sino la pendejés (pendejés: denomínese así al estado hipoproséxico transitorio y/o permanente que abate las capacidades conocidas como funciones mentales de integración superior) de haber sido descubierto en la parte que a él le correspondía (si es que se pueden en este caso fraccionar las culpas), porque su principio de lujuria que rezaba "solo tiene derecho a ser infiel aquel que logra serlo con la misma discreción que tiene el silencio que existe cuando no pasa nada" había quedado pulverizado, claro que respecto a la discreción debo deciros que la mas efectiva es aquella en la que no se entera nadie pero siempre será bien ponderada aquella en la que se enteran algunos menos la pareja engañada... 
              Dekarne se esforzó por reconquistar  a Ángela, hizo a un lado a Calamaris, cosa que resultó bastante difícil porque ella lo perseguía obstinadamente, en uno de esos días Dekarne vio la película "durmiendo con el enemigo" y hasta pesadillas sufrió por largos meses porque su vivencia era similar. Calamaris como fantasma detective se le aparecía hasta en el baño, no se diga en las juntas de trabajo ante el desagrado y sorpresa de la directiva, o en las avenidas a mitad del tráfico, incluso cuando se dirigía a la escuela a recoger a sus niños.... estaba tan abrumado que se habló sinceramente, le prometió a Ángela y así mismo que no reincidiría, que no volvería a tener una amante y lo intentó con todas sus fuerzas, pavoroso de volver a caer en estos tormentos, para su fortuna el noble y buen corazón de Ángela le perdonó (cosa muy distinta al olvido porque de vez en cuando aunque ella no quisiese le venía a la memoria la traición, cuando lo veía en silencio con la mirada en ningún lado, entonces no podía evitar sentir dolor ante la sospecha celotípica de que él estaba pensando en aquella o en otra mujer aunque él solo estuviese papando moscas), pasaron largos años, poco a poco las cosas tendieron a acercarse al estado previo a la infidelidad descubierta, alcanzaron gran nivel de funcionalidad pero no volvieron a ser los mismos, quizá porque no recupera la confianza una esposa engañada, y un marido engañado mucho menos ... 
              Desde aquellas fechas Dekarne se había vuelto un hombre temporalmente fiel (porque la fidelidad como todas las virtudes se refiere a una cualidad desplegada a largo plazo, empieza por resistir la tentación  en cosa de un momento, se alimenta con el paso de los días, con esfuerzo llegan los meses y milagrosamente los años, pero deja de llamarse así en un instante, y por un resbalón recibes el calificativo de infiel para el resto de tu vida, nadie te va a elogiar por ser fiel 15 años, y te van a crucificar o lapidar por ser infiel un momento), y vaya que continuamente se le presentaban oportunidades que otros no hubieran desaprovechado por ningún motivo, pero el las rechazó todas, una y otra vez, iba de la casa al trabajo y del trabajo a la casa sin levantar la vista, se esmeraba en brindar mil atenciones, caricias y masajes a diario a su mujer, no le costaba trabajo porque sentía amor por ella, porque ella era la mujer de su agrado, porque realmente le encantaba o si eres un pragmático te convencerá que te diga que simplemente no se aburría de cojérsela porque su vieja estaba de lo más buena y era extremadamente hermosa... pero Dekarne hacía méritos extras, jugaba con los niños y era el padre perfecto con ellos, besaba las manos de Ángela como el lobo domesticado de Francisco de Asís lamía las manos de los pobladores humildemente, solo a ella le hacía el amor, y bien que lo disfrutaba, intensa, plenamente, aunque claro, de una u otra manera se trataba de los mismos gemidos, el mismo sabor de piel, la misma incontenible belleza, el mismo ritmo en los movimientos, y aún así, casi lograba ser un hombre fiel... casi... hasta su encuentro con Carol... y ahora se encontraba frente a esa joven bailando y besándola, se dio cuenta que el volcán de su cuerpo que había estado apacible ahora despertaba y le quemaba por dentro, era una caldera a punto de hacer erupción, dentro de las entrañas y profundidades de una nueva hermosa chica corriese los riesgos que corriese...</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/167/" style="text-decoration:none;font-weight:bold;color:#235689;">Leer más...</a></div>
    </td>
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	<pubDate>mié, 22 ago 2007 03:19:19 GMT</pubDate>
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	<title><![CDATA[Pasaje 5s: la diferencia entre el amor y la pasión]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[Galloleus el Psiquiatra Mexicano]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/120/</uri>
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	<link>http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/174/</link>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
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    <td width="1"><a href="http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/174/"><img src="http://www.literativa.com/contenido/objetos/mini_80/120_1188116411199557.jpg" border="0" /></a></td>
    <td width="100%" style="font-family: Tahoma, Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:13px;color:#000000;">
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/174/" style="font-family: Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:20px;text-decoration:none;font-weight:normal;color:#CC0000;">Pasaje 5º: la diferencia entre el amor y la pasión</a></div>
