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    	<title><![CDATA[Cosmodendro (El Fin de Pantakakistos) en Literativa]]></title>
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    	<description><![CDATA[Figaro, bibliotecario de la biblioteca de los libros ardientes, está meditando, tratando de olvidar una historia de horrores y maravillas. En ella, un monje budista está meditando cuando un gas sumamente letal ataca la ciudad. Y, por otra parte, su hermana, una campesina china induista, quiere ir a verle para el unico día desde su internamiento en el templo en que hará una excepción y, en las noches del viaje, tiene sueños que le hablan de memorias del bibliotecario y de memorias del Tejedor de Mantillo.]]></description>
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      		<title><![CDATA[Cosmodendro (El Fin de Pantakakistos) en Literativa]]></title>
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      		<description><![CDATA[Figaro, bibliotecario de la biblioteca de los libros ardientes, está meditando, tratando de olvidar una historia de horrores y maravillas. En ella, un monje budista está meditando cuando un gas sumamente letal ataca la ciudad. Y, por otra parte, su hermana, una campesina china induista, quiere ir a verle para el unico día desde su internamiento en el templo en que hará una excepción y, en las noches del viaje, tiene sueños que le hablan de memorias del bibliotecario y de memorias del Tejedor de Mantillo.]]></description>
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        <item>
	<title><![CDATA[Pasaje 1s: Meditando]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[Javier valladolid]]></name>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
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    <td width="1"><a href="http://www.literativa.com/historias/732/pasajes/1654/"><img src="http://www.literativa.com/contenido/objetos/72/96/ea/7296ea0073d53bddb452fa9bd3d0f2529fd005ab/mini_80_274_1221822068415804.jpg" border="0" /></a></td>
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    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/732/pasajes/1654/" style="text-decoration:none;font-weight:normal;"><font face="Georgia, Times New Roman, Times, serif" size="4" color="#CC0000">Pasaje 1º: Meditando</font></a></div>
    <div><font color="#999999">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/274/">Javier valladolid</a> el 18 de septiembre de 2008 · Leído <strong>282</strong> veces</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">(17-9-2008) El bibliotecario de la biblioteca  de los libros ardientes, tras alabar para curar al huevón herido en su viaje hasta allí, levitar un rato y mostrar la camara secreta donde estaban los objetos traídos por aquellos turlet, se puso a meditar, tratando de olvidar una historia que imaginaba:

(16-9-2008) El dolor del mundo se disipaba. Su mente se aferraba al ser y él la trataba de expulsar llamándose Diceopolis, para no pensar en su verdadera identidad. Poco a poco el mundo se desvanecía y el nirvana estaba un poco más cerca. 

No pretendía levitar ni volar, siguiendo una historia imaginaria. El cosmos empezaba a ser un todo de nuevo para él y los recovecos y el deformadísimo espacio tiempo le hacían sentirse unido a lo demás. Los otros habrían dicho que había vuelto más plástico su cerebro al meditar y, por ello, podía hacer lo siguiente, pero él se consideraba un iluminado que, siendo igual que los demás, lograba que cosas como la ira o el miedo no estuvieran presentes en su vida. Como el compadre del caballero de la vacía armadura, se sintió río y luego mar y coral y célula y planta y león y hombre y todo lo que el ciclo fuera.

En términos físicos, dejó su cuerpo muerto con un ritmo bajísimo de pulsaciones. El templo estaba en calma y él, feliz de verdad, en comunión con el espíritu universal. Enorme fue la impresión cuando despertó y todos a su alrededor estaban muertos.

Una guerra con china implicó que el Tibet fuese atacado con gas toxico y él era el único superviviente. La ingente cantidad de cuerpos sin vida  le dejó sin respiración ante tal horror. El ciclo de las reencarnaciones determinaba que cosas así formaran parte del equilibrio y no pudiera cambiar el mundo sino era cambiando el mismo, como seres que eran.

 Tantas almas retornando ese ciclo le hicieron pensar en la importancia de aprovechar lo viejo y lo nuevo y en eso que soñó sobre gentes de occidente; preguntándose por los grandes secretos del universo, más allá de la vida y la membrana, complementando su visión del cosmos por medidas de demostración y la creencia perceptiva; como el conocimiento de alguno de ellos sobre que hay un universo paralelo donde el principio de incertidumbre no se cumple y el vinculo con él sólo es cuando se dé la ley de casualidad y unas partículas se destruyen con otras  mientras que ecos del interior se unen en una única voz  que habla de demonios que se crean y se destruyen al momento. 

