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Cinco
Escrito por Javier valladolid (
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El encuentro inesperado se dio casualmente de forma sorpresiva en medio de la oscuridad a la luz de unas velas de mano. Bilbo entraba en la habitación en la parte de arriba cuando una figura anciana, barbuda, muy alta, de traje azul, con pico y bastón surgió ante él. Ambos se miraron quietecitos pues, yendo Gandalf muy detrás suya, no podía estar delante en el caso de Bilbo y en el caso del extraño personaje un ser tan pequeño no era un elfo ni ningún maiar que conociera además de no mostrar la composición física para ello, pareciendo uno de esos medianos que oyó que vivían en Heriador cerca de los puertos grises. Bilbo estaba extrañado pues no parecía un elfo pero ya había oído que los hombres jamás iban allí salvo Gandalf; y que Gandalf fuera un hombre no estaba tan claro. -¿Quién eres? –Preguntó aquel anciano, tan parecido a Gandalf, con un tono severo y seco muy a la defensiva. -Soy Bilbo Bolsón de Bolsón cerrado en la comarca, pariente de Sacobilla bolsón para más señas. ¿Y quien eres tú si puede saberse? –Replicó Bilbo. -Los elfos noldor me llaman Norinehtar y aquí me llaman Alatar como bien sabrás si eres de aquí pero... ¿No eres de aquí? Verdad. –Respondió Alatar. -Es que nadie por aquí reconoce un Hobbit en cuanto lo ve. Vengo de la tierra media en mi ultimo viaje antes de morir. –Contó Bilbo alzando la voz. -Alatar, deja ya el interrogatorio que tenemos cosas de que hablar. –Dijo Gandalf. -Olórin viejo amigo, cuanto tiempo sin verte. Ya te daba por muerto sino hubiera oído por las águilas el rumor de que resucitaste y te volviste invencible. –Dijo Alatar. -No creas todo lo que dicen. Resucité pero tampoco me volví invencible pues hasta pude morir a manos del rey brujo de Angmar pero por suerte no fue así. Pero dime... ¿Dónde estuviste y que fue de tu misión? ¿Estáis los dos Ithryn Luin o los magos azules se han separado por desgracia? –Dijo cordialmente Tharkûn, como los enanos les gusta llamar a Gandalf, a su amigo. -Estamos todos; Pallando (Rosmetano también le llaman), Aiwendil (Radagast) y yo. Y como imaginarás Curumo (Saruman o Curunir para los elfos) está con las demás criaturas malvadas fallecidas desde el comienzo de los tiempos en Avathar adherido a la tierra como las demás. Estuve en el harad y en las tierras orientales pero de eso hablaremos mañana cuando durmamos. –Respondió Alatar cansado antes de ir a una fuente a beber agua. Al día siguiente tuvieron todos un desayuno típico noldor menos Frodo y Bilbo que para no quedarse con hambre pidieron también lenvas que Elrond ya había traído en el viaje. Radagast les contó que fue al bosque negro para proteger a los kelvar y olvar de las maléficas criaturas que, aprovechando el germen maléfico que estaba quedando allí por Sauron, se aglomeraban a lo largo del que en otro tiempo fue el Bosque verde, como hizo Yavanna con los olvar en las eras oscuras cuando Morgoth vagaba libremente por las tierras oscurecidas sin la luz de las lámparas con todos sus esbirros como licántropos, dragones, vampiros y demás criaturas monstruosas. Con la ayuda de los elfos oscuros del bosque negro, pócimas, hechizos y una raza de ardillas muy revoltosas se logró que el bosque no se convirtiera en otro Mordor u otro Angmar. Después de aquello y un combate de los elfos de las montañas se marchó con una de esas ardillas tras dejarse olvidado el bastón en algún lugar del bosque negro. Tras aquello, dado que el poder de Sauron se había desvanecido, se marchó a los puertos grises en uno de los barcos meses antes de que llegara el barco de los portadores. Al oír mencionar a Radagast los elfos oscuros Bilbo dio un respingo después de acordarse de aquellos elfos que hicieron prisionero a los enanos de la compañíabuscatesoros cuando Gandalf se alejó y él se apartó del grupo, mientras estaban perdidos en ese bosque, enfrentándose a las pequeñas arañas gigantes que intentaban comérselo. Se acordó de su escapada en unos barriles río arriba; nada que ver con la experiencia de Frodo que venia de su amistad con Legolas, hijo de este mismo rey de los elfos oscuros. Con ganas de descansar un poco con las historias se pusieron a esconderse o a realizar tiro con arco o a leer. Alatar aun tenía que contar su enigmático viaje por el sur y el noreste mientras que Pallando parece que llegó hasta un lugar llamado Romenor sin decir nada más... ¡Por el momento!
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Versión
1
Escrito por Javier valladolid (
(18-9-2008) La espera a la narración de Alatar se estaba haciendo esperar: Alatar contó una historia fantasiosa de una ciudad orca bajo los cimientos de Imladris y como una compañía de novatos descubrió por casualidad tal lugar ... Leer mas
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