    <div style="color:#999999;">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/120/">Galloleus el Psiquiatra Mexicano</a> el 24 de agosto de 2007 · Rating: <strong>9</strong> con <strong>8</strong> votos · Leído <strong>308</strong> veces</div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">Casi todo mundo sabe las diferencias entre amar y querer, pero cuantos se han puesto a discutir lo que distingue el amor de la pasión, o el querer de la pasión, de esto casi nadie sabe, hace falta vivir con los ojos bien abiertos como Dekarne, sintiendo electricidad recorriendo en descargas tu cuerpo convulsivo para saberlo, pero como casi todo el mundo vive dormido durante su paso por los días de su vida y mueren sin conocer los intensos sabores de la pasión, son escasos los que llegan a ver los colores del arcoiris del multiorgasmo y para las mayorías es casi una leyenda social contemporánea solo encapsulada en las películas pornográficas... Se puede sentir pasión por quien se ama, pero también se puede sentir pasión por quien se quiere, incluso se puede sentir pasión por quien se odia la pasión por la intensidad del sentimiento suele ser más fugaz que el querer, es muy breve comparada con la permanencia del amor, porque la pasión es un aceleramiento que gasta gran cantidad de combustible aunque se llega más lejos en menor cantidad de tiempo haciéndote sentir su exclusivo vértigo de la velocidad. 
               La odre o botella del querer solo administra vino a cuenta gotas y por más dulce que te parezca al principio su sabor al final es incomparablemente amargo.... la odre o botella del amor te vierte un vino predominantemente amargo, que a veces te resulta difícil seguir tomando y quisieras pasar de esa copa pero ya que te lo has bebido suele dejar un sabor dulce, tenue, agradable, que te reconforta pero debido a la amargura del sabor inicial casi nadie toma jamás por completo la copa del amor y el amor es conocido solo de oídas o exclusivamente en su fase inicial de enamoramiento agudo. Pero la pasión es una odre o botella de vino que se toma directo del envase, y que si la viertes en una copa la llena a borbollones y se desborda, dejando un sabor inolvidable en tus labios, tu paladar se hace tan adicto al primer sorbo que quieres volver a sentir otra vez pero que cuando menos piensas se ha terminado y es difícil volver a conseguirle, no puedes mandar a pedir unas cajas de ese vino del año tal de añejamiento, porque simplemente se acabó y ya no hay más... Uno de los problemas que suele suceder es que la gente al tomar el primer sorbo de estos vinos, de inmediato tiende a formar una idea general al respecto de ellos, pasando por alto que es la percepción inicial, que es de lo más imprecisa, por precipitados, por impulsivos, por precoces, por impacientes... Empero Dekarne, ya conocía el sabor de estas botellas, las había degustado una por una lentamente y había llorado ante la experiencia...
               Pero ahí estaban Carol y Dekarne, en esa comunicación hipnótica que tienen los apasionados... Sin muchas palabras, sin contrato ni convenio alguno, en un mutuo acuerdo y con el silencio roto solo por besos ardientes, besos fogosos en labios que no pueden separarse, porque los apasionados tienen distinta temperatura corporal calcinando lo que tocan, son un concierto incesante de sensaciones por primera vez sentidas, cuerpos temblorosos de jadeos entrecortados, días en la oscuridad y noches luminosas, ráfaga de viento huracanado que te arranca a jirones la ropa que abriga tu entraña, pareja de gatos que se toman violentamente bajo la luz de la luna al borde de un tejado en riesgo de caer, son un coctel de dolor y placer que te arrastra sin control dejando el cuerpo lacerado con el látigo que deja cicatrices imborrables, es pócima mágica que embriaga sin dejar rastro de cordura 
               Dekarne y Carol arribaron a un Hotel cercano, porque los hoteles son el templo donde hacen sus oraciones los amantes, donde su espíritu se libera y se funde con el otro en un fin común, la urgencia de devorarse y compenetrarse hay parejas que llegan a los hoteles solo a cumplir el cometido rutinario de tomarse, y esto no debe confundirse con la pasión desesperada, donde es evidente que apremia encontrar un lugar íntimo para estar a solas lo antes posible porque si no acabarán por entregarse en un lugar público como quien tiene la necesidad de evacuar la vejiga y no encontró más baño que el rincón oscuro de un callejón, es por eso que la entrenada chica que estaba en la administración del parador, experta en detectar caras encendidas como semáforos mojados de sudor, no les importunó ni con los requerimientos mínimos, les miró con envidia, con la aspereza que mira la sociedad cada vez que ve unos apasionados y quiere apagarlos a cubetadas de agua fría, lapidándoles, crucificándoles, quemándoles en hogueras con leña verde del frondoso árbol de frustración, porque la mojigata sociedad no tolera los placeres ajenos o porque los amantes son un gran peligro que desestabiliza la sociedad, que los hace desear a todos estar desquiciadamente enardecidos Dekarne depositó un billete que cubría con creces el costo como para no perder tiempo en aclarar nada, tomó las llaves, miró el número de la habitación y presto se dirigió a ella con Carol del brazo, una pareja que salía ya tan satisfecha como recién acicalada tras el baño, pero con cara avergonzada por alguna culpa voraz e indecible, caminó apresurada tratando de ocultar sus facciones mirando hacia el lado opuesto como delincuentes que quieren despistar, con unas enormes gafas oscuras, luego se perdieron en el garaje del lugar para arrancar furtivamente como lo hacen los asaltantes de un banco tras consumar el atraco y que quieren alejarse lo más pronto posible del sitio del doloso crimen sin nombre...