 En medio de tanta desolación siguió continuando su búsqueda de la iluminación. Y, entre tanto, una anciana con campesina salió feliz a visitar a uno de sus familiares y a honrar a los dioses, satisfaciendo su karma bueno con bondades y esfuerzos, asumiendo su papel en su casta, antes de partir a un  largo viaje. 

(17-9-2008) Y, una vez olvidó esa historia, pasó a recordar la siguiente para olvidarla. Historia donde el homologo contrapuesto del mal estaba presente. A la anciana campesina, sus nietos la acompañaban en tan largo viaje.</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/732/pasajes/1654/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689"><strong>Leer más...</strong></font></a></div>
    </font></td>
  </tr>
</table>]]></description>
	<pubDate>jue, 18 sep 2008 05:49:16 GMT</pubDate>
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<item>
	<title><![CDATA[Pasaje 2s: Largo viaje con ilusión]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[Javier valladolid]]></name>
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	</author>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
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    <td width="1"><a href="http://www.literativa.com/historias/732/pasajes/1655/"><img src="http://www.literativa.com/contenido/objetos/ec/2c/ee/ec2cee0d1a9f239298d92230d116bf80fac7d48f/mini_80_274_1221729681589635.jpg" border="0" /></a></td>
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    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/732/pasajes/1655/" style="text-decoration:none;font-weight:normal;"><font face="Georgia, Times New Roman, Times, serif" size="4" color="#CC0000">Pasaje 2º: Largo viaje con ilusión</font></a></div>
    <div><font color="#999999">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/274/">Javier valladolid</a> el 18 de septiembre de 2008 · Leído <strong>255</strong> veces</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">(16-9-2008) El viaje por las frías estepas, desde los campos de cultivo de arroz, no cesaba en meses. Con sus limitados recursos económicos no podía ir más rápido y, una vez en la ciudad acordada, tendrían que dejar el carro. Habían dado muchos rodeos por seguir esa ruta comercial.

Se sentía alegre y veía que el duro ciclo de su vida, con malestares físicos, penurias y la separación de su hermano, treinta años atrás, ya empezaba a cambiar. 

Aún así, tuvo suerte por no ser vendida y por poder aprender el lenguaje secreto de las mujeres chinas; lenguaje ancestral que les dotaba de mayor libertad y de poder conocer los modos de donde escribirlo, como en abanicos o tiras de papel. Tuvo que pasar por increíbles torturas, como era habitual en las de su genero. Sus pies estaban deformados, como símbolo de belleza, debido a una venda que tuvo que llevar desde la niñez y llegó a preguntarse que grandes maldades había hecho en otra vida para tener que haber vivido así. 

Su karma, en ésta, era bueno y esperaba una vida mejor, en la próxima reencarnación natural, que haría cuando su alma se elevara por su propio peso y pasara a un nuevo estado, en el cielo cósmico, hasta alcanzar el estadio ultimo. De todas formas, pensando en ello, su vida anterior no debió de ser tan mala como para cambiar de estadio evolutivo. Y no era de la casta más impura, contaminante de las demás; que no puede ni cultivar. 