              Cuando la sangre cuece por dentro, y las hormonas alcanzan niveles altos duchando todos los órganos desde las posaderas hasta el cerebro, desde las uñas de las manos a las uñas de los pies, entonces se apodera de la voluntad del ser o simplemente se anula por completo la capacidad de decidir, es cuando hormona mata neurona, y si no la mata la ataranta, el ser acalorado se regresa a etapas primitivas de la evolución libertando al animal, a la bestia más salvaje y auténtica (porque hay varias bestias) que habita en las profundidades de nuestros tejidos, esa que nunca sale porque la que siempre está afuera es la de la honorable y respetuosa estupidez convencional, o aún otra: el monstruo de afiladas uñas y largos colmillos mejor conocido como la agresividad, pero cuando escapa la barbarie en forma de pasión afloran caricias más intensas de lo usual, es por eso que las fricciones entre la pareja los hicieron jadear aún antes de consumarse la unión, mientras ascendían acariciándose en el elevador, ambos estaban empapados de los lubricantes y aromas biológicos que con toda naturalidad expele el cuerpo para facilitar el contacto,  esos que se tratan de ocultar con perfumes aunque paradójicamente vienen disfrazados en estos mismos, pero el aroma genuino de la piel imperaba, estaba en el aire ese olor a pescado y almizcle, Carol no entendía porque estaba tan húmeda, estaba inquieta con sus bragas prácticamente mojadas, ¿porque tenía tanta necesidad de tener a ese hombre dentro de sí?, ya no podía ni quería esperar más para gozarlo sin medida, no soportaría la tensión de más segundos, estaba desatada su verdadera hembra, esa que ni ella misma había conocido, si el hubiese intentado desnudarla y tomarla en público, filmarla si tu quieres, a ella ya no le hubiese importado porque lo quería todo con él, porque cuando una mujer quiere con determinado varón y está en esas circunstancias, entonces se le mueve y se le pone como a su hombre se le antoje, quiera y mande... 
Alguna vez vi a adolescentes amarse mientras iba de cacería al bosque, no sabían ni como quitarse la ropa y se desnudaron torpemente, como los urgidos que no pueden esperar a desabotonar y brincan como conejos despavoridos los botones al tirar de la blusa Carol y Dekarne me recordaron a aquellos porque eran como si ambos fuesen efebos que por vez primera se han introducido a estas prácticas o como esos amantes que separados tras un largo ayuno de las mieles de Eros, hoy se reúnen para vertir sus fragancias afrodisíacas en sus cuerpos para bebérselas de la piel mutuamente hasta dejar enrojecido e hinchado de tanta fruición...
               El no la desvistió como cuando acaricias a una rosa y le quitas unas gotas de rocío sin forzar ningún pétalo, ni como cuando sola cae la nieve acumulada en el techo y deja ver la luz de las ventanas, sino que la tomó a sacudidas como cuando estremeces la rama de un árbol y cae la fruta madura de súbito al suelo, la montó con autoridad sujetando con firmeza las riendas, forzándola a correr hasta desbocarse, estaba fascinado con la densidad de sus protuberancias, su mano subía y bajaba por los senderos con la fuerza para someter y trasformar la pendiente y los horizontes, recorría los valles, se volvía a los volcanes y enviaba los mensajes del hallazgo de geografía perfecta, para volver a hundirse como un delfín que parte al filo en dos el agua aún entre las suaves olas, desaparecía en sus pequeñas trincheras como soldado raso heroicamente herido, posteriormente, renovado como un guerrero despiadado que emerge para sorprender al enemigo saltaba al campo de batalla en una lucha sin fin ni tregua. En medio de tan intensos estímulos Carol olvidó que quería obtener cosa material de ese hombre para únicamente necesitar tenerlo a él...