En esas noches frías pero cálidas en esperanza, a veces, soñaba un sueño de lo que parecía el futuro y, en él, un individuo, cuyo nombre se asemejaba al de los emperadores del antiguo imperio del oeste; según oyó una vez en una vieja historia, escribía un libro que aseguraba que la reencarnación fue una religión creada por la elite para controlar a las masas y establecer un orden social fijo, además de ser una creencia que no tenía base, teniendo en cuenta el orden positivo de crecimiento y, por lo tanto, no podrían reencarnarse todas. Algo que ella se negaba a creer.</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/732/pasajes/1655/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689"><strong>Leer más...</strong></font></a></div>
    </font></td>
  </tr>
</table>]]></description>
	<pubDate>jue, 18 sep 2008 05:50:45 GMT</pubDate>
</item>
<item>
	<title><![CDATA[Pasaje 3s: Cow]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[Javier valladolid]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/274/</uri>
	</author>
	<link>http://www.literativa.com/historias/732/pasajes/1656/</link>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
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    <td width="1"><a href="http://www.literativa.com/historias/732/pasajes/1656/"><img src="http://www.literativa.com/contenido/objetos/bb/6f/74/bb6f743e7e3e53a7e01f7c5f6f4dd2e9d5f4f57c/mini_80_274_1221729185602642.jpg" border="0" /></a></td>
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    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/732/pasajes/1656/" style="text-decoration:none;font-weight:normal;"><font face="Georgia, Times New Roman, Times, serif" size="4" color="#CC0000">Pasaje 3º: Cow</font></a></div>
    <div><font color="#999999">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/274/">Javier valladolid</a> el 18 de septiembre de 2008 · Leído <strong>299</strong> veces</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">Su mente pasó a soñar, una noche, con un monje que meditaba con sus seis brazos en una biblioteca, recordando su vieja mascota de piel verdosa (17-9-2008), de nombre Cow, andadura bípeda, cola alargada, carencia de brazos, aspecto de reptil en su piel pero cabeza con orejas y facciones más semejantes a las de un canguro. El monje recordó a ese ser cachorro y a los más grandes que arrastraban piedras de mineral, en un meteorito en los aires; meteorito que tenía una mina en una montaña y cuyo material tenía que llevarse a dos kilómetros de distancia, en el medio de un montón de rocas aparentemente gemelas, para enviarlas a una nave que pudiera pasar lejos del macro campo de levitación magnética de su mundo irreal.</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/732/pasajes/1656/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689"><strong>Leer más...</strong></font></a></div>
    </font></td>
  </tr>
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	<pubDate>jue, 18 sep 2008 05:51:40 GMT</pubDate>
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	<title><![CDATA[Pasaje 4s: Silbárdaga]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[Javier valladolid]]></name>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
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    <td width="1"><a href="http://www.literativa.com/historias/732/pasajes/1657/"><img src="http://www.literativa.com/contenido/objetos/0e/b6/97/0eb6973004a003ac371ede3149d5ffb9e7933413/mini_80_274_1221728509327254.jpg" border="0" /></a></td>
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    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/732/pasajes/1657/" style="text-decoration:none;font-weight:normal;"><font face="Georgia, Times New Roman, Times, serif" size="4" color="#CC0000">Pasaje 4º: Silbárdaga</font></a></div>
    <div><font color="#999999">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/274/">Javier valladolid</a> el 18 de septiembre de 2008 · Leído <strong>285</strong> veces</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">En ese momento, Yu Yee pasó a soñar con un joven elfo altivo y soberbio que, pensando en rumores sobre que, en otro mundo, en una ciudad llamada Ribendel, hay una ciudad orca con trols y múltiples oscuras criaturas, bajo su suelo, y éste, aplicando el pensamiento divergente, buscó y encontró la fuerza y el poder de la magia oscura de la naturaleza, en unas cascadas, a tres kilómetros del bosque rojo, siguiendo el río Quovenim. Una vez allí, la sombra del bibliotecario Fígaro apareció entre el espacio y el tiempo. Una vez captada su atención, un ñuberu vino a su encuentro. 

-Dime quien eres sino quieres morir. Yo soy Silbárdaga de las alabardas acidadas y ensaladas. Ordenó Silbárdaga.     

-Llámame Solfeliz. Si haces lo que te pido te daré la esencia de la magia maligna. Irás con un poco de mi magia al instante y lugar que yo elija. Pidió el ñuberu.   

-Así haré. Aceptó. 

Solfeliz deseó ir a una caverna, en mitad de la noche. El ultimo vampiro, que ni era afortunado de la genética con protección contra los rayos del sol, vivía uno de sus últimos momentos. 

El tren del anden olvidado era una imagen que viajaba sin sentido por su mente y el ferrocarril le parecía maravilloso. Dos filas de asientos había en él; con sensaciones diferenciadas y un espacio en el medio.      

Una vez se recompuso de ese viaje en el espacio, un hechicero, de nombre Plestocomus escalar, y una espíritu maga, llamada Zeta Duro duracel, crearon  un campo de energía que dañó los ojos de Silbárdaga, al rozarle, y encerró, congelándolo en el tiempo, al vampiro Aniarós. Luego, ciego, el elfo poderoso se convirtió en el tejedor de mantillo y conectó los sueños entre mundos. Así, dijo a Yu Lee, en un espejo de agua de una pila pozal, que despertara.</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/732/pasajes/1657/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689"><strong>Leer más...</strong></font></a></div>
    </font></td>
  </tr>
</table>]]></description>
	<pubDate>jue, 18 sep 2008 05:53:58 GMT</pubDate>
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<item>
	<title><![CDATA[Pasaje 5s: Encuentro añorado]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[Javier valladolid]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/274/</uri>
	</author>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
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    <td width="1"><a href="http://www.literativa.com/historias/732/pasajes/1658/"><img src="http://www.literativa.com/contenido/objetos/0b/34/92/0b3492e41b42a13dc597b513d543ed1c7ea5e8ab/mini_80_274_1221728177549768.jpg" border="0" /></a></td>
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    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/732/pasajes/1658/" style="text-decoration:none;font-weight:normal;"><font face="Georgia, Times New Roman, Times, serif" size="4" color="#CC0000">Pasaje 5º: Encuentro añorado</font></a></div>
    <div><font color="#999999">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/274/">Javier valladolid</a> el 18 de septiembre de 2008 · Leído <strong>265</strong> veces</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">Yu Lee no pensó más en el bibliotecario, conocido en sus sueños como Fígaro, y siguió, alegre de ir a la ciudad, su inmenso camino. Cruzaron el puente tibetano y se adentraron en las montañas, a miles de kilómetros de altitud, donde habitaban los espíritus, dioses, jetis y lamas; gentes extraordinarias que abandonaron a los dioses en su búsqueda de la iluminación. En el caso de su tío, su familia no lo abandonó, aunque renunció a sus ataduras con ella, conviviendo en la misma ciudad. 