Así pasó el tiempo hasta que la oscuridad del cielo no pudo resistir los flechazos de luz. Si ambos llegaron a un primer éxtasis inolvidable, con tanto estímulo la memoria flaquea, sobretodo cuando se hace tanto, tantas veces en una sola noche, que cuando ella se estremecía y el no solo la sentía sobre la piel, sino también en la vibración de sus hermosos muslos melocotones, que si también la apreció por un tremor interno, que si la hizo gemir a gritos, que si lloraron al mismo tiempo, ella por los ojos y por lo suyo, el por su fuente amartillada, ella por donde se inflamaba el caso es que esa noche fue la madre te todos sus goces, y muy, pero muy lentamente se fueron apaciguando sus salvajes bestias las cuales no estaban dispuestas a volver a vivir apresadas bajo las rejas que el superego o el espíritu imponen a la carne 
               Los verdaderos amantes apasionados son aquellos que logran producirse para ambos el evento de la vida, o sea, son capaces de reproducirlo una y otra vez, por eso no se quieren separar el uno del otro, y sufren en las ausencias, melancolías severas que más parecen síndromes de abstinencia que amores lejanos, tienen urgencias el uno del otro, ocurre que en una sola noche se dan más que lo que se dan otras parejas en toda su vida, y no es posible llamar besos a como se devoran los labios, ¿que no se dieron estos amantes?, si sus bocas iban y venían deslizándose como si la lengua fuera una guía enfrascada en llevarlos a los montes del Líbano, a las junglas del trópico, a los cenotes profundos donde los mayas arrojaron ofrendas y tesoros, músculo con mucosa que luego tornaba a la planicie y daban vuelta al mundo para volver al frenesí del recorrido, creo que es como los amantes logran rememorar los territorios, así, caminándolos a pasos de caricias, el beso se repite una vez más ante la duda de que el viento hubiese trocado las formas de la arena del desierto o como un bebé que quiere seguir succionando la leche que le alimenta y extiende sus manitas buscando los senos turgentes... no sabría decirte en donde se  entretuvieron más, si en la nevada cumbre del volcán o en los lagos profundos... solo en uniones como éstas se puede afirmar que de los dos se hizo un solo ser, por eso digo que si Carol guardaba en algún lugar de sí otros pensamientos, otras preocupaciones, recuerdos de aquellos hombres que habían atracado antes en su puerto, bastaron unas nalgadas estrepitosas en pleno delirio para llegar al éxtasis no vivido previamente, mientras el glande embrutecido magullaba el mullido cojín en que se había convertido su anillo cervical para que ella solo se dedicara a abrir los ojos, y abrirlo todo solo al presente, al aquí, al ahora, para que sus ojos viesen todos los colores del universo aún estando cerrados y observasen luminosos colores floridos estando muy abiertos... al momento en el que sus gemidos eran cantos guturales melodiosos para Dekarne cuyas pupilas dilatadas tragaban las imágenes de la mujer de ensueño, del labio carnoso, de la piel firme y rosa, a la hembra de glúteos dispuestos por la gracia de la abundancia, de la cintura estrecha por la mesura de los apetitos, el vientre plano de la parra que aún no da las uvas del fruto de su entraña, la princesa de las manos inquietas, traviesas...
y quedaron tendidos uno junto al otro, entrelazados como la voz del coro de unos ángeles mesosopranos y barítonos, olía a jazmín y a pino, a besos vivos, a sueño despierto, el cuerpo de los dos aún unido por la carne era un hermafrodita.
Carol sentía una profunda emoción por Dekarne y no se lo explicaba, pero el amor no nace por generación espontánea, era algo diferente al amor, era parecido al querer, pero era un querer en demasía, esa necesidad de él, de ser cogida pero por ese hombre y no otro, ese impulso por seguir poseída, unida, esa fuerte e incipiente dependencia al cuerpo del otro, eso que es más que un arrebato no podía ser otra cosa que la pasión, es el antojo desorbitante, porque ella, independientemente de que sabía casi nada de él, en ese momento lo quería saber todo, no alejarse nunca más en toda su vida y lo quería todo, absolutamente todo de él por cualquier medio

Pero como dije previamente, no hay sueño por delicioso que sea del que uno no se despierte, si el querer es eterno y el amor prolongado, la pasión es fugaz, como la existencia del Homo Sapiens ante la eternidad del universo, como una chispa en la penumbra, como el paso de un cometa o la caída de una gota de agua de la lluvia... es por eso que la intención de extender el orgasmo es universal, todos quieren estar en el orgasmo eterno y algunos lo llaman paraíso,  como no lo consiguen es la causa por la que tienen tanto éxito las drogas y hay tantos adictos, por eso, porque se quiere perpetuar el éxtasis y nadie se resigna a entender que la pasión es un momento nada más, perpetuar la pasión es como pretender quedarte en el orgasmo, como dar un salto y querer quedar en el aire suspendido, flotando como anulando la fuerza de gravedad... ¿quien no quisiera prolongar el orgasmo hasta la muerte misma?, como esos amantes que mueren infartados y el dolor de la angina se anestesia en el placer del orgasmo y se dejan ir en el éxtasis pero se van para siempre...</div>
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    </td>
  </tr>
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	<pubDate>vie, 24 ago 2007 18:44:50 GMT</pubDate>
</item>
<item>
	<title><![CDATA[Pasaje 6s: las bendiciones de la pasión]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[Galloleus el Psiquiatra Mexicano]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/120/</uri>
	</author>
	<link>http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/232/</link>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
  <tr valign="top">
    <td width="1"><a href="http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/232/"><img src="http://www.literativa.com/contenido/objetos/mini_80/120_1194553180397238.jpg" border="0" /></a></td>
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    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/232/" style="font-family: Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:20px;text-decoration:none;font-weight:normal;color:#CC0000;">Pasaje 6º: las bendiciones de la pasión</a></div>
    <div style="color:#999999;">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/120/">Galloleus el Psiquiatra Mexicano</a> el 11 de septiembre de 2007 · Rating: <strong>10</strong> con <strong>3</strong> votos · Leído <strong>223</strong> veces</div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">Es en la pasión donde el ser humano es pleno porque vive los más intensos y florecientes momentos de su vida, todo lo demás solo es un río que sigue su cauce para completar su ciclo y morir... 
Dekarne no volvió a jugar con sus amigos en el fin de semana, ni el siguiente, ni en mucho tiempo... tenía cosas más importantes que hacer, procuraba terminar su trabajo en un santiamén para poder dedicarle cada segundo disponible a Carol, sus compañeros de juego estaban incómodos porque ahora tenían que jugar entre ellos tres, ya no se podía formar la pareja contraria y para colmo a cada momento se acordaban de él porque hasta se tenían que tragar las fichas de Dekarne cuando pasaban por no tener el número en turno... Como los amigos de Dekarne hay millones de seres en la vida que solo son avientafichas, que hacen como que trabajan, que hacen como que aman, que hacen como que tienen fe, que son solo un simulacro de vida, pero en realidad solo son sepulcros blanqueados, como el público de un teatro que se limita solo a ver la función, el accionar de otros es verdad que debemos ser tolerantes y pacientes ante estos momentos rutinarios porque son los que llenan los espacios de vida en cualquier ser, pero que sobreabundan sobretodo de las personas que tienen espíritu de pobre imaginación y creatividad, además los lapsos aburridos son inevitables, tarde que temprano en la existencia estarás en medio de uno de estos episodios y tener escasa tolerancia a estos vuelven al cuerpo vulnerable a las adicciones, depresiones, y a los riesgos innecesarios, pero hay alternativas como el baile, el canto, la creación musical, literaria, la pintura, escultura, artesanías, la natación, el deporte en general, los paseos, la socialización, la conversación, la lectura, y por supuesto, la madre de todas las curas contra la monotonía y la falta de amor a la vida: la pasión...
En los enamoramientos agudos e intensos siempre sufren abandono los amigos, pero las verdaderas amistades son tablas de salvación para los que sufren la enfermedad llamada enamoramiento, donde se pierde objetividad al apreciar a la pareja a expensas de la idealización, donde se disminuye el juicio (cuando no se pierde por completo) como cuando se hacen promesas de amor eterno (mejor como Napoleón Bonaparte: la mejor forma de no faltar a tu palabra es no dándola), por eso digo: la mejor forma de enterarse si alguien está enamorado es verificando si se comporta o no como un idiota... 
Los que rodean a los enamorados por lo general reaccionan de dos formas, los primeros con un rechazo total y una crítica destructiva generada por la envidia sobre el estado delirante y no tanto porque se desee la pareja del enamorado, hay un segundo sector de sociedad que es menos infeliz y que busca el contacto de los enamorados porque armonizan con su deseo de vitalidad y de enamoramiento. Dentro de los del primer grupo se suelen ver actos de inquisición contra el enamorado, es la clásica persona que ve perros cogiendo y saca un balde de agua helada o hirviendo y se los arroja con furia cuando ve pegados a los animalitos que luchan por persistir, pero que en su inocente acto lastiman los del frustrado que inconsciente o conscientemente se dice así mismo ¿porqué ellos cojen y yo no?, "ahí les va el agua hirviendo para que no cuenten el dinero delante de los pobres y no hagan sus cochinadas delante de mí... 
Los amigos de Dekarne (que si lo eran de verdad) de vez en cuando comentaban cosas favorables como Morbosín: "lo que ha de estar gozando el ingrato en este momento y no como nosotros aquí perdiendo el tiempo", "esa chamaca esta mas buena que una estrella porno"; claro también salían a flote comentarios adversos: "como es posible que por unas nalgas abandone a sus amigos, ¡unos palos y ya!, que venga a jugar con los cuates, ¿qué es eso de encularse?", "se va a morir infartado, no creo que le aguante el ritmo a esa chica", "una cosa es mojar la brochita y otra ponerse a pintar la capilla Sixtina"; otras cosas no las decían pero las pensaban: "ya vi a la tal Carol, está buenísima que envidia le tengo a ese cabrón, como no fui bonito para que las viejas se fijasen en mi", "esa preciosidad es más pequeña ¡que mi hija!"...