Por una ocasión, el monje iba a relegarse a la gente corriente. El camino a pie acercaba más la redención de su alma y lo hecho en vidas pasadas no era ya gran cosa. Contempló finalmente la ciudad y se adentró en ella con gran horror. 

Miles de personas exánimes estaban sepultadas (Por su propio aire intoxicado) en el suelo, en informes expresiones, por la muerte inesperada, sin vida. La imperialista china había atacado ese territorio, menos avanzado culturalmente y sometido a sistemas políticos atrasados; desde su punto de vista. 

Nubes de gas toxico habían cubierto la zona y no estaba claro si se habían disipado. Quizá el gas toxico seguía ahí y estaban en peligro de muerte con sólo respirarlo. 

En ese momento, Yu Lee pensó que su karma no era bueno y que tenía muchas maldades realizadas en su vida para impedir que ello no sucediera. En medio de tal desolación, donde las lagrimas no caían por tener un tapón de querer salir todas a la vez, y el universo se hacía más pequeño. 

Entonces, contra todas las previsiones, Yu Lee encontró a su hermano. No cejó en su búsqueda ni aquel día y aguantó, sin respirar, meditando, la media hora que duró el ataque. La casualidad propició aquel encuentro. En ultimo termino, ambos salieron de allí y se fueron con su familia.</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/732/pasajes/1658/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689"><strong>Leer más...</strong></font></a></div>
    </font></td>
  </tr>
</table>]]></description>
	<pubDate>jue, 18 sep 2008 05:56:17 GMT</pubDate>
</item>
<item>
	<title><![CDATA[Pasaje 6s: Zanatos y El tejedor de Mantillo]]></title>
	<author>
		<name><![CDATA[Javier valladolid]]></name>
		<uri>http://www.literativa.com/autores/274/</uri>
	</author>
	<link>http://www.literativa.com/historias/732/pasajes/1659/</link>
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	<description><![CDATA[<table width="100%" border="0" cellpadding="4" cellspacing="0">
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    <td width="1"><a href="http://www.literativa.com/historias/732/pasajes/1659/"><img src="http://www.literativa.com/contenido/objetos/46/fe/d9/46fed94e3d0312e806ed35d201e5481005764086/mini_80_274_1221729756588477.jpg" border="0" /></a></td>
    <td width="100%"><font face="Tahoma, Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2" color="#000000">
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/732/pasajes/1659/" style="text-decoration:none;font-weight:normal;"><font face="Georgia, Times New Roman, Times, serif" size="4" color="#CC0000">Pasaje 6º: Zanatos y El tejedor de Mantillo</font></a></div>
    <div><font color="#999999">Versión escrita por <a href="http://www.literativa.com/autores/274/">Javier valladolid</a> el 18 de septiembre de 2008 · Leído <strong>251</strong> veces</font></div>
    <div style="padding:10px 0px 10px 0px;">Días después, volvió a soñar. Zanatos atacó a Silbárdaga; cuyo poder de ilusionar no servía de nada contra Zanatos. ¿Podría salvarle toda la esencia del mal y de su homologo oculto? Entonces Yu Lee despertó de nuevo. Y Fígaro, el bibliotecario, despertó. Junto a él, estaba la elfa Giussy, refugiada en la biblioteca al ser condenada a muerte por un señor feudal Gigante a causa de enseñar a unos nallares pobres; de forma vocacional y muy altruista, para que aprendieron por adquirir conocimiento en sí mismo para su desarrollo personal, examinando los objetos traídos por los Turlet.</div>
    <div><a href="http://www.literativa.com/historias/732/pasajes/1659/" style="text-decoration:none;"><font color="#235689"><strong>Leer más...</strong></font></a></div>
    </font></td>
  </tr>
</table>]]></description>
	<pubDate>jue, 18 sep 2008 05:57:08 GMT</pubDate>
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