Patricio, el padre de Carol, porque una mujer hermosa también tiene padres, marido, novios, hermanos y muchos que quieren follarla, ahí está la suegra, y hermanas que a veces están igual o más hermosas que la chica en cuestión. Empiezo otra vez, vale!, Patricio, el padre de Carol por su parte nunca había sido un padre celoso, orgulloso de la belleza de su hija alguna vez respondió a un vecino cuando este en son de burla le dijo que un muchacho besaba a la muchacha y la manoseaba en un parque cercano: "para eso está mi hija, es un estuche para caballero y es tan hermosa que bien merece elegir libremente con quien se va a acostar, sea este quien sea", yo que lo conozco afirmo que si sintió celos pero lo disimulaba muy bien, su niña, la muñequita de sus ojos, ese angelito que le besaba la mejilla se había convertido en una hermosa mujer codiciada hasta por el cura de la parroquia del vecindario que era muy conocido por su práctica del onanismo y paidofilia. Pero un padre debería preocuparse exclusivamente en la felicidad y alegría de su hija,  no perder el tiempo investigando si está es una puta que le mancha el apellido y lo desprestigia ante sus amigos por libidinosa o por levantárselos a todos. Lo cierto es que los hombres que andaban con su hija siempre le parecían muy poca cosa para ella pero era de lo más respetuoso con las elecciones de ella, por lo que callaba sus críticas y observaciones, era como yo, solo vertía su opinión si le insistían demasiado o le pagaban la consulta. Últimamente Patricio estaba tenso, en estos días había estado con su hija y ella evitó hablar de su actual pareja, conducta contraria a la usual practicada por ella que solía contarle todo como a un confidente. Evitó preguntarle, la vio tan radiante y llena de vida que solo suspiró asimilando la emoción que embargaba a su hija, en sus adentros le deseó lo mejor, supo de inmediato al verle que ella estaba mas enamorada que nunca. La adoraba tanto que mirarla contenta era suficiente para que el mismo estuviese tranquilo, claro que sabía que siempre que se ama, siempre que se tiene pasión y hay disfrute, tarde que temprano surge el dolor, ya por la indigestión secundaria a la gula de pasión, o el sufrimiento por la pérdida del objeto previamente disfrutado y esto era sin más: inevitable (este debería ser el pensamiento de todos los padres hasta de mí que también lo soy y tengo a una pequeña a la que amo).

Pero vamos con Dekarne, él recibía los beneficios de la pasión, estaba más alegre que nunca, dormía pocas horas y eran suficientes porque la energía era con él, la alegría era con él, la vitalidad y la sensibilidad eran con él, etc... hasta de las viejas palmeras percibía la sinfonía de viento al rozar sus hojas, la lluvia o el sol le producían euforia, sonreía hasta a los extraños, cierta vez hasta pudo correr por largo tiempo sin cansarse como un maniaco, tenía más vigor que nunca, estaba rejuveneciendo, a sus propias compañeras de trabajo se les antojaba más y no sabían exactamente porqué, voy aun más lejos: ¡a la misma Ángela le resultaba más atractivo y deseable, le excitaba verle llegar sin imaginarse que en sus labios traía el sabor de la otra!... lo notaban a todas luces diferente, tenía lo más atractivo que puede tener un ser bajo los rayos de nuestro astro rey: expresión de vitalidad genuina, dicen que besar y tener buenos orgasmos prolongan la vida, esto es de lo más verídico pero eso es lo de menos, lo mas notable es que si mejoran la calidad de la vida y mucho como en este caso... bajo cualquier pretexto abandonaba el área de su trabajo y corría a refugiarse en los brazos de su joven apasionada amante, se le escuchaba cantar, estaba optimista, había disminuido de súbito por lo menos un lustro, empezó a vestirse como chamaco de 30, su cuerpo perdió la grasa abdominal acumulada, hasta se atrevía a ir al gimnasio, se interesó por la nueva música y la encontró estimulante (la que oía Carol), su mente tenía mas lucidez de lo habitual y la pescaba a la primera, su trabajo lo desempeñaba con mayor eficacia, cuidaba su aliño, su peinado, comía dietas más nutritivas y balanceadas y se lavaba los dientes 5 veces al día por aquello de  besar...
Carol que se había olvidado por completo de su plan hipócrita de manipular y engañar a Dekarne estaba enamorada, y las mujeres enamoradas siempre quieren complacer a su hombre, por eso se comportaba como si fuese una mujer mayor a su edad real, empezó a subir un poco de peso sin hacer menoscabo alguno de su atractivo, quizá porque consumía algunos alimentos que no acostumbraba antes, se interesó por las cosas que hacía Dekarne, empezó a leer filosofía, abordó música de épocas pasadas, se esforzaba por pasar por toda una dama y lo lograba con alto decoro... Me llamaba la atención que Carol evitaba al máximo pensar en Ángela y los hijos de Dekarne, ella prefería disfrutar a su hombre cuando este lo era en carne y alma, su piel se sonrojaba con sus besos, había dejado de fumar marihuana, disminuyó sus consumos de alcohol, bailaban no solo en los salones exprofeso sino hasta en su sala y en su recámara, yacían el uno junto al otro acariciándose suavemente hasta que reaparecía la enjundia por poseerse trabando sus cuerpos más allá de agotamiento... poco a poco las frases fueron emergiendo entre ellos al tomarse, el silencio apasionado inicial que solo se rompía con gemidos empezó a contener todo tipo de expresiones, al principio las preguntas producto de la indagación de las percepciones: "¿te gusta así o quieres que te lo haga de esta u otra manera?", para luego dejar paso a afirmaciones y reafirmaciones de lo que sentían el uno por el otro, elogios sobre lo que les agradaba de sus carnes y movimientos, hasta que con fuerza golpearon las frases que solo se dicen los que se pertenecen y toman con pasión, o quienes quieren expresar lo que no se podría decir jamás en público, eso que te callas aunque deseas decirlo, o que casi nunca escuchas aunque te mueres porque te lo digan mientras llegan al interior de tu alma...</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/232/" style="text-decoration:none;font-weight:bold;color:#235689;">Leer más...</a></div>
    </td>
  </tr>
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	<pubDate>mar, 11 sep 2007 21:31:04 GMT</pubDate>
</item>
<item>
	<title><![CDATA[Pasaje 7s: tiempo de pasión]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[Galloleus el Psiquiatra Mexicano]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/120/</uri>
	</author>
	<link>http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/236/</link>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
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    <td width="1"><a href="http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/236/"><img src="http://www.literativa.com/contenido/objetos/mini_80/120_1194550604921025.jpg" border="0" /></a></td>
    <td width="100%" style="font-family: Tahoma, Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:13px;color:#000000;">
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/53/pasajes/236/" style="font-family: Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:20px;text-decoration:none;font-weight:normal;color:#CC0000;">Pasaje 7º: tiempo de pasión</a></div>
    <div style="color:#999999;">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/120/">Galloleus el Psiquiatra Mexicano</a> el 17 de septiembre de 2007 · Rating: <strong>10</strong> con <strong>4</strong> votos · Leído <strong>262</strong> veces</div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">En Eclesiastés hay un versículo que reza que para todo hay tiempo... declaro a gritos mis bendiciones porque hay tiempo para la pasión... de cierto os digo que mi tío sembraba sandías y en el otoño abonaba la tierra, a fines del invierno sembraba las semillas en unas bolsitas negras con tierra, las trasplantaba en forma de diminutas plantitas en la primavera, entonces era el tiempo de cuidar la mata y rociar insecticidas, y para eso del 20 de junio se podían cosechar las primeras sandías dulces, un par de semanas las mejores... de niño alguna vez fui a la huerta y traté de engullirme solo una enorme sandía sin cortarla, le hice mi primera cirugía mediante una incisión triangular con un diminuto cuchillo, con una cuchara extraje el fruto el cual era exquisito, me apasioné por poseer para mi sólo aquella médula de abundante néctar, como era tanta pulpa como esa deliciosa carne roja que tenía la bella Carol, no se le podía comer toda de una sola vez... solo una fracción, la tapé con el triángulo de cáscara para regresar al día siguiente y seguir comiendo de dentro de ella... para el cuarto día estaba descompuesta... mi Tío que me observaba triste ante el fruto putrefacto me dijo: "todo tiene su tiempo... debiste decir que la habías abierto y compartirla"... Pero, ¿cuál es el tiempo para la pasión?, la pasión de Cristo fue a los 33 años de edad, ¿hay acaso niños o ancianos apasionados?... ¡sí que los hay!, pasiones diferentes quizá, pero seguro que las hay... ahora estoy convencido de que el momento idóneo para la pasión es cualquier día de tu vida que la suerte y tu esfuerzo así te lo permitan, ahora mismo deberías de ser un apasionado...
Una tarde que llegó Dekarne al departamento que rentaba para vivir su tiempo con su amante, la encontró ataviada solo de pulseras y collares... ella le lanzó una mirada enigmática, excitada, con unas pupilas dilatadas, profundas como quien puede verlo todo atravezando la ropa y la piel, con una mirada de quien contempla el alma y la conciencia, como de quien está embriagado de deseo y que no quiere escarceos ni caricias preparatorias sino la dureza inmediata del amor... solo había dos pedazos de tela en la imagen misteriosa y acalorada que le brindaba, uno en forma de rodete color marrón con bordes negros que era una especie de indumentaria para su cabello, y un pedazo de tela color carne semitrasparente que le cubría de dos tercios de muslo para abajo, sus senos se exhibían generosos con el orgullo de quienes se saben hermosos completamente desnudos, temerarios sin miedo a la fuerza de gravedad, como el clavel erguido de frescura intensa, aroma y vida que invita a la fecundación... sentada sobre el borde de la cama con los brazos abiertos... a su lado estaba su espejo circular con picos que hacían las veces de rayos de sol y su imagen espléndida se reflejaba... mientras encendía la lámpara que asemejaba a un zepelin en franca picada de cuadros amarillos, rojos y azules ella con su mano le señaló una cámara fotográfica sobre una mesilla dispuesta lateralmente, así fue como Dekarne tomó una a una las fotos que habéis visto al empezar cada uno de los capítulos, cuando yo las contemplé, también quedé embriagado de deseo por esa mujer, codicié a Carol desde entonces y no me juzguéis porque es de humanos codiciar la carne ajena, por supuesto que no le dije nada al respecto y lo escuché con atención mientras me relataba esa fantástica tarde en la que como poseído confundía tiempos y espacios..."esa vez agarré a la pasión por el clítoris o la vagina de la pasión me atrapó del glande como ninguna mujer lo había hecho antes"... el día fue un parteaguas en mi historia personal, ya podía decir desde entonces: antes del gran día o después del gran día... ¡Oh Carol!, ¡Amada Carol!, ¿cómo hiciste para que tus labios esa vez escurrieran vino y miel?, ¿cómo has hecho para que tu tegumentos fueran caldera y fogón?, ¿de dónde provenía ese aroma a mirra y sándalo que emitían las armoniosas glorias de tu vientre?, ¿como fue que mi mano podía estremecerse contigo al anidarse en tus humedades?, ¿como fue que tu piel se hizo extensión mía y llegué a sentir mis propias caricias y roces en ti?, ¿como fue que no sabía donde terminaba mi genitalia y empezaba la tuya?, ¿cuándo volverá a mis oídos el orfeón de nuestros íntimos gemidos con esa armonía, entonación y ritmo?, ¿alguna vez has derramado lágrimas de pasión?... esa vez el producto de mis glándulas lacrimales no guardaron relación con la tristeza sino con otras ansiedades, y escurrían en abundancia arribando a las olas de su océano desbordado... ¿y que clase de acto fue ese en el que se llora entre orgasmos?, de verdad ¡yo no lo sé!, porque nunca había conocido de algo similar, pero los movimientos de su vientre despertaron energías nuevas en mis cuerpos cavernosos, esponjoso, entonces fui mas duro y resistente que la espada del acero para matarla de placer mil veces hasta derramar en abundancia las sangrías tanto mías como suyas en su finísima herida... Aún más, cuando creí que era imposible continuar firme para la batalla, cuando creí estar sin parque en mi fusil, bajó sus labios y empezó a cargar de munición hasta que mi cañón quedó tan potente como para destrozarlo todo en cada disparo, ella se sacudía y gritaba en cada descarga, su rostro cayó de bruces jadeando, respirando agitada en la cama como uno de esos venados heridos de muerte que mi padre cazaba en la selva de Quintana Roo, así a mi merced, en medio de sus simétricas lomas, por encima de su manantial, quedó descubierta una pequeña flor, la miré embelesado, admito que no había reconocido hasta ese momento la perfección de su esplendor, con mi mano junte agua del ojo de agua y regué sus raíces para que bebiese, acto seguido, como si existiese un imán en esa perfecta mariposa que redireccionaba a mi arma de acero, esta apuntó hacia ella y se fue acercándose lentamente como un tanque de guerra que va allanando los caminos para su paso, ella solo opuso resistencia un fracción de segundo, pero no podía hacer nada y la sentencia de fusilamiento había sido dada tras la orden de disparar, no se cuanto tiempo pasó hasta antes de entrar pero llegué muy lejos, con vergüenza admito que mi placer se exacerbó en su dolor, que si hizo algún intento de huir quedó atrapada en mis garras plenas de control y escasas de piedad, pero la flor en un intento de venganza como una anaconda que aprieta la carne de su presa intentó estrangularme con fuerza infinidad de veces, los manantiales son suaves comparados con el coraje de su flor, tuve tiempo de fotografiarlo todo, así al final ya no quedaba más de todo aquello que pedazos de mucosa de los bordes de la flor completamente rota entremezclados con gotas de sangre, sudor, semen, diluidos en su manantial... ella sin emb